La meditación es una técnica milenaria que alivia síntomas físicos desde la mente. A través de la respiración o de la repetición de mantras, por ejemplo, se pone el foco en el momento presente para lograr un equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. En este contexto, surge recientemente el mindfulness, una técnica de meditación que se centra en la atención plena. Consiste en entrenar la mente para observar la realidad y los pensamientos sin juzgarlos como clave para lograr el bienestar personal. Ambas son herramientas canalizadoras de emociones que se utilizan en el ámbito psicoterapéutico.
En Melilla, hay varios centros que se dedican a esta práctica y a otras disciplinas que, en definitiva, son un alivio para el alma. Tienen que ver con la regulación, el autoconocimiento y la expansión personal. Sin embargo, estas dos prácticas no son lo mismo. El mindfulness es, literalmente, vivir el momento presente de manera continuada, en el día a día, mientras que la meditación es un momento ritual, una pausa momentánea, con cierta estructura.
Farah Riovach, de ‘Universo Sano 360’, imparte cursos cada viernes de meditación, mindfulness, crecimiento personal y yoga, con sesiones adaptadas a niños y otras para adultos. En realidad, trabaja mucho con las familias, para interiorizar las herramientas y que sean un aprendizaje de vida. Por otra parte, Ana Fernández, de ‘Sana con Ana’, es astróloga y comunicadora animal especializada en Flores de Bach. Profesora de yoga, guía un curso de ocho semanas con la Comunidad Hindú de Melilla para adquirir el hábito de la meditación. Es la segunda edición y ya ha agotado las plazas; tiene, además, fines solidarios.
Las dos profesionales coinciden en un punto importante: su iniciación en este mundo vino de la mano de una situación personal complicada y fue su modo de canalizar la situación. No son actividades de entretenimiento, aunque depende del enfoque que cada persona quiera darle. Son herramientas, prácticas que se han modernizado y que están cada vez más extendidas para lograr un estado de calma y tranquilidad. “Es una escuela para la vida”, explica Riovach.
Las sesiones de mindfulness de ‘Universo Sano 360’ parten de la evidencia científica y del conocimiento para que esta experiencia sea algo tangible. Farah, que viene de la industria científica, explica que es una práctica ancestral con miles de años de antigüedad. Sin embargo, a finales de los 70, la comunidad científica empieza a aplicar estos métodos en pacientes con síntomas de ansiedad, depresión o hipertensión con resultados muy positivos. “Por eso despertó mi interés. Es porque lo introdujeron en hospitales con enfermos. Yo no soy totalmente científica ni esotérica, pero me respaldo mucho en la ciencia porque es lo que la gente necesita para creer”.
La profesional, que actualmente está inmersa en el sector de la nutrición, resalta los beneficios que tiene el mindfulness para el sistema inmunológico. El enfoque debe ser integral; estas disciplinas son herramientas que se adquieren para “subir al siguiente nivel”. Se refiere a un nivel de conciencia superior, en el que las decisiones se toman desde otro enfoque.
Su programa online se llama ‘Bienestar Integral’. Desde la práctica y sin exigencias, en sus clases de yoga no busca la postura perfecta. Más bien, la comodidad de quienes se atreven a dar este paso. “Siempre les digo que nosotros regalamos al cuerpo y el cuerpo nos responde”. En su conjunto, estas técnicas alivian el estrés y tienen un impacto muy positivo en la salud de las personas. Llama la atención de las nuevas generaciones, que están muy comprometidos con llevar un estilo de vida saludable.
Es indudable que la meditación y el mindfulness se remontan a las creencias de milenios atrás, vinculadas al budismo o al hinduismo. No obstante, su aplicación en el ámbito psicoterapéutico fue todo un éxito, puesto que estas técnicas ayudan a apaciguar la mente y los pensamientos rumiantes. Farah Riovach considera que la mente tiende a estar en un estado de supervivencia, a permanecer en la zona de confort. “De este modo, nunca te vas a expandir, ni vas a crecer ni vas a probar cosas nuevas”.
Este tipo de actividades permiten tomar decisiones con más claridad -y menos cortisol-. Decisiones alineadas con la etapa vital que se vive, un hábito que se trabaja día a día. “Esto lo hago porque a mí me ha funcionado, y sobre todo es algo que quiero compartir”. Según Ana Fernández, de ‘Sana con Ana’, normalmente “nos estamos perdiendo lo que está pasando en este momento”, y es que la mente tiende a divagar hacia el futuro o el pasado. “Se va a escenarios catastróficos, futuristas y terribles o a episodios que han sido de sufrimiento y dolor”. No suelen ser pensamientos agradables, “y en el momento que no estamos aquí, mal asunto”, añade.
La astróloga y comunicadora animal recuerda que cualquier oración es una meditación, y la multicultural Melilla sabe bien de qué va eso. El problema es, explica, que se suele asociar con una experiencia más trascendental, cuando en realidad es sencilla y está presente en el día a día. Ahora, dirigirá la segunda edición del curso de meditación de la Comunidad Hindú de Melilla. Un curso práctico y divertido, aunque también meditativo, para “desmitificar que meditar es difícil”. No lo es, asegura. Solo hay que activar el foco. Saber quitarle peso a las dificultades, vivir el momento presente con todo lo que trae, aunque no siempre sea “maravilloso, perfecto ni fácil”. No mirarlo desde el juicio; aprender a sostener las emociones sin controlarlas para sostenerse también a uno mismo.
Cuando se amplía la capacidad de respirar, “de entrar en ti, en cosas que no te gustan” y de aceptarlo todo, el malestar se disipa o al menos es más llevadero. En vez de recurrir a la química o a medicamentos, Ana Fernández cree que es importante respirar los pensamientos, cuestionarlos y verlos de otra forma. Vivir la emoción para “tener la mecha más larga”, es decir, ganar en flexibilidad. Con estos pasos, hay un antes y después en la vida. Baja el estado de alerta, las reacciones desmedidas, y la vida -que a veces se hace pesada- parece más liviana.
Pueden contactar con Farah Riovach (@universosano360) en el 630 773 134 y con Ana Fernández (sanaconana.es) en el 616 008 032.
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