El sindicato SATE-STEs ha reclamado una reforma profunda del sistema de acceso a la docencia pública no universitaria y ha mostrado su rechazo frontal al actual modelo de concurso-oposición, regulado por el Real Decreto 276/2007. La organización sindical exige al Ministerio de Educación y Formación Profesional la apertura inmediata de un proceso real de diálogo que permita abordar una reforma integral antes de las oposiciones previstas para junio de 2026, que en el caso de Melilla ofertarán un total de 76 plazas de Secundaria y Formación Profesional.
Según ha explicado el sindicato en un comunicado, esta convocatoria en Melilla acumula plazas correspondientes a la Oferta de Empleo Público de 2024, que no llegó a ejecutarse, y a la de 2025. Para SATE-STEs, este contexto vuelve a poner de manifiesto las carencias de un sistema que consideran “claramente obsoleto, ineficaz e injusto” y que, a su juicio, no garantiza un acceso a la función pública docente basado en los principios constitucionales de mérito, capacidad, igualdad, publicidad y objetividad.
Desde la organización sindical denuncian que el modelo vigente genera inseguridad jurídica y desigualdad entre las personas aspirantes, lo que se traduce en una creciente frustración tanto entre el profesorado interino como entre quienes se presentan por primera vez a las oposiciones. Además, recuerdan que, aunque durante el curso pasado el Ministerio anunció la creación de un grupo de trabajo para revisar el sistema de acceso, dicho órgano aún no se ha activado, lo que hace prever que las oposiciones de 2026 volverán a celebrarse bajo un modelo que consideran “caduco” y con errores estructurales no corregidos.
SATE-STEs describe un sistema de oposiciones en crisis, con deficiencias que se repiten convocatoria tras convocatoria. Entre ellas, destaca la existencia de temarios desfasados, que en muchos casos no han sido revisados en décadas y que priorizan la memorización de contenidos frente a la evaluación de competencias reales vinculadas al desempeño docente. El sindicato considera que esta situación aleja las pruebas de la realidad educativa y de los avances científicos y pedagógicos actuales.
Otra de las críticas se centra en la falta de objetividad de algunas pruebas, especialmente en las fases prácticas y orales. Según SATE-STEs, estas fases están sometidas a una elevada discrecionalidad por parte de los tribunales y a criterios que pueden variar de forma significativa entre territorios, lo que introduce desigualdades en el proceso selectivo. A ello se suma, según el sindicato, una inestabilidad normativa constante y la presencia de errores recurrentes en las convocatorias, que en ocasiones obligan a realizar correcciones posteriores y vulneran el principio de igualdad entre aspirantes.
El sindicato también alerta de que el actual modelo no logra cubrir toda la oferta de plazas en determinadas especialidades, dejando puestos desiertos, ni da una respuesta equilibrada a la situación del profesorado interino ni a la incorporación de nuevo personal docente. En este sentido, consideran que el sistema no garantiza ni la estabilidad necesaria de las plantillas ni una renovación adecuada del profesorado.
Ante este escenario, SATE-STEs reclama la convocatoria urgente de una mesa de negociación que permita avanzar hacia un nuevo modelo de acceso, estable y previsible, con un marco estatal que ofrezca seguridad jurídica durante varios años. Entre sus propuestas figura la implantación de pruebas actualizadas que evalúen competencias reales, así como un sistema más objetivo y transparente mediante el uso de rúbricas públicas y homogéneas. El sindicato defiende un modelo que reconozca la experiencia del personal interino sin cerrar el acceso a las nuevas generaciones, mediante procesos ágiles, rigurosos y libres de errores administrativos.








