En una época en la que las pantallas parecen ocupar cada vez más espacio en la infancia, encontrar juguetes que despierten la imaginación, fomenten el aprendizaje y ayuden al desarrollo de los más pequeños se ha convertido en una prioridad para muchas familias. Precisamente ahí es donde Eureka Kids ha encontrado su lugar en Melilla.
Ubicada en la calle General O'Donnell, esta juguetería especializada se ha consolidado durante los últimos cuatro años como una referencia para padres, madres y educadores que buscan algo diferente. Detrás del proyecto se encuentra Iván Lucas, un emprendedor melillense que decidió apostar por una idea novedosa para la ciudad en un momento especialmente complicado: la salida de la pandemia.
"Fue en el año 2021", recuerda. "Yo llevaba la tienda de Vodafone, de la que era distribuidor oficial en Melilla. Después del COVID busqué nuevas opciones y apareció Eureka Kids".
La propuesta le llamó la atención desde el primer momento porque ofrecía algo que, según explica, no existía de la misma forma en la ciudad. Mientras que muchas jugueterías centran gran parte de su catálogo en grandes marcas tradicionales, Eureka Kids apuesta por juguetes diseñados para estimular capacidades, fomentar la creatividad y acompañar el crecimiento de los niños.
Aprender mientras se juega
La filosofía de la tienda gira alrededor del juguete educativo. Su catálogo está pensado para acompañar a los niños desde sus primeros meses de vida hasta los 8 o 12 años, dependiendo del producto.
Entre sus referencias destacan materiales inspirados en la metodología Montessori, puzles, juegos de construcción, actividades de escritura, bicicletas sin pedales y numerosos artículos diseñados para estimular habilidades cognitivas y motrices.
"Es un juguete que ayuda al niño en su desarrollo, que le permite construir, experimentar y descubrir cosas por sí mismo", explica Lucas.
La oferta también incluye productos para bebés, una de las categorías más demandadas por las familias melillenses. Mordedores, sonajeros y juguetes adaptados a las primeras etapas del crecimiento forman parte de una selección especialmente cuidada.
Abrir un negocio nunca es sencillo, y hacerlo justo después de una pandemia añadía todavía más incertidumbre. Sin embargo, Iván Lucas tenía claro que el proyecto podía funcionar.
Uno de los principales desafíos fue encontrar la ubicación adecuada y comprobar cómo encajaría el concepto en la ciudad.
"Soy muy de la zona centro y el mayor reto era ver cómo podía encajar en Melilla", señala.
La respuesta del público no tardó en llegar. Según explica, los primeros años han sido muy positivos gracias a una propuesta diferente que ha sabido conectar con las necesidades de muchas familias.
"Ha encajado bien. Llevamos cuatro años muy buenos. Es un juguete muy agradecido, que gusta mucho a los padres".
Además, la tienda mantiene una estrecha relación con centros educativos y desarrolla promociones y actividades que permiten acercar aún más estos productos a los niños.
Los favoritos de este verano
Con la llegada de las vacaciones, las preferencias de los clientes también cambian. En estos momentos, algunos productos destacan especialmente entre los más vendidos.
"Estamos empezando la campaña de verano y los chalecos para piscinas están funcionando muy bien", comenta.
A ellos se suman otros clásicos que mantienen una gran aceptación durante todo el año, como los trenes de juguete, los artículos para bebés y los juegos creativos relacionados con el dibujo, las pegatinas o las manualidades.
La variedad es precisamente uno de los puntos fuertes del establecimiento. Quien entra en Eureka Kids encuentra opciones para distintas edades, gustos y necesidades educativas.
El comercio local
Como muchos comerciantes melillenses, Iván Lucas reconoce que el momento actual no es sencillo para el comercio de proximidad.
"La situación es complicada", admite. "Hablo con compañeros de la cadena en otros lugares y más o menos todos estamos igual".
Aun así, destaca el respaldo que recibe por parte de la clientela local y considera que Melilla atraviesa una etapa de transformación que puede generar nuevas oportunidades.
Menciona especialmente el impulso del turismo, la llegada de cruceros y las distintas iniciativas destinadas a atraer visitantes y actividad económica. "Estamos en un momento de transición y tenemos que adaptarnos a lo que venga", afirma.
Mirando al futuro
Aunque por ahora su principal proyecto sigue siendo Eureka Kids, Lucas no descarta explorar nuevas iniciativas empresariales. Considera que la ciudad todavía tiene margen para incorporar negocios innovadores y cubrir necesidades que aún no están atendidas.
Su consejo para quienes sueñan con emprender es sencillo y práctico, estudiar bien cada proyecto antes de dar el paso.
"Hay que analizar los gastos y ver si la idea genera lo suficiente para sostenerse. En Melilla faltan muchas cosas, tanto pequeñas como grandes, y todavía hay oportunidades por desarrollar".
Mientras tanto, continúa centrado en hacer crecer una tienda que ha conseguido diferenciarse gracias a un catálogo exclusivo y a un asesoramiento cercano. "Intentamos siempre ofrecer productos de máxima calidad y ayudar a cada familia a encontrar lo que realmente necesita".
Y esa es precisamente la invitación que lanza a los melillenses. Acercarse, descubrir la tienda y dejarse sorprender por un universo donde jugar y aprender van siempre de la mano. "Hay un poquito de todo. Lo importante es que vengan, vean lo que puede adaptarse a sus necesidades y podamos ayudarlos".







