Un vecino de Melilla propone reutilizar los depósitos de Cabrerizas para producir hidrógeno renovable

El proyecto “Hidrógeno Circular Melilla” plantea reciclar las latas de aluminio usadas en la ciudad para producir energía verde y valorizar el hidróxido de aluminio como subproducto

Hipólito José Aceituno Aldeguer, vecino de Melilla, ha elaborado una propuesta para dar un nuevo uso a los antiguos depósitos de agua de Cabrerizas.

La iniciativa, que se denomina “Hidrógeno Circular Melilla”, plantea reciclar las latas de aluminio usadas en la ciudad para producir hidrógeno renovable y valorizar el hidróxido de aluminio como subproducto.

La inversión total estimada del proyecto se sitúa entre 1,45 y 2,03 millones de euros, aunque esta cantidad podría reducirse gracias a subvenciones y ayudas públicas vinculadas a programas de hidrógeno y transición energética.

Este proyecto contempla la instalación de un reactor en los depósitos, sin utilizar los vasos como tanques, que transforme las latas en hidrógeno mediante un proceso que combina métodos convencionales con el sistema MIT, que emplea agua de mar. El hidrógeno obtenido podría destinarse a una pequeña estación de repostaje (hidrolinera) para la flota municipal y portuaria, mientras que el hidróxido de aluminio se podría reutilizar en la depuradora local o venderse como materia prima industrial.

Aceituno destaca el "componente social de la propuesta". Dado que los depósitos se encuentran en la barriada de Averroes, afectada por la tragedia de 1997, sugiere que parte de la electricidad generada con paneles solares y un porcentaje de los posibles beneficios se destinen a mejoras en esa zona.

La iniciativa incluiría paneles solares en las cubiertas, una zona de pretratamiento de latas, el reactor y una hidrolinera básica; con la opción de incorporar energía eólica en una fase posterior.

Según el promotor, el proyecto podría generar entre 8 y 12 empleos directos, priorizando la contratación local en la barriada de Averroes y se acompañaría de un programa de formación en tecnologías verdes.

“Se trata de un piloto de tamaño moderado que podría ampliarse si demuestra su viabilidad. El objetivo es aprovechar los recursos que ya tenemos —el sol, el mar y los residuos— para generar valor en Melilla”.

Por lo pronto, tanto la memoria técnica como la económica están a disposición de la Ciudad Autónoma, para su consiguiente valoración.

El lugar donde se erigen los antiguos depósitos de agua de Cabrerizas, en las inmediaciones del Tiro Nacional, se ha convertido en símbolo de la tragedia ocurrida en noviembre de 1997, que se saldó con 11 muertos y 28 heridos tras la explosión de los tanques, que soltaron 25 millones de litros de agua por la ciudad, formando una riada que llegó hasta la Plaza de España.

Hidrógeno circular Melilla

El proyecto Hidrógeno Circular Melilla pretende conformarse como una iniciativa innovadora que combina sostenibilidad, economía circular y energías renovables.

La iniciativa, basada en un modelo de economía circular, prevé procesar inicialmente entre 80 y 120 toneladas de latas al año, con posibilidad de ampliación hasta 600–800 toneladas mediante la importación controlada de aluminio. Según se desprende del proyecto, esto permitirá generar hidrógeno suficiente para usos locales y, al mismo tiempo, producir grandes cantidades de hidróxido de aluminio, que podrá reutilizarse o comercializarse. En su fase inicial, el objetivo de la planta es producir entre 11 y 15 toneladas anuales de hidrógeno, además de entre 350 y 390 toneladas de hidróxido de aluminio, como subproducto con aplicaciones industriales.

El proyecto contará con un reactor híbrido de gran capacidad, una instalación solar en las cubiertas de los antiguos depósitos de Cabrerizas y la opción de incorporar energía eólica para reforzar el suministro energético. De esta forma, un espacio en desuso podrá erigirse en un centro productivo vinculado a la transición energética, aprovechando estructuras ya existentes para reducir el impacto ambiental y los costes de construcción.

