El puerto habilita una carpa para 120 vehículos durante la Operación Paso del Estrecho
El tráfico de pasajeros crece en 7.000 personas, un 19 % más respecto al pasado año en el primer mes de la OPE | La estructura dispone de cinco carriles operativos y uno de emergencia, tres aseos, fuentes de agua, iluminación nocturna, papeleras y extintores
El Puerto de Melilla ya ha entrado en los días más intensos del verano. A las vacaciones de muchos melillenses se suma el paso de miles de familias que cruzan el Estrecho dentro de la Operación Paso del Estrecho (OPE). Más coches, más barcos, más personas esperando para embarcar, y también más calor.
Por eso, la Autoridad Portuaria ha reforzado este año el dispositivo con el que pretende hacer más llevadera la espera de los viajeros. La principal medida salta a la vista nada más llegar al recinto portuario. Una gran carpa de 2.000 metros cuadrados donde pueden esperar hasta 120 vehículos protegidos del sol.
El presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Ángel Quevedo, presentó este miércoles las medidas previstas para una campaña que se extenderá hasta el 15 de septiembre. Explicó que el objetivo es que las personas permanezcan "en unas condiciones, sobre todo de temperatura, mucho mejores durante la espera". La estructura tiene capacidad para unos 120 vehículos al mismo tiempo y ocupa una superficie de 100 por 20 metros.
La carpa está distribuida en cinco carriles. El sexto permanecerá libre por motivos de seguridad. "Por si hubiera algún vehículo que tuviera que salir o un vehículo de emergencia que tuviera que entrar rápido", señaló.
Además, la instalación dispone de tres aseos portátiles, uno adaptado para personas con discapacidad, fuentes de agua, papeleras, extintores e iluminación nocturna. En estos días también se terminará de cerrar el perímetro para evitar que los menores puedan abandonar la zona de espera mientras sus familias permanecen dentro del recinto.
Pero las mejoras no se limitan al exterior. Dentro de la Estación Marítima también se ha renovado completamente el sistema de climatización, uno de los problemas que más críticas generó en campañas anteriores.
Quevedo recordó que la nueva instalación ha supuesto una inversión cercana a los 750.000 euros realizada por la empresa concesionaria de la terminal. "El aire acondicionado es totalmente nuevo", destacó, antes de añadir que esa actuación "no ha tenido ningún coste" para la Autoridad Portuaria porque formaba parte de las inversiones que debía asumir la concesionaria.
El presidente aseguró que, por ahora, la campaña está desarrollándose con absoluta normalidad. "Desde el 15 de junio hasta ahora no ha habido la más mínima incidencia", afirmó.
Sin embargo, reconoció que la parte más complicada empieza ahora. Desde este 15 de julio arranca la operación Retorno, el momento en el que miles de viajeros regresan desde Marruecos y el puerto soporta una presión mucho mayor.
La diferencia respecto a la operación Salida es importante. Durante las primeras semanas, los vehículos esperan cerca de la frontera de Beni Enzar. En cambio, durante el regreso el embolsamiento se realiza dentro del puerto, un espacio mucho más reducido.
"El puerto es pequeño y nuestras capacidades están muy justas", admitió Quevedo. Por ese motivo, además de la nueva carpa, se han habilitado otros seis carriles en la entrada para organizar la llegada de los vehículos antes del embarque.
Aun así, explicó que hay momentos especialmente delicados. Ocurre cuando dos barcos tienen prevista su salida con pocos minutos de diferencia y coinciden centenares de vehículos en las instalaciones.
Para reforzar la organización durante estas semanas también se han incorporado seis policías portuarios más, que se suman a la plantilla habitual.
Junto a las medidas organizativas, la Autoridad Portuaria hizo balance del primer mes de la OPE. Los datos son positivos y apuntan a una recuperación respecto al año pasado.
Entre el 15 de junio y mediados de julio han pasado por Melilla unos 7.000 pasajeros más que en el mismo periodo de 2025. El incremento alcanza el 19 %. En cuanto a los vehículos, el aumento ronda los 1.500, un 18,4 % más.
Quevedo recordó que la campaña del año pasado estuvo marcada por un fuerte descenso del tráfico. La entrada en vigor del nuevo contrato marítimo redujo las rotaciones, sobre todo en la línea con Almería, y los horarios tampoco respondían a las necesidades de muchos viajeros.
Aquella situación provocó que Melilla perdiera unos 108.000 pasajeros durante toda la OPE. Ahora, aunque todavía queda la parte más intensa de la campaña, el presidente cree que la tendencia es favorable. "La OPE es muy imprevisible", advirtió, aunque considera que los datos permiten recuperar parte del tráfico perdido en 2025.
Hay un factor, sin embargo, que sigue condicionando el desarrollo de la campaña y sobre el que el puerto tiene poco margen de actuación. Se trata de las largas esperas en la frontera de Beni Enzar. "Hay algo evidente, y es que Marruecos no quiere que la OPE pase por Melilla".
Esas colas hacen que muchos viajeros lleguen tarde al embarque. En ocasiones los barcos retrasan ligeramente su salida. En otras, algunas familias pierden el ferry y se ven obligadas a pasar la noche en la Estación Marítima porque no disponen de otro alojamiento.
Quevedo confía en que esa situación mejore. "Deseando que esas colas en la frontera sean lo más cortas posible", afirmó. También defendió que los viajeros puedan elegir libremente por dónde quieren cruzar. "Si quieren ir desde Almería a Nador, estupendo. Pero si quieren ir por Melilla también debemos ayudarles todos en todo lo posible", concluyó.