La UD Melilla continúa dando pasos firmes en su preparación de cara al inicio de la competición oficial y volvió a ofrecer una imagen muy positiva en su último compromiso de pretemporada lejos de casa. El conjunto azulino se impuso por 0-2 al Linares en tierras jienenses, en un encuentro en el que los hombres dirigidos por Miguel Riveramostraron intensidad, concentración y una notable capacidad para controlar las diferentes fases del juego.
El triunfo ante el conjunto linarense permite además a la escuadra melillense cerrar sus encuentros de preparación a domicilio con un balance especialmente positivo, ya que ha conseguido dos victorias y dos empates frente a equipos de superior categoría, una trayectoria que refuerza las buenas sensaciones que está transmitiendo el equipo durante esta fase de preparación.
Desde los primeros compases del encuentro quedó patente la intención de la UD Melilla. El conjunto visitante salió con una presión muy adelantada, tratando de dificultar al máximo la salida de balón del Linares. Los futbolistas azulinos presionaron con intensidad y buscaron recuperar rápidamente la posesión para sorprender a los locales.
La estrategia dio sus frutos muy pronto. Cuando apenas se habían cumplido ocho minutos, llegó el primer tanto del partido. Elliot protagonizó el robo de balón y, tras hacerse con la posesión, no se lo pensó dos veces para probar fortuna con un potente lanzamiento con la pierna izquierda. Su disparo terminó entrando por toda la escuadra de la portería linarense, haciendo imposible cualquier intento de intervención del guardameta local.
El 0-1 permitió a los melillenses ponerse por delante y afrontar el resto del primer periodo con mayor tranquilidad. El Linares intentó reaccionar y, poco a poco, comenzó a adelantar sus líneas para tratar de hacerse con el dominio de la zona central del terreno de juego.
La UD Melilla, sin embargo, mantuvo un buen posicionamiento sobre el césped y dificultó en todo momento la circulación de balón de los locales. Los jugadores dirigidos por Miguel Rivera se mostraron compactos, con las líneas muy juntas y sin conceder espacios que pudieran ser aprovechados por los futbolistas del conjunto jienense.
En el minuto 18, el Linares consiguió una de sus acciones ofensivas más destacadas de esta primera mitad. Gascón llegó a mandar el balón al fondo de la portería, pero el colegiado anuló la acción al señalar posición de fuera de juego.
Cuatro minutos más tarde se produjo una acción que terminó condicionando el desarrollo del encuentro. El jugador del Linares Argüelles realizó una dura entrada sobre Elliot y el árbitro decidió mostrarle tarjeta roja directa, dejando al conjunto local con un futbolista menos durante buena parte del partido.
A partir de ese momento, el encuentro adquirió un carácter más físico. La UD Melilla intentó tranquilizar el choque y controlar la situación, aunque la inferioridad numérica del Linares no significó que el partido fuese sencillo para los visitantes.
La circulación de balón perdió claridad por momentos y ambos equipos protagonizaron una intensa batalla en diferentes zonas del campo. El Linares buscaba generar peligro, principalmente mediante acciones a distancia, mientras que la defensa azulina continuaba mostrando una gran concentración.
En esas acciones apareció también el guardameta melillense Óscar, que tuvo una actuación destacada durante la primera mitad. El portero de la UD Melilla respondió con seguridad a las aproximaciones locales y protagonizó varias intervenciones de mérito para impedir que el Linares consiguiera establecer la igualada.
El conjunto melillense, mientras tanto, continuó mostrando una gran disciplina táctica. El equipo supo interpretar las necesidades del encuentro y mantener su ventaja sin asumir riesgos innecesarios.
Con el paso de los minutos, el Linares fue encontrando mayores dificultades para superar la estructura defensiva azulina. La UD Melilla consiguió mantener el control de la situación y llegó al descanso con una merecida ventaja de 0-1.
La primera parte dejó, por tanto, una imagen muy positiva del conjunto de Miguel Rivera, que mostró un elevado nivel competitivo en todas sus líneas y supo adaptarse a las circunstancias de un encuentro que se volvió especialmente físico tras la expulsión del jugador local.
