La Asociación TEAMA ha querido reconocer públicamente la implicación del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad Autónoma de Melilla tras la jornada que ambos colectivos compartieron este lunes, 10 de agosto, en las instalaciones del Fuerte de Rostrogordo. La actividad, enmarcada en el campamento de verano que organiza la entidad, permitió a los niños y jóvenes usuarios conocer de cerca el trabajo que desarrollan estos profesionales, combinando formación, experiencias prácticas y momentos de ocio adaptados.
La colaboración entre TEAMA y el Servicio de Extinción de Incendios se ha convertido en una cita habitual durante el periodo estival. Cada verano, los bomberos dedican una jornada a convivir con los participantes del campamento, acercándoles su profesión a través de propuestas diseñadas para que comprendan la importancia de la prevención, la seguridad y el trabajo en equipo.
La mañana comenzó con una charla participativa en la que los efectivos explicaron cómo actúan cuando reciben un aviso de emergencia y cuál es el proceso que siguen desde que suena la alarma hasta que salen del parque de bomberos. Durante la sesión, los asistentes pudieron conocer los distintos elementos que forman parte de su equipamiento diario, como los trajes ignífugos, los cascos, las mascarillas de protección y otros materiales empleados en las intervenciones.
Las explicaciones se adaptaron al perfil de los participantes, favoreciendo su comprensión y permitiendo que los niños y jóvenes plantearan preguntas sobre el funcionamiento del servicio. El objetivo era acercarles una profesión que despierta gran curiosidad y transmitir, al mismo tiempo, nociones básicas de prevención y autoprotección.
Tras la parte formativa, la actividad continuó en el exterior de las instalaciones del Fuerte de Rostrogordo. En la entrada del recinto, junto a la zona del minigolf, los bomberos instalaron una tirolina que se convirtió en uno de los principales atractivos de la jornada. Los usuarios del campamento pudieron disfrutar de esta experiencia con todas las medidas de seguridad y bajo la supervisión de los efectivos.
Además, se habilitó un espacio en el que los participantes tuvieron la oportunidad de probarse parte del equipo de intervención utilizado por los bomberos. Cascos, prendas de protección y otros elementos despertaron el interés de los asistentes, que también pudieron sujetar una manguera de extinción, comprobar el peso del material y fotografiarse equipados como auténticos profesionales.
Otro de los momentos más esperados llegó con la visita al interior de los vehículos de emergencia. Los niños y jóvenes pudieron subir a los camiones, conocer el equipamiento que transportan y descubrir cómo es el interior de estos vehículos. Durante la actividad también tuvieron ocasión de accionar la sirena y utilizar la megafonía, una experiencia que despertó sonrisas e ilusión entre todos los participantes.
Como cierre de la jornada, los bomberos organizaron una fiesta del agua para combatir las altas temperaturas propias del verano. Con las mangueras desplegadas, los asistentes disfrutaron de un refrescante baño que puso el broche final a una mañana marcada por la convivencia y el entretenimiento.
Desde TEAMA han destacado que este tipo de iniciativas trascienden el componente lúdico y representan una oportunidad para fomentar la inclusión y crear experiencias enriquecedoras para los usuarios de la asociación. Las familias han querido agradecer la sensibilidad, la paciencia y la cercanía que los integrantes del Cuerpo de Bomberos muestran cada año durante su participación en el campamento de verano.
La entidad considera que la implicación de estos profesionales convierte la actividad en una experiencia especialmente significativa para los niños y jóvenes, quienes encuentran en ellos referentes por su vocación de servicio y por el trato cercano que reciben durante toda la jornada.
Por ello, la Asociación TEAMA ha reiterado su agradecimiento a todos los efectivos que participaron en la actividad y ha puesto en valor una colaboración que ya se ha consolidado como una tradición estival. Según la entidad, la entrega del Cuerpo de Bomberos contribuye no solo a ofrecer una experiencia divertida, sino también a favorecer el aprendizaje, la confianza y el desarrollo personal de los participantes, que esperan cada verano volver a compartir una jornada con ellos.








