El Salón Dorado del Palacio de la Asamblea de Melilla se convirtió este jueves en el epicentro del diálogo interreligioso y la cooperación entre ciudades con la inauguración del I Foro Interreligioso 'Puentes de Paz y Convivencia', un evento pionero que pretende consolidarse como un espacio permanente de reflexión, intercambio y construcción conjunta de políticas de entendimiento entre religiones y culturas.
La cita, impulsada por la Ciudad Autónoma de Melilla, el Ayuntamiento de Málaga y Cifal Málaga —centro perteneciente al Instituto de las Naciones Unidas para la Formación e Investigación (UNITAR)—, cuenta con la colaboración de la Universidad para la Paz de Naciones Unidas y de distintas instituciones académicas y religiosas europeas.
El foro se celebra durante dos jornadas, jueves y viernes, y reúne a representantes institucionales, expertos internacionales, líderes religiosos y académicos procedentes de diversos países, con el propósito de establecer puentes sólidos que promuevan la convivencia, el pluralismo y la cooperación frente a la creciente polarización global.
Un foro con vocación de continuidad
En atención a los medios de comunicación, la consejera de Cultura de la Ciudad Autónoma, Fadela Mohatar, subrayó la relevancia de esta iniciativa para Melilla, una ciudad caracterizada por su diversidad cultural y religiosa.
“Este foro interreligioso, los puentes de paz y convivencia, nace del trabajo conjunto entre el Ayuntamiento de Málaga, la Ciudad de Melilla, Cifal Málaga y una larga lista de colaboradores que han puesto un esfuerzo impagable para hacerlo posible”, señaló.
Mohatar destacó que, gracias a esta colaboración, Melilla acoge durante estos días un debate internacional de alto nivel, en el que participan instituciones como el Consejo de Europa, la Universidad de Coimbra y otras entidades europeas comprometidas con las políticas de paz y entendimiento.
“Vamos a tener la oportunidad de escuchar experiencias de personalidades que trabajan en todo el mundo con las políticas del diálogo, del puente y de la convivencia. Nos parecía una oportunidad formidable poder erigirnos, tanto Málaga como Melilla, en territorios de referencia para el diálogo de paz”, añadió.
La consejera insistió en que el foro no debe entenderse como un evento aislado, sino como el inicio de una red de cooperación duradera entre ambas orillas del Mediterráneo.
“Confiamos en que esta cita sea el punto de partida de un trabajo que se prolongue durante los próximos meses y años, para aportar desde el sur de Europa al entendimiento y la paz que tanta falta hacen en el mundo actual”, afirmó.
Mohatar tuvo también palabras de agradecimiento para las instituciones colaboradoras: Cifal Málaga, el Ayuntamiento de Málaga y la Universidad para la Paz, así como para todas las personas que han contribuido a la organización.
“Sin su esfuerzo, este encuentro no habría sido posible. A ellos les debemos el haber hecho realidad un proyecto que simboliza el espíritu de unión y respeto que caracteriza a nuestras ciudades”, concluyó.
Málaga y Melilla, unidas por el diálogo
En representación del Ayuntamiento de Málaga intervino la concejala de Participación Ciudadana y Acción Exterior, Mar Torres, quien destacó que para la capital malagueña “es un honor colaborar en la organización de este foro tan importante”.
“Aquí se fomentan valores esenciales como la pluralidad y el respeto a todas las religiones”, señaló.
Torres recordó que Málaga lleva más de ocho años impulsando un Foro de Pluralismo Religioso, en el que participan distintas confesiones y entidades sociales con el objetivo de promover el respeto mutuo y la convivencia pacífica.
“Nuestra ciudad es un ejemplo de diversidad: conviven más de 140 nacionalidades, lo que supone un reto y una oportunidad para seguir fortaleciendo la armonía entre todas las religiones que forman parte de nuestro tejido social”, explicó.
Para la concejala, la colaboración con Melilla supone un paso más en la consolidación de un modelo mediterráneo de diálogo, que aspira a proyectarse internacionalmente.
“Esta unión de manos con Melilla es un paso más hacia esos valores que compartimos. Hemos acordado que el foro se celebre alternativamente en ambas ciudades, y el próximo año será Málaga quien acoja la segunda edición. De esta manera, garantizamos la continuidad y el fortalecimiento de los lazos creados”, avanzó Torres.
La edil concluyó su intervención destacando la importancia del trabajo conjunto entre administraciones locales, entidades internacionales y sociedad civil.
“La cooperación entre territorios es fundamental para construir sociedades más justas y tolerantes. Este foro es una muestra de ello”, afirmó.
