Melilla contará con zona verde en Vía Láctea.
La Ciudad actuará de lleno en la parcela situada entre la Carretera de la Vía Láctea y la calle de la Encina, un proyecto que pretende transformar un espacio degradado y poco funcional en una nueva zona verde de uso vecinal en Melilla. La intervención responde a una demanda de mejora urbanística en una zona que actualmente presenta importantes deficiencias tanto desde el punto de vista estético como funcional. Se trata de una finca marcada por un notable desnivel entre ambas calles en su extremo sur, rodeada por una barrera metálica y atravesada por colectores de hormigón y cunetas destinadas a la canalización de aguas pluviales.
En la actualidad, la escasa presencia de arbolado, la acumulación frecuente de residuos y la falta de acondicionamiento convierten este espacio en una zona poco aprovechable para los vecinos del barrio. Además, la imagen que ofrece es la de un enclave deteriorado y carente de mantenimiento, algo que el Ejecutivo local pretende revertir con esta actuación.
El objetivo principal del proyecto es dotar al entorno de una nueva zona verde con arboleda, sombra, senderos accesibles y mobiliario urbano que permita su uso como espacio de estancia y paseo para los residentes. La iniciativa también contempla mejoras en materia de accesibilidad mediante la construcción de una rampa junto a las escaleras ya existentes, facilitando así la conexión peatonal entre ambas vías.
Otra de las actuaciones consideradas prioritarias será el soterramiento del sistema de recogida de aguas pluviales, una medida que busca evitar la acumulación de basura y residuos que actualmente pueden provocar atascos parciales o incluso totales en la red de drenaje.
Desde la Ciudad Autónoma destacan que esta actuación persigue varios objetivos simultáneos, como son mejorar la estética del lugar, elevar la calidad urbanística del emplazamiento, reforzar la movilidad y la accesibilidad de los itinerarios peatonales, ampliar las zonas verdes y ajardinadas, renovar acabados y mobiliario urbano, así como adecuar las infraestructuras de saneamiento, riego y alumbrado público. La documentación a la que ha tenido acceso este periódico muestra que la actuación cuenta con un presupuesto de partida de 280.000 euros y un plazo de ejecución las obras de ocho meses.
Una red de senderos en la zona y nuevo alumbrado
El proyecto plantea la creación de una red de senderos que conectará los dos accesos peatonales existentes desde la Carretera de la Vía Láctea. El primero de ellos se sitúa en la parte este de la parcela y ya dispone de un paso de peatones elevado que permite acceder a la calle de la Encina mediante una escalera. El segundo se ubica en la zona oeste, donde se habilitará otro paso de peatones elevado desde la acera recientemente construida sobre el cubrimiento de la cuneta.
Desde estos accesos partirán sendos caminos peatonales diseñados con pendientes inferiores al 8%, lo que permitirá garantizar la accesibilidad universal y facilitar el tránsito de personas con movilidad reducida. Ambos senderos confluirán en un único recorrido que desembocará en la calle de la Encina. Las rasantes de estos caminos condicionarán la cota final de la parcela, configurando así una nueva ordenación del terreno adaptada a las necesidades de accesibilidad y uso ciudadano.
La actuación también contempla trabajos de tratamiento paisajístico y vegetal. En función de la pendiente existente en cada zona, se procederá bien a la extensión de tierra vegetal o bien al tratamiento de los taludes mediante su revegetación, con el objetivo de integrar el espacio en el entorno urbano y reducir el impacto visual del desnivel. Además, el plan de obra incorpora una intervención técnica sobre el sistema hidráulico existente. En la parcela discurre un paso de aguas formado por dos tubos de gran diámetro que bajan de forma subterránea desde la zona oeste, donde se encuentra el acuartelamiento de La Legión, y emergen en la parcela mediante una obra con dos aletas. Frente a este punto parten otros dos tubos que atraviesan subterráneamente el barrio de la Cañada hasta desembocar en el Río de Oro.
Las dos cunetas existentes que vierten actualmente en la zona también serán objeto de mejora mediante la instalación de tuberías de drenaje. La iniciativa se completará con la instalación de alumbrado público, sistema de riego y mobiliario urbano compuesto por bancos y papeleras, elementos que buscan consolidar el uso cotidiano de este nuevo espacio como zona de convivencia y descanso.
En cuanto a la vegetación prevista, las especies arbóreas y ornamentales serán determinadas por la Oficina Técnica de Protección del Medio Natural de la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza, lo que permitirá adaptar la plantación a las condiciones reales del espacio. Con esta actuación, el Gobierno de Melilla busca recuperar un enclave degradado y convertirlo en una nueva área verde.
Un informe interno elaborado en el seno de la Cámara de Representantes de Estados Unidos…
El Tribunal de Cuentas, máximo órgano fiscalizador de España, ha señalado directamente al Instituto Nacional…
La Asociación Casino del Real conmemoró el pasado 2 de mayo el Día de la…
La red educativa de Melilla atiende actualmente a 752 alumnos con necesidades educativas especiales integrados…
Melilla registró durante el año pasado un total de 61 denuncias por desaparición de personas,…
Hay ciudades que también pueden entenderse a través de sus nombres propios. En Melilla, basta…