El funcionamiento del proyecto se basa en un proceso químico controlado que permite extraer hidrógeno del aluminio reciclado. Este hidrógeno podrá utilizarse como fuente de energía limpia, especialmente en vehículos o maquinaria, gracias a una hidrolinera integrada en la propia instalación. El objetivo es que esta sea capaz de suministrar entre 50 y 100 kilos diarios de hidrógeno por día (equivalente a 1–2 repostajes completos de vehículos ligeros o varias recargas de maquinaria portuaria), destinada principalmente al repostaje de vehículos municipales y maquinaria portuaria. Además, se habilitará un área específica para el tratamiento y aprovechamiento del hidróxido de aluminio, que podrá reutilizarse en instalaciones como la depuradora local o comercializarse en el sector industrial.

Más allá de su componente tecnológico, el proyecto tiene un importante impacto social. Se prevé la creación de empleo local y la puesta en marcha de programas de formación en tecnologías sostenibles. También incluye medidas de apoyo directo a la comunidad cercana, como la cesión de parte de la energía generada, de entre el 10 % y el 15 %, así como la creación de un fondo equivalente al 10 % de los beneficios destinados a mejoras en el entorno.

La instalación tiene previsto incluir también sistemas avanzados de almacenamiento, compresión y suministro de hidrógeno; garantizando altos estándares de seguridad y calidad. El combustible producido podría utilizarse tanto en transporte terrestre como en aplicaciones portuarias e incluso en proyectos piloto con empresas del sector marítimo como Baleària. Esta alianza tiene el fin de que la naviera avance en sus objetivos de descarbonización con un proveedor local, mientras el proyecto gana visibilidad, validación técnica y posibles oportunidades de cofinanciación.

El tratamiento del subproducto, el hidróxido de aluminio, será otro de los pilares del proyecto. Se ha planteado que este material sea filtrado, lavado, secado y acondicionado para su reutilización, cerrando así el ciclo de aprovechamiento de residuos.

Además, el proyecto incluirá un programa formativo orientado a capacitar a trabajadores locales en ámbitos relacionados con el hidrógeno, la economía circular y las energías renovables, con especial atención a colectivos con mayores dificultades de inserción laboral.

Por otro lado, se prevé la creación de un comité de seguimiento para garantizar el cumplimiento de los compromisos sociales y laborales, así como la transparencia en la gestión del proyecto. Este se integrará por representantes de la Ciudad Autónoma, asociaciones de vecinos de Averroes y el equipo promotor del proyecto.

Finalmente, la iniciativa contempla una posible expansión mediante la importación de chatarra de aluminio o latas prensadas desde zonas cercanas como Nador o desde otros puntos de la península. En su máximo desarrollo, la planta podría multiplicar su capacidad productiva, alcanzando hasta 95 toneladas de hidrógeno al año.

En conjunto, se trata de un proyecto piloto que busca demostrar cómo los residuos pueden convertirse en recursos, contribuyendo a reducir emisiones, fomentar el empleo verde y avanzar hacia un modelo energético más limpio y sostenible. Con todo ello, este proyecto busca situar a la ciudad de Melilla como un referente emergente en innovación energética, contribuyendo a la reducción de emisiones, la generación de empleo y el desarrollo de un modelo más sostenible y circular.

Hidrolinera

Las hidrolineras son instalaciones diseñadas específicamente para abastecer de hidrógeno a vehículos que utilizan pilas de combustible. Estos vehículos, impulsados por hidrógeno, solo generan vapor de agua como emisión, lo que los convierte en una opción más respetuosa con el medio ambiente frente a los automóviles tradicionales. Las hidrolineras hacen posible repostar hidrógeno en cuestión de minutos, lo que supone una ventaja importante frente a otras alternativas de movilidad sostenible.

El hidrógeno es una fuente de energía que está adquiriendo protagonismo en el ámbito del transporte gracias a su eficiencia y a su reducido impacto ambiental. Aunque las hidrolineras todavía son escasas, se prevé que su número aumente de forma significativa en los próximos años, consolidándose como elementos clave en el proceso de transición energética.

