El block ‘Toros en Melilla’, sabiamente dirigido, dedica especial atención a la figura del inventor del nombre del coso melillense, ‘La Mezquita del Toreo’, se trata de Gregorio Corrochano, un periodista de las décadas de los veinte, treinta y cuarenta que combinó el arte de contar noticias con el fomento de la Fiesta Nacional, mucho más en otro continente. Vivió, probablemente, la época dorada del Arte de Cúchares en Melilla.Gregorio Corrochano nació en el año 1882 y se vio obligado a abandonar los estudios de Ingeniería para abrazar con fuerza su gran pasión, la literatura, los toros y el periodismo, informa ‘Toros en Melilla’. Después de trabajar en varios periódicos de Madrid, engrosó la redacción del diario monárquico ABC, donde destacó por sus certeros comentarios taurinos y acerca de las campañas militares en el Protectorado Español en Marruecos, campañas que constituyeron el verdadero ‘lei motiv’ de su presencia en Melilla.
A partir del Desastre de Annual, en 1921, inició su carrera como corresponsal de guerra con enorme y reconocido éxito. Además, la común afición a los toros lo unió en fraternal amistad con el general José Sanjurjo. El popular y carismático militar encargado de dirigir la guerra y que siendo comandante general de Melilla apoyó la Fiesta Nacional con tal entusiasmo que nuestra ciudad no conoció igual momento de esplendor taurino en toda su historia, detalle que no pasó por alto Corrochano porque, viviéndose lo que se vivía, echar una mano al mundo del toro tenía su mérito.
Como corresponsal de guerra con frecuentes visitas a Melilla, Gregorio Corrochano debió de intervenir decisivamente en el impulso y mantenimiento de la época dorada de la afición taurina en Melilla. En la segunda mitad de los años veinte del pasado siglo hicieron el paseíllo aquí los mejores diestros nacionales. José Sanjurjo, acaso atendiendo a las demandas del periodista, al poco tiempo de tomar posesión del cargo de comandante general de Melilla facilitó la construcción de una plaza de toros provisional de madera en terrenos de la Real Sociedad Hípica Militar.
Fue éste un coso inaugurado el 30 de julio de 1924 capaz de albergar a 4.600 espectadores, y que se mantuvo en pie hasta el año 1936. Diez años después, en 1946, año de celebración del primer festejo en el coo de Querol, y al ponerse en funcionamiento la actual plaza de toros de Melilla, Gregorio Corrochano la denominaría “La Mezquita del Toreo”, denominación que fue muy bien acogida por todos y que ha llegado felizmente hasta nuestros días. Hermosa e histórica referencia de ‘Toros en Melilla’.