Francis Serón ha asumido recientemente la vicepresidencia de Conpymes, concretamente en el área de representatividad y diálogo social, un cargo que, según ha explicado en declaraciones a El Faro de Melilla, supone tanto una gran responsabilidad como una oportunidad estratégica para la ciudad autónoma.
“Este nuevo movimiento supone una gran responsabilidad, pero también una oportunidad”, señaló Serón, quien quiso dejar claro que su nombramiento va más allá de un reconocimiento personal. En su opinión, esta designación permitirá que Melilla tenga una mayor presencia en el debate nacional, especialmente en aquellos espacios donde se deciden políticas que afectan directamente al tejido empresarial.
La vicepresidenta subrayó que uno de sus principales objetivos será garantizar que las pymes y los autónomos tengan “una voz real donde se toman las decisiones importantes”, algo que considera fundamental en el actual contexto económico.
Melilla, presente en las mesas de decisión
Uno de los aspectos más destacados de este nombramiento es, según Serón, la posibilidad de que Melilla esté representada en los órganos donde se diseñan normativas a nivel estatal. Hasta ahora, explicó, la ciudad había estado presente en algunos espacios, pero sin capacidad real de decisión.
“Vamos a estar dentro de la mesa de diálogo y vamos a poder estar presentes donde se hacen las normativas”, afirmó. Esto permitirá, en su opinión, trasladar directamente las necesidades específicas de Melilla, una ciudad con características propias que, en ocasiones, no se tienen en cuenta en la legislación nacional.
Serón insistió en que esta nueva posición permitirá “pegar tirones a nivel nacional” para defender los intereses de la ciudad, evitando que vuelva a quedar al margen en cuestiones clave.
Las pymes, el motor olvidado de la economía
Durante la entrevista, la vicepresidenta de Conpymes reivindicó el papel fundamental de las pequeñas y medianas empresas en la economía española. Según recordó, este tipo de empresas representan más del 99% del tejido empresarial del país.
“Somos las que abrimos la puerta cada mañana y damos servicio a todos los ciudadanos”, destacó, subrayando el esfuerzo diario de miles de autónomos y pequeños empresarios.
Sin embargo, también denunció que, pese a su peso económico, las pymes han sido históricamente “las grandes olvidadas” en la elaboración de políticas públicas. Por ello, uno de sus objetivos será cambiar esta dinámica y lograr que estas empresas tengan una representación efectiva en los espacios de decisión.
Normativas adaptadas a la realidad empresarial
Uno de los mensajes más claros de Serón fue la necesidad de adaptar la legislación a la realidad de las pymes. “Las pymes deben adaptarse a las normas, pero las normas también tienen que adaptarse a las pymes”, afirmó.
En este sentido, considera fundamental que las políticas públicas tengan en cuenta las particularidades de este tipo de empresas, que a menudo no disponen de los mismos recursos que las grandes corporaciones para cumplir con determinadas exigencias administrativas o regulatorias.
Para Serón, este cambio de enfoque es clave para garantizar la viabilidad y el crecimiento del tejido empresarial, especialmente en territorios como Melilla.
De la representación simbólica a la participación real
La vicepresidenta también hizo referencia a la evolución de la presencia de Melilla en Conpymes. Según explicó, en etapas anteriores la participación se limitaba en gran medida a un papel simbólico, sin capacidad real de influencia.
“Antes estábamos dando a conocer nuestras necesidades, pero ahora estamos en la junta, estamos decidiendo”, señaló. Este cambio supone, en su opinión, un salto cualitativo que permitirá a la ciudad tener un papel activo en la definición de estrategias y políticas.
Serón insistió en que su objetivo es que Melilla “esté en primera línea” y que sus necesidades sean tenidas en cuenta desde el inicio de cualquier proceso normativo.
Fiscalidad, burocracia y morosidad: los principales retos
En cuanto a las áreas que requieren una mayor atención, Serón identificó varios ámbitos clave en los que la regulación actual está frenando el crecimiento empresarial.
Uno de ellos es la fiscalidad, que considera debe ser “justa” y adaptada a la realidad de las pymes. También destacó la necesidad de reducir la burocracia, que en muchos casos supone una carga excesiva para pequeños empresarios y autónomos.
Otro de los problemas señalados fue la morosidad, especialmente en las relaciones con la administración y las grandes empresas. “La ley establece pagos de 30 a 60 días, pero esto no siempre se cumple”, advirtió.
En este sentido, anunció que trabajará para reforzar los mecanismos de control y garantizar que los plazos de pago se respeten, ya que la falta de liquidez es uno de los principales riesgos para la supervivencia de las pymes.
Acceso a la contratación pública
Serón también puso el foco en la necesidad de facilitar el acceso de las pymes a la contratación pública. Según explicó, muchas licitaciones están diseñadas de tal manera que dificultan la participación de pequeñas empresas.
Por ello, defendió la importancia de dividir los contratos en lotes, lo que permitiría a más empresas optar a este tipo de oportunidades. “Las pymes tienen que poder entrar en las licitaciones”, afirmó.
Este enfoque, según la vicepresidenta, no solo beneficiaría a las empresas, sino que también contribuiría a una mayor competencia y eficiencia en el uso de los recursos públicos.
Evitar que Melilla quede fuera de las decisiones
Uno de los ejemplos que mencionó Serón para ilustrar la falta de representación de Melilla en el pasado fue el caso de determinadas normativas que no tuvieron en cuenta las particularidades de la ciudad.
“Ha habido decisiones en las que Melilla no estaba presente y se olvidaron de nosotros”, lamentó. Por ello, considera fundamental que la ciudad esté representada en todas las fases del proceso normativo.
En este sentido, aseguró que trabajará para defender ventajas específicas, como las bonificaciones, que son esenciales para la economía local.
Crítica a las políticas actuales
En este sentido, Serón fue crítica con las políticas actuales del Gobierno en relación con las pymes. A su juicio, muchas de las medidas legislativas están pensadas para las grandes empresas, dejando en segundo plano a autónomos y pequeños empresarios.
“Estamos en la mesa, pero nadie habla ni apuesta por nosotros”, afirmó. Esta situación, según explicó, refuerza la necesidad de una representación fuerte y activa que defienda los intereses de este colectivo.
Un compromiso con la representación empresarial
Con su nuevo cargo, Francis Serón afronta el reto de trasladar las demandas de las pymes a los centros de decisión y de garantizar que estas empresas tengan un papel protagonista en la definición de las políticas económicas.
Su objetivo es claro: que las pequeñas y medianas empresas dejen de ser actores secundarios y pasen a ocupar el lugar que les corresponde en la economía española.
En este camino, Melilla jugará un papel clave. La vicepresidenta confía en que su presencia en Conpymes permita visibilizar las necesidades de la ciudad y contribuir a mejorar las condiciones del tejido empresarial local, en un momento en el que la adaptación y la capacidad de influencia resultan más importantes que nunca.