Melilla vivió este miércoles una nueva jornada de la Gran Movida 2025, el evento juvenil que cada verano transforma distintos espacios de la ciudad en escenarios para pruebas de creatividad, actividad física y trabajo en equipo. La cuarta jornada del certamen incluyó tres pruebas diferenciadas: una competición física en el Parque Forestal, una dinámica de coordinación en el Pabellón Guillermo García Pezzi y una representación escénica nocturna en la Plaza de las Cuatro Culturas. Los ocho equipos participantes —UD Carmañola, Notthingam Miedo, Carambolas, Los Arriados, GM Crew, Caos Remix, Engene y Los de la Movida— compitieron siguiendo un reglamento común, con especial énfasis en la equidad, la seguridad y el juego limpio.
La actividad comenzó a las 10:00 horas con la prueba llamada 'Zorball'. Esta consistía en una carrera de relevos donde uno de los miembros del equipo debía introducirse dentro de una gran esfera inflable, mientras el resto del equipo lo empujaba por un circuito establecido. El recorrido, delimitado con cuestas ascendentes y descendentes, incrementó la dificultad de la prueba tanto por el esfuerzo físico necesario como por la necesidad de mantener el control de la bola, especialmente en los tramos de bajada.
La prueba se organizó en postas con paradas obligatorias marcadas por plataformas azules, donde los participantes debían intercambiar roles, asegurando que todos los integrantes pasaran por el interior de la bola al menos una vez. El factor de clasificación principal fue el tiempo empleado en completar el circuito, aunque también se aplicaron normas estrictas en materia de seguridad. Cualquier desviación del recorrido o incumplimiento de las normas implicaba pérdida de puntos o descalificación inmediata, especialmente si se comprometía la seguridad de los participantes o del entorno.
Por la tarde, la competición se trasladó al Pabellón Guillermo García Pezzi, donde se desarrolló la segunda prueba del día: El campo de minas. Esta dinámica, orientada a evaluar la comunicación y la coordinación entre los miembros del equipo, fue adaptada respecto a su planteamiento inicial. Aunque estaba previsto el uso de vasos llenos de agua como obstáculos, finalmente se emplearon vasos vacíos. El ajuste respondió a criterios de equidad, ya que las condiciones del suelo podían favorecer a unos equipos frente a otros por la aparición desigual de charcos a lo largo de la jornada.
La pista de parquet fue inspeccionada con detalle para asegurar que no existieran irregularidades que alterasen el desarrollo de la prueba. Además, se documentó la posición exacta de los obstáculos para garantizar la homogeneidad de la prueba en todas las rondas. La dinámica consistió en que dos miembros del equipo, con los ojos vendados, atravesaran un circuito dividido en ocho niveles de dificultad creciente, guiados únicamente por las indicaciones verbales de sus compañeros. La puntuación se asignó según el número de tramos superados sin derribar obstáculos, a razón de un punto por tramo. La ambientación ruidosa del pabellón añadió un componente de dificultad adicional al requerir un alto nivel de concentración y coordinación.
La jornada concluyó por la noche con una prueba de carácter escénico en la Plaza de las Cuatro Culturas. A las 22:00 horas comenzó la representación de una boda tradicional musulmana, en la que cada equipo debía recrear de forma completa una ceremonia, incluyendo el encuentro de los novios, disposición del espacio, mesa dulce, decoración, música ambiental y demás elementos típicos de este tipo de celebraciones. Esta prueba fue presentada como una novedad en la edición actual y los equipos no disponían de información anticipada para su preparación específica.
No obstante, todas las pruebas creativas del certamen, como las relacionadas con vídeos o representaciones escénicas, fueron anunciadas el primer día de competición junto a sus fechas de entrega, con el objetivo de garantizar que todos los equipos tuvieran el mismo margen temporal para planificar sus propuestas. Esta medida busca preservar la igualdad de condiciones y evitar cualquier ventaja derivada del acceso anticipado a la información.
Durante la mañana del jueves está prevista la entrega y evaluación de las pruebas de vídeo, momento a partir del cual todas las valoraciones pasarán a regirse exclusivamente por criterios objetivos. La organización mantiene un firme compromiso con la transparencia y la igualdad de condiciones entre los equipos, aplicando medidas correctoras y controles previos para asegurar un desarrollo equilibrado del certamen.
La Gran Movida 2025 continúa su curso con varias jornadas aún por celebrarse. Hasta el momento, el evento mantiene un elevado nivel de participación, entusiasmo y espíritu colaborativo entre los jóvenes melillenses, reforzando su papel como espacio de convivencia, creatividad y trabajo en equipo.
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