La Ciudad Autónoma ha reforzado su apuesta por un modelo de protección a la infancia más humano y cercano con la recepción oficial, celebrada en el despacho de Presidencia, a la Fundación Aproni. El encuentro, al que asistieron el presidente de la Ciudad, la consejera de Políticas Sociales y Salud Pública, Randa Mohamed, y representantes de la entidad, marca el inicio de una colaboración que pretende transformar el sistema de atención a menores en Melilla.
Durante su intervención, la consejera subrayó la relevancia de este acuerdo, destacando la trayectoria consolidada de la fundación. “Estamos muy contentos, tanto el presidente como yo, de poder recibir a una entidad que lleva más de 30 años trabajando en la protección del menor, con una carrera demostrada y un compromiso firme”, señaló. La llegada de Aproni a la ciudad se enmarca dentro de un proyecto financiado a través de fondos europeos, al que Melilla concurrió con una propuesta centrada en la desinstitucionalización de menores.
El objetivo es reducir la dependencia de los centros de protección tradicionales y fomentar un modelo basado en el acogimiento familiar. “La idea es formar un sistema que no dependa tanto de los centros, sino que incorpore a familias colaboradoras que puedan ofrecer a los niños un entorno más cercano, más digno y acorde a lo que merece cualquier infancia”, explicó Mohamed. La consejera insistió en la importancia de que los menores crezcan en un ambiente familiar, alejado de estructuras cerradas que, aunque necesarias en determinados casos, no sustituyen el calor de un hogar.
La fundación desempeñará un papel clave en este proceso durante los próximos tres años. Entre sus funciones estará la puesta en marcha de campañas de sensibilización dirigidas a la ciudadanía melillense, con el fin de fomentar tanto el acogimiento como la adopción. Además, trabajará de forma coordinada con la Consejería para facilitar que el mayor número posible de menores pueda integrarse en familias.
La consejera adelantó que próximamente se celebrará un acto informativo abierto al público, donde se explicarán los requisitos y el funcionamiento del sistema de protección. “Queremos acercarlo a la ciudadanía, que entiendan que detrás de esos centros hay niños que necesitan ayuda, que necesitan una familia. Es una responsabilidad colectiva”, afirmó, apelando a la solidaridad de los melillenses.
Por su parte, el presidente y fundador de la Fundación Aproni, Juan Gabriel García, expresó su satisfacción por iniciar esta colaboración, que calificó como un reto y un orgullo. “Aproni significa ayuda y protección al niño, y ese ha sido siempre nuestro motor”. Con una amplia experiencia en acogimiento familiar, incluyendo programas con menores procedentes de contextos vulnerables como Chernóbil o el Sáhara, García destacó el carácter vocacional de su labor.
“El acogimiento familiar es el origen de nuestra fundación y sigue siendo su esencia. Es un trabajo casi sagrado”, afirmó. En su intervención, defendió que una sociedad comprometida debe implicarse activamente en la protección de los menores más vulnerables. “Hay niños que no son felices, y tenemos que rescatarlos. No podemos permitir que crezcan sin el afecto básico que necesitan”.
García hizo un llamamiento directo a la ciudadanía para que participe en el programa. “Ser familia acogedora es una experiencia en la que se recibe mucho más de lo que se da”, aseguró, insistiendo en la importancia de ofrecer a los menores algo tan esencial como el cariño y la estabilidad emocional. “Un niño que no recibe un abrazo a tiempo difícilmente puede recuperarlo después”, advirtió.
La colaboración entre la Ciudad Autónoma y Aproni supone, en definitiva, un paso decisivo hacia un modelo de protección más inclusivo y centrado en el bienestar integral del menor, donde la implicación social será clave para garantizar su éxito.
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Me preguntó cuánto de estos directivos, y políticos, que tanto publicitan estás acogidas de menores, tienen adoptados o recogidos en sus familias a uno de estos desamparados menores.