Fadela Mohatar, consejera de Cultura, y Borja Ramón, director del Iwa Fest durante la presentación del evento cultural en el marco de la Semana de Cine de Melilla. -AGC-
El IWA Fest Melilla ya tiene fechas para su quinta edición. El festival cultural regresará del 21 al 26 de septiembre con una programación que volverá a repartirse entre la UNED y los conciertos que se celebrarán durante el último fin de semana del evento. La presentación oficial tuvo lugar este miércoles en la Sala Fando y Lis del Teatro Kursaal Fernando Arrabal, un espacio que la consejera de Cultura, Fadela Mohatar, definió como “una sala íntima” para dar a conocer una nueva edición que refuerza la conexión entre el festival y la Semana de Cine de Melilla.
Mohatar compareció junto al director del festival, Borja Ramón, en un acto que sirvió no solo para anunciar las fechas del evento, sino también para presentar la nueva imagen visual del IWA Fest y proyectar el documental Rough Cut Sahara, una obra que recorre distintos territorios del Sáhara tuareg a través de la música, la tradición oral y la vida nómada.
La consejera agradeció tanto a los organizadores como al equipo de la Consejería el trabajo desarrollado durante los últimos meses para dar forma a una programación que definió como “ecléctica, diversa y accesible”, destacando además la evolución que ha experimentado la Semana de Cine en su capacidad para conectar con otras propuestas culturales de la ciudad. En este caso, esa unión se materializa con el IWA Fest, un proyecto que ambas partes entienden como complementario dentro de la oferta cultural melillense.
Según recoge además la nota de presentación difundida por la Consejería de Cultura, esta colaboración pretende generar “sinergias reales” entre ambos proyectos culturales, partiendo de una visión compartida de la cultura como herramienta de conexión no solo entre disciplinas, sino también con el público y la ciudadanía. El texto señala además que esta alianza busca favorecer una programación “más accesible, participativa y abierta”, al tiempo que contribuye a consolidar a Melilla “como un espacio de encuentro de creación contemporánea”.
Durante su intervención, Mohatar llegó a sintetizar el espíritu del festival en la figura de su director. “Él es IWA Fest”, afirmó al referirse a Borja Ramón, poniendo el foco en la trayectoria y la implicación personal detrás de una propuesta que ha ido creciendo progresivamente hasta consolidarse como uno de los eventos culturales con mayor singularidad de la ciudad.
La incorporación del festival dentro de la programación de la Semana de Cine partió de la propia dirección del certamen cinematográfico. Ramón agradeció públicamente esa apertura y habló de una relación basada en la reciprocidad cultural y la colaboración mutua. “Devolver la hospitalidad”, explicó, es también una manera de integrar y compartir proyectos culturales que nacen desde distintos formatos, pero con una misma voluntad de generar espacios de cultura.
La presentación sirvió igualmente para mostrar la nueva identidad visual del IWA Fest, una transformación gráfica que acompaña la evolución conceptual del proyecto. Tanto el nuevo logotipo como el cartel oficial de esta edición han sido realizados por Estudio Santa Rita, responsables de una propuesta visual que busca condensar la esencia intercultural del festival y su crecimiento hacia una dimensión internacional.
Borja Ramón explicó que el nuevo logotipo nace a partir de una tipografía cuyas letras aparecen conectadas entre sí, simbolizando la convivencia melillense y la relación entre culturas que caracteriza tanto al festival como a la propia ciudad. La identidad gráfica incorpora además una sensación de movimiento y transformación continua, reflejando el recorrido que ha experimentado el proyecto desde sus primeras ediciones.
En sus inicios, el IWA Fest centró buena parte de su mirada en la cultura amazige local y sus expresiones contemporáneas. Con el paso de los años, esa perspectiva se ha ido ampliando hacia las distintas culturas presentes en Melilla, sus herencias compartidas y su relación con otros espacios del Mediterráneo y África. Esa expansión conceptual es precisamente la que ahora intenta reflejar la nueva imagen del festival.
El cartel oficial profundiza todavía más en esa idea simbólica. La imagen central muestra una mano con tatuajes amaziges sosteniendo un elemento circular donde aparece Melilla la Vieja integrada en un paisaje bañado por un sol ambiguo que puede interpretarse tanto como amanecer como atardecer. La composición incorpora además referencias modernistas y elementos visuales vinculados a lo ancestral, mezclados con una estética contemporánea que conecta tradición y modernidad.
