El mes sagrado de Ramadán 2026-1447 se iniciará mañana jueves, día 19 de febrero, en Melilla, la ciudad hermana de Ceuta y en el Reino de Marruecos.
El avistamiento de la luna creciente (hilal) en el país vecino, en la conocida como "Noche de la duda", ha permitido saber el momento exacto en que da comienzo el mes sagrado de los musulmanes, que se prolongará por espacio de entre 29 y 30 días.

Arranca así un periodo de ayuno y espiritualidad para la comunidad musulmana de la ciudad autónoma. Cabe resaltar que este año Melilla no es una excepción, puesto que mañana también empieza el Ramadán en más países, como el caso de Argelia, Egipto o Siria.
No obstante, el Ramadán arrancó ayer martes 17 de febrero en la península y en otras naciones de Oriente Medio, Asia y África.
Cientos de observadores del Ministerio de Asuntos Islámicos repartidos por todo Marruecos siguieron atentos el atardecer para vislumbrar la luna a "ojo descubierto", sin la ayuda de telescopios o prismáticos.
Asimismo, Marruecos ha retrasado el reloj una hora para hacer más llevadero el ayuno. El país vecino volverá temporalmente a su "hora legal" de referencia, el horario de Greenwich (GMT), abandonando de forma transitoria el GMT+1 que mantiene durante la mayor parte del año. Un ajuste que se lleva a cabo de forma anual. Sin embargo, el cambio no reduce las aproximadamente trece horas sin comer ni beber de los fieles, pero permite alargar el descanso matutino.
Ramadán es el nombre del noveno mes del año musulmán, basado en el calendario lunar, y tiene 29 o 30 días dependiendo de la aparición de la luna creciente y del país. No todos los países musulmanes empiezan el mes de Ramadán en la misma fecha (puede variar un día) y a veces hay países que ayunan 30 días y otros solo 29 días. La fecha de Ramadán se va adelantando con el paso de los años, ya que el año lunar es más corto que el solar y así se va adelantando 11 días respecto al calendario gregoriano.
Más allá del ayuno, el Ramadán busca fomentar hábitos de carácter espiritual, como la relación con Dios o el refuerzo de vínculos fraternales con familiares y personas cercanas.
Su denominación procede de la raíz árabe ar-ramad, cuyo significado es “calor intenso”. A lo largo de este mes sagrado, los integrantes de la ummah estrechan su relación con Dios y el Corán.
Los creyentes deben guardar ayuno y entregarse a la reflexión en recuerdo de la primera revelación divina del profeta Mahoma, fechada en el año 610 en la cueva de Hira, situada a pocos kilómetros de la ciudad sagrada de La Meca.
Este mes concluirá con el Eid al-Fitr, la celebración de la fiesta del fin del ayuno que marca oficialmente el final de Ramadán. El día exacto depende también de la observación de la luna. La conocida como "Pascua Chica" comienza oficialmente con el inicio del mes islámico de Shawwal. Por lo tanto, el Ramadán debería terminar el 20 o el 21 de marzo, según el avistamiento lunar.
Ayuno
Aunque no es el único, durante este mes, los miembros de la comunidad musulmana deben abstenerse de consumir alimentos y bebidas (sawm) desde el amanecer hasta la puesta del sol, salvo mujeres embarazadas o menstruantes, menores, enfermos y viajeros. No obstante, cuando las circunstancias son puntuales e impiden cumplir el ayuno, existe la posibilidad de recuperarlo en otros días fuera de este mes, compensando así las jornadas no realizadas.
Del mismo modo, queda prohibido fumar y mantener relaciones sexuales durante las horas diurnas.
Antes del alba se realiza una comida, conocida como suhur, mientras que al anochecer tiene lugar la ruptura del ayuno o iftar.
Además del ayuno, el Ramadán es un momento para intensificar la oración, la lectura del Corán y la caridad. Es un tiempo destinado a la reflexión personal y al fortalecimiento del vínculo con Dios.
Todo musulmán debe realizar cinco oraciones diarias, pero la llegada del mes de Ramadán supone añadir otra oración más, esta de carácter nocturno. Se trata del Tarawih.
Estos rezos nocturnos son más largos, llegando a durar hasta una hora y media, dependiendo de la mezquita. Precisamente, este mismo miércoles 18 de febrero se ha realizado el primer Tarawih.
El Ramadán posee una dimensión social muy relevante. El ayuno fomenta una mayor empatía hacia los más desfavorecidos y promueve la solidaridad. Ofrecer limosna y compartir alimentos son prácticas especialmente recomendadas durante este mes.
Se trata, por tanto, de un tiempo de reflexión, de convivencia y de acercamiento a los pilares fundamentales del Islam.
Cada país o comunidad presenta sus propias costumbres sociales, hábitos gastronómicos y tradiciones culturales durante este mes de ayuno. Habitualmente, quien ayuna realiza una comida ligera y equilibrada antes del amanecer y se abstiene hasta el crepúsculo, momento en el que se rompe el ayuno.
No existe una edad fija universal para comenzar a ayunar durante el Ramadán, aunque suele coincidir con la pubertad, generalmente entre los 14 y 16 años. Los menores no están obligados, aunque acostumbran a iniciarse de forma gradual desde los 10 años, por iniciativa propia y por imitación de los padres. La primera vez ayunan solo unas horas y lo hacen un único día durante todo el Ramadán. Al año siguiente pueden ayunar un día completo.








