Qué pasos seguir para viajar con tu mascota en coche, barco o avión durante el verano (Internet)
Para los que tienen mascotas, un deseo muy frecuente en el periodo vacacional es querer llevarlas consigo de viaje. Cada vez son más los destinos que permiten que nuestros “peluditos” nos acompañen. También están aquellos que trabajan en otras ciudades y que, cuando regresan a sus hogares en la época estival, prefieren no dejarlos solos en casa. Pero, ¿qué pasos deben seguirse para transportar animales domésticos de un lugar a otro? ¿Qué pasa con la amenaza de las altas temperaturas?
Rafael Serrano, presidente del Colegio de Veterinarios de Melilla, explica que la ciudad autónoma tiene una especial singularidad por su estatus en la legislación fitosanitaria europea, quedando fuera del espacio acotado por la organización supranacional. “Por un lado, eso significa que las condiciones de transporte y las condiciones sanitarias a nivel de sanidad animal son muy diferentes a las del resto de la Unión Europea, y por otro lado, el estatus que tiene es que es limítrofe con países que tienen una alta incidencia de rabia”, explica.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que el animal esté perfectamente documentado e identificado con microchip y pasaporte. El Pasaporte Europeo para Animales de Compañía es un documento público de la Unión Europea, no una cartilla sanitaria al uso. “Entonces, ahí se deben reflejar las condiciones de identificación, documentación, vacunación y parasitación de los animales”. Si se viaja a la Península, estos serían los requisitos, haciendo especial hincapié en las vacunas de la rabia.
Cuando se va a países específicos como Suecia, Noruega o Dinamarca, se necesitará además que el animal tenga la parasitación en vigor contra la tenia equinococo, que debe hacerse entre uno y cinco días antes de entrar. En verano, es importante vigilar las condiciones en las que se encuentran tanto él como su entorno para evitar, por ejemplo, un golpe de calor. La mayoría de los golpes se producen cuando hace mucho calor y humedad. El motivo es que perros y gatos sudan a través del jadeo y por las almohadillas plantares y palmares.
“¿Qué ocurre? Que el intercambio de calor, cuando la atmósfera está saturada de humedad, es mucho más difícil a través del jadeo en estos animales, con lo cual predispone a golpes de calor”, comenta el veterinario. Por lo tanto, cuando el medio de transporte es un coche, hay que buscarles un espacio habilitado con garantías de seguridad como enganches homologados para los cinturones. No olvidar el aire acondicionado y parar a lo largo del trayecto para que “el animal pueda hacer sus necesidades”.
Eso y la hidratación constante son imprescindibles si decidimos que nos acompañen en nuestras vacaciones. Si el viaje se hace en barco, lo ideal es que se elija un camarote de mascotas o directamente una jaula para ellas. “A mí no me gusta que la gente lo deje en el coche. Primero, porque el animal no está vigilado, no está controlado. Segundo, porque ahí la temperatura puede alcanzar valores importantes y, al final, cuando bajamos a recoger al animal, nos podemos llevar un disgusto importante”, advierte Serrano.
Por último, para los aviones, es importante avisar a Iberia en el caso de Melilla con antelación porque no pueden viajar dos animales en cabina. Se paga un suplemento por su transporte y debe ir en transportín. “Muchas veces exigen que sea más rígido”. También hay condiciones sujetas al peso. Para desplazarse a países extranjeros no comunitarios, habrá que tener en cuenta que en algunos aeropuertos no se admiten animales en cabina y tienen que ir en carga obligatoriamente. En ocasiones, se recurre al suministro de sedantes o tranquilizantes para bajar los niveles de estrés y ahorrarles un mal rato.
Es esencial revisar toda esta información previamente. Destinos como Costa Rica o Argentina requieren de un documento de exportación que realiza el veterinario a través de la plataforma Cexgan, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que recoge esas exigencias específicas de cada lugar y la documentación a aportar. “Son veterinarios que dependen del Ministerio, no de la Ciudad Autónoma, y entonces lo que deben muchas veces es refrendar todos esos documentos que se hacen en la plataforma desde las diferentes clínicas veterinarias”.
Por último, es vital recordar que las mascotas son como niños y que no siempre saben expresar o transmitir sus necesidades, o nosotros interpretarlas, expresa Rafael Serrano. Es por ello que hay que aumentar las alertas cuando se trata del calor, controlando especialmente a los animales que tengan enfermedades subyacentes como los que son cardiópatas o tienen una insuficiencia renal crónica. Es recomendable acudir al veterinario para que este valore la situación y ofrezca los consejos apropiados para ella.
La inteligencia artificial dejó de ser un concepto lejano para convertirse en una herramienta útil…
Cambiar de país nunca es sencillo. Mucho menos cuando eso implica empezar de cero, aprender…
Con tan solo 22 años, Sabah es una de las voces femeninas del pop actual…
El verano avanza y las playas de Melilla siguen siendo uno de los refugios favoritos…
El Equipo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil de Melilla ha intervenido un…