En España, la implantación de hidrolineras está experimentando un crecimiento notable, aunque aún se encuentra en una etapa temprana. Actualmente existen pocas estaciones en funcionamiento, pero se plantea alcanzar cerca de 600 hidrolineras para el año 2030. Varias compañías y diversos proyectos a nivel nacional están impulsando esta evolución hacia una red de repostaje de hidrógeno.

El hidrógeno se ha posicionado como uno de los elementos fundamentales en la transición hacia un modelo energético más sostenible. Gracias a su capacidad de almacenamiento y a su versatilidad, permite reducir emisiones en ámbitos donde la electrificación resulta compleja, como el transporte pesado, la aviación o determinadas industrias. Las hidrolineras, al actuar como puntos de suministro, resultan esenciales para acercar este recurso a empresas y usuarios, facilitando el avance hacia una movilidad más limpia.

A medida que disminuyen los costes asociados a la producción de hidrógeno verde, se espera que su relevancia dentro del sistema energético global siga aumentando. Las hidrolineras representan el elemento necesario para hacer viable su uso en el transporte cotidiano, al permitir el repostaje de forma rápida y eficiente, de manera similar a los combustibles convencionales.

Derribo de los depósitos

El depósito, hoy cubierto de vegetación y marcado por el paso del tiempo, sigue en pie. La estructura se ha convertido en un símbolo de aquel día. Sus grietas y restos de hormigón permanecen como un recordatorio visible de la fragilidad que puede esconderse en lo cotidiano.

Para quienes perdieron a familiares o vivieron la riada de cerca, el sitio tiene un peso emocional difícil de expresar.

No han sido pocas las ocasiones en que los familiares de las víctimas y los heridos han solicitado a las autoridades el derribo de esta estructura a lo largo de estos casi 30 años, como el caso de la familia González Alba, para tratar de mitigar el dolor que les recorre por la pérdida de sus seres queridos.

Desde la catástrofe, el recinto ha estado sin uso definido y en progresivo deterioro. Durante la anterior Gobierno de la Ciudad, se impulsó un proyecto para proceder a su demolición, con el argumento de que se trataba de una instalación insegura, sin utilidad pública y situada en una zona que podría destinarse a otros usos urbanos.

El anuncio generó debate político, ya que el Partido Popular, entonces en la oposición, se posicionó en contra de esa demolición e incluso presentó recursos para intentar paralizarla, abogando por buscar una solución alternativa que respetara la memoria histórica del lugar.

La demolición de los depósitos llegó a estar prevista para finales de febrero de 2023. Sin embargo, el cambio de gobierno frenó el proceso. Con la entrada del PP en el Gobierno de la Ciudad Autónoma, la actuación fue suspendida y desde entonces no se ha retomado, ni se ha planteado un nuevo plan de actuación sobre el recinto.

Desde el área de Medio Ambiente y Naturaleza, han recordado con frecuencia que los antiguos depósitos son competencia de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Ver comentarios

Compartir

Artículos recientes

La astenia primaveral afecta al ánimo y a la energía con la llegada del buen tiempo

En Melilla, la llegada de la primavera suele vivirse como un pequeño renacer. Tras meses…

16 minutos hace

Kaddur critica el retraso en los viajes para mayores y exige explicaciones

La diputada local de Coalición por Melilla (CpM), Fátima Mohamed Kaddur, ha criticado el retraso…

26 minutos hace

Vera defiende el impacto de los planes de empleo en la inserción laboral en Melilla

El director territorial del SEPE en Melilla, Jorge Vera, ha defendido la evolución de los…

38 minutos hace

Activas renueva convenio con la Ciudad Autónoma y espera seguir expandiendo su actividad en Melilla

Nayat Mohamed, presidenta de Activas, la Asociación de Mujeres Empresarias y Profesionales de Melilla, ha…

39 minutos hace

Cada vez más melillenses cambian las farmacias por los herbolarios

Los herbolarios han dejado de ser ese rincón casi olvidado al que solo acudían unos…

39 minutos hace

Zona Centro se vuelca con La Africana y destaca su impacto en la dinamización comercial

Melilla se prepara para vivir este sábado 18 de abril una de las citas más…

41 minutos hace