La frase “Connecting Europe & Africa”, visible en el cartel, resume la filosofía sobre la que se articula esta quinta edición. Ramón insistió en que el IWA Fest no se plantea únicamente como un festival de conciertos, sino como una plataforma cultural capaz de conectar territorios, escenas artísticas y comunidades humanas diferentes a través de la música, el cine y las artes contemporáneas.
Esa dimensión internacional ha ido creciendo de manera progresiva desde las primeras ediciones. El dossier oficial del festival recuerda que IWA nació con la intención de fomentar el intercambio cultural y el entendimiento mutuo entre las distintas culturas presentes en Melilla, utilizando la creación contemporánea como vehículo de conexión. El proyecto comenzó poniendo el foco en la cultura amazige y su relación con el arte actual, para después ampliar su mirada hacia el conjunto de culturas mediterráneas y las herencias compartidas que confluyen en la ciudad.
El documento también subraya cómo el festival ha ido incorporando artistas y propuestas procedentes de numerosos países, entre ellos España, Marruecos, Francia, Argelia, Siria, Uganda, India, Turquía, Italia, Níger o Argentina, convirtiéndose en un espacio donde conviven música, cine, arte y pensamiento contemporáneo.
La propia organización define a Melilla como resultado de “un fascinante encuentro” entre culturas y tradiciones históricas diversas, una idea que atraviesa toda la filosofía del festival y que se proyecta tanto en su programación como en sus espacios. El dossier incide además en la capacidad del IWA Fest para convertir lugares patrimoniales de la ciudad, como el Fuerte de Victoria Grande o la UNED, en escenarios para el intercambio cultural y artístico contemporáneo.
También se han ampliado los apoyos institucionales y las colaboraciones. A los vínculos ya existentes con entidades como la UNED, AMlega u Oxígeno Laboratorio Cultural, se suma este año un nuevo respaldo a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), reforzando la línea de conexión que el festival pretende consolidar.
Esa pauta aparece igualmente reflejada en la documentación oficial del festival, donde se destaca el crecimiento de sus alianzas culturales y mediáticas, incluyendo colaboraciones con Casa Árabe, Goethe Institut o Radio 3 como medio oficial, además de acuerdos con distintos medios nacionales y especializados.
Aunque la programación completa todavía no ha sido publicada, durante la presentación sí se adelantó la presencia de artistas procedentes de Tanzania, Portugal, India y España, ampliando así el mapa cultural de una edición que volverá a convertir a Melilla en un punto de encuentro entre Europa y África.
Las actividades comenzarán el 21 de septiembre en la UNED, espacio que en anteriores ediciones ya ha acogido proyecciones, mesas redondas y actuaciones musicales vinculadas al diálogo cultural contemporáneo. Los conciertos principales quedarán concentrados durante el fin de semana del 25 y 26 de septiembre.
La jornada concluyó con la proyección del documental Rough Cut Sahara, continuación del trabajo iniciado anteriormente por Alissa Descotes en Caravan to the Future. La película propone un viaje musical por distintos territorios del Sáhara tuareg, desde Níger hasta Mali y Argelia, explorando el papel de la música y la tradición oral dentro de las comunidades nómadas del desierto.
A través del tende interpretado por mujeres y la presencia de la guitarra vinculada al desert blues, al rock toureg y al universo musical de Tinariwen, el documental construye un relato visual y sonoro donde se entrelazan danza, poesía, identidad e instrumentos. La propia proyección funcionó además como un adelanto indirecto de la próxima edición del festival, ya que durante el acto se deslizó que uno de los artistas relacionados con la película tendrá presencia en el IWA Fest 2026, aunque sin revelar todavía su identidad.
Tras la proyección, la programación continuó con la IWA Fest Party celebrada en el Foso del Hornabeque, con sesiones a cargo de Mr. ID, DJ Set Foler y José Sabroso, prolongando así una jornada que sirvió para anticipar el ambiente y la filosofía de una edición que busca consolidar definitivamente al festival como uno de los grandes espacios de intercambio cultural del Mediterráneo.