Fuentes de información de la Mezquita Central desmienten que hubiera un altercado el pasado viernes día 9 de agosto en la Mezquita Central. En declaraciones del guardia jurado y de algunos responsables de la mezquita, teniendo como testigos a varios devotos que asisten diariamente a la misma, se informa de que al Hassan Marhia, no se le prohibió la entrada en ningún momento al templo.
Hassan Marhia era el jatib, persona encargada de dar el sermón, de todos los viernes desde el pasado 5 de febrero de 2023 en la Mezquita Central de Melilla. Por cuestiones que aún están por aclarar, la Comisión Islámica de Melilla optó por conceder esta licencia a otro jatib y no se sabe si Marhia era sabedor de ello o no. Al llegar Marhia a la mezquita para dar su jutba, sermón, el vigilante jurado le informó amablemente que ya había otra persona encargada para tal fin, con lo que éste se enfadó, pero sin llegar tan siquiera a malas palabras, ni aspavientos, sólo malos gestos.
A pesar de la advertencia, Marhia fue directo a la zona restringida destinada en el interior de las mezquitas de cierta relevancia a los imames para dar los últimos retoques a su discurso, pero el vigilante jurado le informó nuevamente de que no podía entrar en el lugar que antes entraba, entonces en el más riguroso silencio entró a la mezquita de forma irónica como preguntando si podía entrar a asistir al yumua.
Es evidente que el vigilante le indicó que pasara sin ningún tipo de problema y Marhia se sentó en la parte derecha de la sala de oración y escuchó paciente y atentamente el jutba del otro jatib como si de un devoto más se tratase.
El vigilante estuvo de pié en el marco de la puerta de la entrada al templo como es lo habitual hasta que el rezo posterior al jutba finalizó.
Marhia salió en silencio y posteriormente vino la denuncia. Dos coches de la Policía Nacional vinieron a la puerta de la Mezquita. Algunos devotos piensan que es posible que fuesen enviados por la propia Comisión Islámica de Melilla, pensando que podría haber algún incidente desagradable en un día como el Yumua, festividad del viernes en el Islam, pero lo cierto es que no pasó nada, salvo la denuncia posterior.
En estos momentos, todo se basa en que no existe un contrato firmado entre la CIM y el imam actual para ser el jatib de la Mezquita Central. El contrato fue verbal y Marhia llevaba más de un año haciendo esa labor, por lo que es una desconsideración que le veja y ridiculiza si se opera de una forma tan radical y restrictiva.
Por parte de la CIM todo apunta a que si una persona lleva mucho tiempo dando jutbas en un lugar, no le da ningún tipo de atribución ni empoderamiento si la máxima representación de los musulmanes decide otras cosas. Marhia tiene que acatar lo que dice la CIM como el resto de la administración orgánica de las mezquitas en Melilla.
Lo más importante aquí es que el trato del vigilante fue correcto y el de Marhia también, ya que no existió ningún altercado en un día tan importante como lo es la festividad del Viernes para la comunidad islámica en cualquier parte del mundo, no sólo en Melilla.
No metan a los Vigilantes en asuntos religiosos....
Si no estan de acuerdo, pongan la oportuna denuncia o avisen a la Policía Local puesto que es una edificio municipal dedicado a la oración o en su caso a la Policía Nacional a ver si vienen.
Que Dios les bendiga