La Escuela Flamenca de Melilla ha vuelto a demostrar su compromiso social llevando alegría a los mayores del centro de día de la ciudad, donde celebraron conjuntamente las Cruces de Mayo y el Día de la Madre. El evento, que tuvo lugar este miércoles 30 de abril, contó con la participación de los alumnos de la escuela bajo la dirección de José Heredia. Durante una hora, desde las 17:30 hasta las 18:30, los presentes disfrutaron de sevillanas dedicadas a las madres y de rumbas populares que lograron arrancar aplausos, sonrisas y emoción entre los asistentes.
Según explicó el propio Heredia, la actuación fue una experiencia gratificante tanto para los mayores como para los artistas. “La verdad es que ellos se divierten mucho con nosotros y nosotros también con ellos, porque verlos tocar las palmas, cantar y disfrutar nos llena de satisfacción”, expresó el director, quien compartió imágenes del evento. La Escuela Flamenca ha convertido estas visitas a centros sociales en una de sus señas de identidad, acercando el arte andaluz a quienes más lo valoran.
Un curso ya en marcha
La actividad de la Escuela Flamenca no se limita solo a estas actuaciones. Hace apenas unas semanas, la escuela cerró su plazo de preinscripción, dando paso al inicio del curso 2025. Durante la presentación oficial, la consejera de Cultura, Fadela Mohatar, destacó la importancia de este proyecto para la ciudad y subrayó el respaldo institucional a una iniciativa que forma tanto a jóvenes como a adultos en el arte flamenco. Mohatar resaltó la capacidad de la escuela para conectar generaciones y fomentar valores culturales y sociales a través del baile y el cante.
El curso 2025 ya está en marcha con un nutrido grupo de alumnos que participan en distintas disciplinas, desde técnica de baile hasta conocimiento de palos flamencos y acompañamiento musical. La escuela se ha consolidado como un referente local, no solo en la formación artística, sino también en su papel dinamizador de la vida cultural melillense.
Zambombada en Navidad
Entre las iniciativas recientes más aplaudidas de la Escuela Flamenca se encuentra su participación en las pasadas fiestas navideñas, cuando protagonizaron la tradicional zambombada. Este evento llenó de colorido y música las calles de Melilla, permitiendo a vecinos y visitantes disfrutar del arte flamenco en un ambiente festivo y familiar. La actuación navideña sirvió además para proyectar a la escuela fuera de sus aulas, confirmando su compromiso de llevar el flamenco a todos los rincones de la ciudad.
Construye comunidad
La participación activa de la Escuela Flamenca en la vida social de Melilla es un reflejo de su filosofía educativa, que va más allá de la enseñanza técnica. Para José Heredia y su equipo, el flamenco es también una herramienta de integración y de transmisión de valores. “Estos encuentros nos permiten no solo compartir nuestro arte, sino también aprender de las historias y experiencias de quienes nos escuchan”, señala Heredia.
La jornada en el centro de día dejó un balance más que positivo: mayores felices, artistas satisfechos y una comunidad que sigue encontrando en el flamenco un nexo común. Las sevillanas dedicadas a las madres y las rumbas populares se convirtieron en un vehículo de emoción compartida, consolidando a la Escuela Flamenca como una institución que va mucho más allá del escenario.
Con estas acciones, la Escuela Flamenca reafirma su compromiso de continuar acercando el arte a la sociedad, impulsando nuevas iniciativas para seguir tejiendo lazos entre generaciones y consolidando su lugar como uno de los pilares culturales de Melilla.