Tras el descanso comenzaron las habituales rotaciones de pretemporada. Miguel Rivera introdujo diferentes cambios en el once inicial con el objetivo de continuar repartiendo minutos entre los integrantes de la plantilla y seguir comprobando el rendimiento de sus futbolistas.
A pesar de las modificaciones, la UD Melilla no perdió intensidad. El equipo continuó jugando con seriedad y, durante diferentes fases del segundo periodo, protagonizó algunos de sus mejores minutos del encuentro.
Los azulinos comenzaron a encontrar más espacios y se sucedieron las llegadas sobre la portería del Linares. La superioridad numérica permitió al conjunto melillense controlar con mayor comodidad la posesión y acercarse con peligro al área rival.
El premio a ese buen trabajo llegó en el minuto 52. Al Azami protagonizó una gran acción individual dentro del área del Linares y, tras superar a sus adversarios, consiguió batir al guardameta local para establecer el 0-2.
El segundo tanto supuso un duro golpe para el conjunto linarense, que a partir de ese momento tuvo que asumir todavía más riesgos para intentar meterse de nuevo en el partido.
Sin embargo, la UD Melilla no concedió oportunidades claras y supo administrar perfectamente la ventaja. Los hombres de Miguel Rivera controlaron el ritmo del juego y demostraron una notable madurez para gestionar los minutos restantes.
El Linares trató de reducir distancias y buscó diferentes alternativas ofensivas, pero los jugadores melillenses se mostraron muy firmes. El conjunto azulino mantuvo el orden, cerró los espacios y evitó que el cuadro jienense pudiera encontrar la fórmula para poner en peligro el resultado.
Los últimos minutos transcurrieron bajo el control de la UD Melilla, que supo mantener la concentración hasta el pitido final.
Con el 0-2 definitivo, el conjunto azulino sumó una nueva victoria en una pretemporada que está dejando importantes conclusiones para el cuerpo técnico.
El triunfo ante el Linares tiene además un valor añadido porque permite a la UD Melilla finalizar sus compromisos de preparación fuera de casa con un balance de dos victorias y dos empates, permaneciendo invicta en sus desplazamientos.
Además, estos resultados se han producido ante conjuntos de superior categoría, lo que permite al equipo melillense afrontar el tramo final de la pretemporada con una importante dosis de confianza.
Más allá de los marcadores, Miguel Rivera está aprovechando estos encuentros para seguir dando forma a su proyecto, probar diferentes alternativas, repartir minutos y comprobar la evolución de una plantilla que continúa asimilando los conceptos de trabajo.
El partido ante el Linares volvió a demostrar que la UD Melilla cuenta con argumentos para competir ante rivales de exigencia. La intensidad mostrada desde el inicio, la capacidad para presionar la salida de balón, el buen posicionamiento defensivo y la eficacia de cara a la portería rival fueron algunos de los aspectos más destacados.
Los goles de Elliot y Al Azami permitieron al conjunto azulino conseguir una victoria que, aunque se enmarca dentro de la preparación, refuerza la confianza del grupo y confirma el buen trabajo desarrollado durante estas semanas.
La UD Melilla encara ahora la recta final de su preparación con el objetivo de llegar al inicio de la competición oficial en las mejores condiciones posibles. El equipo ha ido creciendo partido a partido y los resultados obtenidos ante rivales de mayor categoría sirven como una buena referencia del nivel competitivo que está alcanzando.
El 0-2 ante el Linares pone el broche a los desplazamientos de pretemporada con un balance inmejorable: dos triunfos y dos empates. Una trayectoria que permite al conjunto melillense mirar con optimismo hacia los próximos compromisos y continuar trabajando para alcanzar el punto óptimo de forma cuando llegue el momento de competir por los puntos.
La pretemporada encara así su tramo definitivo y la UD Melilla lo hace con buenas sensaciones, con una defensa que está mostrando mucha seguridad, con jugadores que continúan ganando minutos y con una dinámica de resultados que invita al optimismo. El triunfo en Linares supone un nuevo paso adelante en el camino hacia una temporada en la que el conjunto azulino pretende competir al máximo desde la primera jornada.
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