El pasado domingo un guardia civil resultó herido de gravedad y fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos en el Hospital Comarcal de Melilla tras ser empujado por un inmigrante que intentó entrar a la carrera por la frontera de Beni Enzar. El asaltante, de origen tunecino, se saltó el control de los agentes de la Policía Nacional y cuando el agente de la Benemérita se interpuso en su camino para detenerlo, este lo empujo. La caída provocada por la embestida tuvo graves consecuencias y el agente sufrió un fuerte golpe en la cabeza que obligó a su hospitalización. Por suerte, ayer supimos que el herido evoluciona favorablemente.
El incidente podría entenderse como un mero gaje del oficio, y es cierto que tanto los guardias civiles como el resto de miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se enfrentan, por la naturaleza de su trabajo, a este tipo de vicisitudes.
Pero también es cierto que este tipo de agresiones son demasiado frecuentes en la frontera. Los agentes que realizan su servicio en la zona sufren agresiones frecuentemente y muchas de ellas debido a la falta de recurso y de colaboración por parte de las autoridades de Marruecos.
Los responsables políticos de nuestro país tienen la obligación de dotar a los agentes con todos los medios necesarios para que su trabajo se desarrolle con la mayor seguridad posible y también es imprescindible que se entable un diálogo con el país vecino para que ponga de su parte y este tipo de incidentes sean los menos posibles.
El libro infantil 'Las visiones de Beya Bean Blue', ilustrado en su totalidad por el…
La presidenta de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Ángela de…
Melilla ha vivido este viernes, 17 de abril, un auténtico adelanto del verano. De esos…
La Ciudad Autónoma ha recibido en el mediodía de este viernes 17 de abril a…
La Ciudad Autónoma de Melilla acogerá este sábado 18 de abril de 2026 la duodécima…
El Melilla Ciudad del Deporte La Salle se desplaza este sábado hasta tierras castellano-leonesas para…