El papel de Cifal Málaga y Naciones Unidas
La directora de Cifal Málaga, Débora Salafranca, explicó que su centro, perteneciente al Instituto de Naciones Unidas para la Formación e Investigación (UNITAR), trabaja desde hace años en el fortalecimiento de las capacidades de gobiernos locales y líderes comunitarios en ámbitos como la sostenibilidad, los derechos humanos y la gobernanza participativa.
“Nuestra ubicación en Málaga nos da una posición privilegiada para conocer los lazos con Melilla, con la que ya desarrollamos otros proyectos”, señaló Salafranca.
La directora destacó que tanto Málaga como Melilla son ciudades donde la convivencia y la interculturalidad son “valores profundamente arraigados”, y que este foro representa el paso lógico hacia una colaboración más estructurada.
“Lo que hemos querido es apoyar la creación de una plataforma estable que permita desarrollar líneas estratégicas y actividades concretas para avanzar en la convivencia y la paz”, explicó.
Salafranca confirmó que el objetivo es convertir el Foro Interreligioso en una cita anual itinerante, alternando su celebración entre Málaga y Melilla.
“Estamos encantados de poner nuestro granito de arena para que este foro tenga continuidad y se convierta en una referencia internacional en materia de diálogo y cooperación entre religiones”, aseguró.
Además, recordó que la iniciativa cuenta con el respaldo de la Universidad para la Paz de Naciones Unidas, organismo dependiente directamente de la Asamblea General de la ONU.
“Compartimos el mismo propósito: formar líderes capaces de promover la paz a través del entendimiento y la educación”, concluyó.
La religión como instrumento de entendimiento
El embajador de la Universidad para la Paz de Naciones Unidas, David Fernández Puyana, fue el encargado de cerrar el acto inaugural. En su intervención, agradeció la implicación de todas las instituciones y subrayó la importancia de que las administraciones locales asuman un papel protagonista en la promoción de la paz y el diálogo.
“Este foro demuestra que las ciudades también tienen liderazgo en el ámbito internacional. Melilla y Málaga son ejemplo de cómo desde el sur de Europa se pueden aportar soluciones globales”, afirmó.
Puyana explicó que el encuentro reúne a un amplio grupo de entidades y confesiones religiosas, entre las que se encuentran el Consejo Mundial Judío, la Liga Musulmana Mundial y representantes del budismo y el cristianismo, todos ellos con un mismo propósito: demostrar que la religión puede ser un factor de unión y no de división.
“Vivimos en un mundo cada vez más polarizado, donde crecen fenómenos preocupantes como el antisemitismo, la islamofobia o el discurso del odio. Este foro es una respuesta concreta y positiva a esa realidad”, dijo.
Para el representante de la ONU, este tipo de iniciativas ayudan a contrarrestar la visión negativa que a menudo se asocia con la religión y a poner en valor su papel en la construcción de comunidades más solidarias y tolerantes.
“La religión es también una fuente de encuentro, de compasión y de diálogo. Este foro simboliza esa visión: la de tender puentes allí donde otros levantan muros”, concluyó.
Melilla, punto de encuentro entre culturas
La celebración de este primer foro consolida a Melilla como referente internacional del diálogo interreligioso y como ejemplo de ciudad en la que la diversidad convive de manera cotidiana.
Durante las dos jornadas del encuentro, el programa incluye mesas redondas, ponencias y talleres con la participación de representantes de instituciones europeas, universidades y organizaciones de la sociedad civil.
Entre los temas que se abordarán figuran la educación intercultural, la prevención del discurso del odio, el papel de las religiones en la resolución de conflictos y las políticas locales para promover la convivencia.
Los organizadores confían en que de estas sesiones surjan líneas de trabajo comunes y compromisos concretos que sirvan para orientar futuras acciones de cooperación entre las ciudades y las instituciones participantes.
“El objetivo es sembrar las semillas de un trabajo que continúe creciendo en los próximos años”, afirmó Mohatar durante su intervención.
El foro, que ha sido calificado por sus impulsores como una apuesta firme por la paz, la tolerancia y el respeto mutuo, deja abierta la puerta a nuevas ediciones que seguirán fortaleciendo el papel de Melilla y Málaga como puentes entre Europa y África, entre culturas y religiones.
Con la celebración del I Foro Interreligioso “Puentes de Paz y Convivencia”, Melilla envía un mensaje claro al mundo: la diversidad no es un obstáculo, sino una oportunidad para construir un futuro común.
A lo largo de dos intensas jornadas, representantes institucionales, académicos y religiosos demostrarán que el diálogo sigue siendo posible, incluso en tiempos marcados por la polarización y la desconfianza.







