La Ciudad Autónoma de Melilla ha dado un nuevo paso para desbloquear uno de los proyectos deportivos más esperados de los últimos años: la rehabilitación integral de las pistas de atletismo del complejo Álvarez Claro. El consejero de Fomento, Miguel Marín, y el consejero de Deportes, Miguel Ángel Fernández Bonnemaison, han presentado una licitación que aspira, ahora sí, a materializar una infraestructura largamente demandada por clubes, deportistas y usuarios particulares.
Marín comenzó su intervención contextualizando el recorrido administrativo del proyecto, marcado por interrupciones y reajustes. Según explicó, la actuación ya estaba prevista en la legislatura 2015-2019, periodo en el que se llegó a redactar el proyecto y a licitar la obra. Sin embargo, en la siguiente etapa, entre 2019 y 2023, "cuando llegó ese Gobierno que destrozó todo lo que tocó", el proceso se paralizó, lo que obligó incluso a indemnizar a la empresa adjudicataria. “Esa fue la realidad”, resumió.
Con la entrada del actual Gobierno, el compromiso fue reactivar la actuación. No obstante, antes de volver a licitar, fue necesario adaptar el proyecto a nuevas necesidades técnicas. Entre ellas, la previsión de futuras intervenciones en el sistema de iluminación del complejo, lo que obligó a incluir canalizaciones subterráneas bajo las pistas para evitar tener que levantarlas nuevamente en el futuro.
El proyecto actualizado salió a licitación en el periodo 2024-2025, pero quedó desierto. Ante esta situación, el Ejecutivo ha tenido que revisar nuevamente el documento técnico y ajustarlo a los precios actuales del mercado. Así, la nueva licitación, publicada el pasado 16 de abril, eleva el presupuesto hasta los 2.025.765 euros, frente a los 1.620.000 euros anteriores. El plazo para la presentación de ofertas finaliza el próximo 7 de mayo, y el tiempo estimado de ejecución de las obras será de cinco meses desde la adjudicación.
En cuanto al contenido del proyecto, Marín subrayó su carácter “ambicioso”, ya que no se limita a una simple renovación superficial. La intervención contempla, en primer lugar, una actuación integral sobre el sistema de drenaje, que afecta tanto al campo de fútbol como a las propias pistas de atletismo, abarcando una superficie total de 7.625 metros cuadrados.
Además, se actuará sobre la pista principal de atletismo, con una superficie de 3.363 metros cuadrados, así como en los dos hemiciclos destinados a disciplinas como lanzamiento de peso o salto de longitud. En concreto, la zona noroeste contará con una intervención de 936 metros cuadrados y la sureste con 1.150 metros cuadrados. También se mejorarán las áreas de entrenamiento, con actuaciones en más de 1.000 metros cuadrados adicionales, junto a otros espacios colindantes.
Entre las mejoras técnicas, destaca la adecuación geométrica de la pista para cumplir con los criterios de la Real Federación Española de Atletismo, lo que permitirá su homologación para competiciones de ámbito nacional. Asimismo, se renovará completamente el pavimento sintético, se optimizará el sistema de drenaje y se incorporarán las canalizaciones necesarias para una futura modernización de la iluminación del complejo.
El proyecto incluye también la creación de una sala de “videofinish”, destinada a mejorar la precisión en la llegada a meta durante las competiciones, así como el reajuste de las dimensiones del campo de fútbol 11 para adaptarlas al conjunto de la intervención.
Por su parte, el consejero de Deportes, Miguel Ángel Fernández Bonnemaison, expresó su satisfacción por el avance del proyecto, subrayando la alta demanda de estas instalaciones. “Es una pista que tiene mucho uso”, señaló, mencionando la presencia de clubes de atletismo, triatlón, opositores y usuarios particulares.
Fernández Bonnemaison reconoció que el proceso ha estado marcado por diversas incidencias, pero defendió la necesidad de haber sido “previsores” para evitar interferencias con futuras actuaciones, especialmente en materia de iluminación, cuya renovación queda prevista para más adelante por motivos presupuestarios.
En cuanto a los plazos, evitó concretar fechas cerradas, aunque apuntó que, si el procedimiento administrativo avanza con normalidad, la adjudicación podría producirse antes del verano. A partir de ahí, los cinco meses de ejecución permitirían que las pistas estuvieran operativas antes de finalizar el año.
Durante la ejecución de las obras, todo apunta a que las instalaciones deberán permanecer cerradas por razones de seguridad, especialmente para evitar riesgos a los usuarios habituales.