A los melillenses no les ha sentado nada bien saber que el Miniterio del Interior, que es como decir el Gobierno de España, trabaja en la construcción de un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) en la ciudad para entre 800 y mil personas cuya financiación vendría de la mano de fondos europeos, tal y como planteó el pasado día 8 de este mes de septiembre el titular de ese departamento, Fernando Grande-Marlaska. Cientos de comentarios generó en las redes sociales la noticia adelantada ayer por El Faro de Melilla y prácticamente al cien por cien para criticar las intenciones del Ejecutivo de Sánchez.
La delegada del Gobierno, Sabrina Moh, ha tratado de salir al paso de lo señalado por este Diario para indicar que no se trata de un CETI al uso sino algo así como un lugar para filiar a los inmigrantes que entren ilegalmente en la ciudad y poco más porque serían después expulsados. Moh sabe que eso no es cierto, que no hay inmediatez en la devolución, que esas personas solo podrían técnicamente quedarse en el CATE un máximo de 72 horas, que luego tendrían que ubicarse en algún sitio y que retornarlos a su país de origen puede llevar meses y meses de tramitación administrativa.
Es evidente que el Gobierno de España quiere por todos los medios ocultar a la opinión pública melillense cuáles son sus verdaderas intenciones en este asunto y si la idea de instalar un CATE está relacionada con la certeza de que puede haber una invasión tal y como sufrió Ceuta a finales de julio pasado. Tanto es así que incluso CpM, partido tradicionalmente poco dado a criticar a los socialistas, de lo que habitualmente son socios en momento de necesidad compartida, ha denuncia "falta de transparencia" e incluso ha cuestionado la política migratoria que se sigue desde Moncloa.
El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, también lo tiene claro y ha adelantado ya que su Gobierno se opondrá con toda su fuerza a la creación de esa infraesturctura en Melilla. "Nos negamos rotundamente y pelearemos hasta donde haya que pelear e iremos donde tengamos que ir", ha manifestado tras mostrar su sorpresa, criticar la política migratoria de PedroSánchez y reclamar cambios legislativos que permitan mayor agilidad para proceder a las expulsiones de todo aquel que entre ilegalmente en territorio español.
Y Vox tampoco ha sido ajeno a esta polémica. Ha rechazado la idea del CATE en Melilla y ha indicado que el suelo público debe emplearse en viviendas sociales y equipamiento tipo educativo. Tasende lo tiene claro: dice que se dejen de centros para inmigrantes y se ocupen de reforzar la presencia del Ejército, la Guardia Civil y la Policía Nacional.








