La comunidad hebrea de Melilla está encadenando estos días algunas de sus festividades más importantes. Entre el pasado lunes 22 y ayer miércoles 24 de septiembre, la comunidad ha venido celebrando la entrada al año nuevo 5786 con el Rosh Hashaná o Año Nuevo Judío. Además, desde la caída del sol del próximo miércoles 1 de octubre hasta la salida de la primera estrella en el cielo del jueves día 2, se conmemorará el día del Perdón o Yom Kippur, la fiesta más importante en la religión judía.
Por lo pronto, la comunidad se encuentra actualmente dentro de los Yamim Noraim —los “Días Temibles o de arrepentimiento”—, un periodo de 10 días de introspección que culminará con el Kippur. A lo largo de estos 10 días entre ambas festividades, la comunidad hebrea está acudiendo a la sinagoga para llevar a cabo rezos especiales, pidiendo al todopoderoso un "juicio piadoso y justo".
Tanto el Rosh Hashaná como el Yom Kippur son festividades muy íntimas y repletas de espiritualidad. Mientras que el Año Nuevo Judío es una festividad que cuenta con actos litúrgicos en sinagogas y con encuentros familiares para dar la bienvenida a un año nuevo próspero, en el Kippur las sinagogas de Melilla acogerán una serie de rezos y liturgias donde la comunidad hebrea se reunirá para pedir mejilá o perdón al todopoderoso por los pecados cometidos. En definitiva, será una jornada de rezo y expiación mientras se realiza un ayuno de 25 horas.
En declaraciones a El Faro, el presidente de la Asociación Socio-Cultural Mem Guímel, Mordejay Guahnich, destacó como estos días son de gran espiritualidad para el conjunto de la comunidad hebrea de la ciudad autónoma.
Guahnich hizo un balance positivo del Rosh Hashaná, destacando como estas jornadas se desarrollaron "en familia y llenas de armonía".
Jornada de oración
Para las oraciones durante el Kippur, los hombres se atavían con el Talit Gadol o manto litúrgico.
Las plegarias comienzan con la oración de Kol Nidré, donde se pidió que todas las promesas, los juramentos, votos y compromisos realizados en este año pasado sean anulados.
Las plegarias se desarrollan sin interrupción, teniendo una duración de unas 12 horas hasta que la comunidad entona al unísono la Neilá, concluyendo los rezos con el toque del Shofar, instrumento de viento elaborado con el cuerno de un carnero y uno de los más antiguos que existen. El shofar representa el recuerdo del intento de sacrificio de Abraham a su hijo Isaac, así como el despertar de un letargo espiritual y un acercamiento al todopoderoso.
Limitaciones
El Yom Kippur incluye las restricciones propias del Shabat por lo que no se ha de utilizar elementos eléctricos ni tecnológicos, tocar dinero, realizar labores domésticas o abrir los negocios.
Sin embargo, hay 5 prohibiciones especiales para esta conmemoración, como son el lavado por placer, excepto en caso de necesidad como por suciedad. Tampoco pueden utilizarse cosméticos o cremas, salvo las recetadas por facultativos.
No se permite el uso de cuero en prendas de vestir o calzado, ni tampoco mantener relaciones conyugales.
Asimismo, esta festividad supone 25 horas de ayuno, tanto de comida como de bebida, salvo para casos de enfermedad grave, riesgo para la vida, menores o mujeres que hayan dado a luz recientemente. Dicho ayuno se rompe tras la finalización del rezo, cuando las familias se reúnen para cenar.
Yom Kippur es la única conmemoración en la que la Torá decreta una jornada de ayuno. Por ello, en el día anterior las familias se reúnen para una gran cena.
Es tradicional llevar ropa blanca, símbolo de pureza, evitando portar objetos de oro. Esto se debe a que este era el material con el que se hizo el becerro con el cual el pueblo hebreo pecó tras la salida de su esclavitud de Egipto.
La tradición es felicitar el Yom Kippur con el deseo: "Que tengamos un buen sellado final" (Gmar Jatima Tová). El significado de esta máxima no es otro que desear ser inscrito en el libro de la vida.
Sucot
La siguiente celebración judía será la Festividad del 'Sucot' o Fiesta de las Cabañas, que se celebrará a lo largo de 8 días, desde la tarde del día 6 de octubre hasta la caída del sol del 13 de octubre. En este acontecimiento, se rememora la travesía por el desierto que realizaron los hebreos tras su salida de Egipto.
Las familias dejan sus hogares durante el Sucot para vivir en una cabaña al aire libre, como muestra de fe al Todopoderoso. Estos tabernáculos tienen como fin reunir a familiares, pero allí también pueden juntarse vecinos, lo que hace de esta una celebración comunitaria.