El consejero de Fomento de la Ciudad Autónoma de Melilla, Miguel Marín, ha informado este miércoles de los principales acuerdos y compromisos alcanzados tras la reunión mantenida con representantes del Colegio de Arquitectos, un encuentro que ha calificado de “fructífero” y que se enmarca en el objetivo del Gobierno local de agilizar los procedimientos administrativos vinculados al sector de la construcción.
Marín ha subrayado la importancia del papel que desempeñan los arquitectos en el desarrollo socioeconómico de la ciudad, no solo en el ámbito de la vivienda, sino también en la ejecución de infraestructuras, establecimientos y proyectos que generan actividad económica y empleo. En este contexto, el consejero ha anunciado la fijación de plazos máximos para la tramitación de proyectos básicos y de ejecución, así como otras medidas destinadas a mejorar la relación entre la Administración y los profesionales del sector.
Durante su comparecencia, el titular de Fomento explicó que el encuentro con el Colegio de Arquitectos permitió abordar diversas cuestiones relacionadas con el funcionamiento interno de la Administración y los tiempos de respuesta en materia de licencias. “Para el Gobierno de la ciudad, los arquitectos son fundamentales para contribuir al desarrollo socioeconómico de Melilla, para seguir construyendo más y mejor”, señaló.
Marín indicó que los profesionales trasladaron una serie de planteamientos que el Ejecutivo considera “sumamente importantes” para agilizar procedimientos como la concesión de licencias de obras y de primera ocupación. El objetivo, según explicó, es facilitar que el trabajo que desarrollan los arquitectos pueda llevarse a cabo en las mejores condiciones posibles, reduciendo retrasos y cargas administrativas innecesarias.
Uno de los anuncios más relevantes realizados por el consejero fue el establecimiento de plazos máximos para la tramitación de determinados expedientes. En concreto, Marín se comprometió a que los proyectos básicos puedan ser informados en un plazo no superior a dos meses y que los proyectos de ejecución no excedan de un mes.
“Es un compromiso que he adquirido con ellos y que hago también públicamente”, afirmó, destacando que este será uno de los retos prioritarios del área de Fomento en los próximos meses. Según explicó, la fijación de estos plazos busca aportar seguridad jurídica y previsibilidad tanto a los arquitectos como a promotores, constructores y ciudadanos que esperan la concesión de licencias para avanzar en sus proyectos.
Otra de las cuestiones abordadas en la reunión fue la necesidad de introducir mayor flexibilidad en la tramitación de modificaciones de proyectos. Marín señaló que se ha asumido el compromiso de permitir que determinadas modificaciones menores, que no alteren sustancialmente el proyecto original, puedan resolverse mediante ajustes de planos sin exigir una modificación completa del proyecto.
Se trata, según indicó, de cuestiones habituales en el día a día de los arquitectos y de peticiones que considera razonables. “He asumido estas peticiones como propias porque entiendo que van en beneficio de los profesionales, de los promotores, de los constructores y de los melillenses que compran una vivienda”, explicó.
El consejero destacó que muchas de las cuestiones planteadas ya eran conocidas por el Gobierno local, debido al contacto directo y permanente que mantiene con los distintos actores del sector. Marín hizo referencia a su relación habitual con arquitectos, promotores, constructores y ciudadanos que esperan la concesión de licencias para sus viviendas.
“Cuando uno pisa la calle a diario y está en contacto permanente con todos los actores que intervienen en este sector, uno tiene ya conocimiento previo de estas cuestiones”, afirmó. En este sentido, defendió que la reunión ha servido para reforzar una línea de trabajo ya existente y para formalizar compromisos concretos que permitan avanzar con mayor agilidad.
Entre las medidas anunciadas, Marín destacó la intención de dar instrucciones a la Dirección General de Vivienda, Patrimonio y Urbanismo para que los arquitectos cuenten con una atención preferente dentro de la Consejería. El objetivo es que puedan resolver con mayor rapidez cualquier duda, problema o consulta relacionada con los proyectos que dirigen.
El consejero señaló que los arquitectos deben actuar como interlocutores principales ante la Administración, dado que son quienes conocen en profundidad los proyectos y llevan el día a día de la dirección facultativa de las obras. Esta atención personalizada pretende facilitar la comunicación y evitar demoras innecesarias en la tramitación de expedientes.
Marín también se refirió a los problemas que han afectado al ritmo de tramitación en los últimos meses, derivados principalmente de la falta de arquitectos en la plantilla pública. Según explicó, durante parte de la legislatura se produjeron varias bajas de empleados públicos arquitectos dentro de la Consejería, lo que provocó retrasos en la gestión de expedientes.
No obstante, el consejero aseguró que esta situación ha comenzado a revertirse. “La situación que vivíamos hace seis meses, con varios arquitectos de baja, afortunadamente no es la misma”, afirmó, señalando que estos profesionales ya se han reincorporado y que en los últimos meses se ha acelerado de manera considerable la concesión de licencias.
Para reforzar de forma estructural el área de Arquitectura y Urbanismo, Marín anunció que se encuentra en marcha un proceso de actualización de la Bolsa de Trabajo de Arquitectos. Además, adelantó que saldrán a concurso plazas de arquitectura de acceso libre, con el objetivo de cubrir las necesidades del área y complementar los servicios de vivienda y urbanismo.
Estas incorporaciones, según explicó, permitirán agilizar al máximo la obtención de licencias y dar respuesta a la demanda existente. El consejero vinculó directamente estas medidas con el impulso de la economía y el empleo en la ciudad, destacando el efecto tractor que tiene la actividad de la construcción.
Otra de las mejoras anunciadas hace referencia a la tramitación de las subsanaciones. Marín indicó que se dará prioridad a las correcciones o ajustes que se presenten una vez que un proyecto ya ha sido registrado, frente a las nuevas solicitudes iniciales.
De este modo, las observaciones planteadas por los técnicos podrán resolverse con mayor rapidez, evitando que los expedientes queden paralizados durante largos periodos. Esta medida busca, según explicó, hacer más eficiente el procedimiento administrativo y reducir los tiempos globales de tramitación.
Preguntado por si en la reunión se abordó algún proyecto específico, el consejero aclaró que el encuentro se centró en cuestiones generales que afectan al conjunto del sector. “No hemos hablado de ningún proyecto en concreto”, precisó, insistiendo en que las medidas acordadas benefician de forma transversal a arquitectos, promotores, constructores y ciudadanos.
Marín reiteró su agradecimiento al colectivo de arquitectos de Melilla por su trabajo y profesionalidad, y quiso trasladar un mensaje de colaboración. “El Gobierno de la ciudad está ahí como aliado para facilitarles su trabajo”, concluyó, subrayando que los compromisos adquiridos suponen un paso adelante para mejorar la eficacia administrativa y seguir impulsando el desarrollo urbano, la economía y el empleo en la ciudad.
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