La ciudad vivió ayer el último día de corte en el suministro hasta final de Ramadán.
La normalidad es la tónica dominante en el abastecimiento de pescado en Melilla tras el acuerdo al que se llegó ayer entre los activistas marroquíes que cortan el tráfico de mercancías en la frontera y la Asociación de Comerciantes del Rastro y el Polígono.
En este sentido, Melilla sufrió ayer el último día de cortes en el suministro de pescado, pues la ciudad quedó desabastecida a pesar del acuerdo al que se llegó en la madrugada del miércoles y que evitó que quedara cortada también la llegada de materiales de construcción a la ciudad.
Los pescaderos de la ciudad mostraron ayer su inquietud por lo que pueda pasar en el futuro aunque desean en su inmensa mayoría que se solucione el conflicto.
En el Mercado Central muchos de los puestos estaban cerrados como consecuencia del desabastecimiento y tan sólo salió a la venta pescado que estaba congelado de días anteriores.
Se espera por tanto que a partir de hoy la normalidad sea la tónica general en el comercio de pescado y verduras en Melilla, dos de los productos que vienen de Marruecos, ya que la fruta tiene su orígen en la península e incluso son muchos los marroquíes que vienen a la ciudad a comprarla para venderla luego en su país.
De todos modos, los melillenses no se han visto muy afectados por los cortes en la medida en que estos han sido intermitentes, lo que permitía el abastecimiento cada ciertos días en los mercados, circunstancia que ha facilitado las cosas a los comerciantes.