Los datos del mercado laboral de septiembre vuelven a dejar sobre la mesa una cuestión que Melilla no puede pasar por alto. La ciudad autónoma cerró el mes con 7.614 personas desempleadas, 222 más que en agosto, lo que supone un incremento del 3%. En términos interanuales, además, el número de personas en paro creció en 151, un 2,02%. Son cifras que obligan a mirar con atención la evolución del empleo y, sobre todo, sus características.
El comportamiento del paro presenta diferencias importantes según los sectores. Los servicios concentran la mayor parte del incremento mensual, con 171 personas más desempleadas, y reúnen también el mayor volumen de paro, con 5.813 personas. La construcción fue el único sector que redujo sus cifras, aunque únicamente en cuatro personas. Estos datos muestran el peso que mantiene el sector servicios en el mercado laboral local y su influencia sobre la evolución mensual del desempleo.
También resulta significativo el desequilibrio entre hombres y mujeres. De las 7.614 personas desempleadas, 5.052 son mujeres, frente a 2.562 hombres. La diferencia es suficientemente amplia como para que la brecha de género continúe siendo una cuestión que debe estar presente en cualquier análisis sobre el empleo en Melilla.
Al mismo tiempo, hay otros indicadores que introducen matices. La afiliación a la Seguridad Social alcanzó las 26.320 personas, 593 más que un año antes. Además, durante septiembre se formalizaron 1.590 contratos, de los que 716 fueron indefinidos. La afiliación, por tanto, mantiene una evolución interanual positiva pese al incremento del desempleo.
Precisamente esa convivencia entre más paro y más afiliación demuestra que la realidad laboral no puede resumirse en una única cifra. Melilla necesita empleo, pero también estabilidad y capacidad para absorber a quienes permanecen fuera del mercado laboral.
El dato de septiembre debe servir, por tanto, como una señal para seguir observando la evolución del empleo en la ciudad. Más allá de las variaciones mensuales, el reto pasa por consolidar un mercado laboral capaz de generar oportunidades estables y reducir unas cifras de desempleo que todavía siguen siendo elevadas.








