El Melilla Ciudad del Deporte Enrique Soler ha cerrado su plantilla para la temporada 2026/27 con la incorporación del ala-pívot Miracle Bamadu, un joven jugador de enorme proyección que llega a la disciplina colegial dispuesto a dar un nuevo paso adelante en su carrera deportiva y convertirse en una pieza importante dentro del proyecto que dirigirá Dani Terrón.
La entidad melillense apuesta de esta manera por un jugador que encaja plenamente en la filosofía deportiva del club, basada en el crecimiento de jóvenes talentos, el trabajo diario, la intensidad y el compromiso con el equipo. Bamadu aterriza en Melilla con apenas 20 años, pero con una trayectoria formativa de gran interés y con experiencia en Tercera FEB, categoría en la que ya ha podido comprobar el nivel de exigencia que encontrará durante la próxima campaña.
El nuevo jugador del Enrique Soler mide 2,02 metros y puede desempeñarse en la posición de ala-pívot. Su perfil físico y atlético constituye una de sus principales virtudes, aunque también destaca por su movilidad y por su capacidad para aportar en diferentes facetas del juego.
Bamadu es un jugador especialmente potente y explosivo, características que le permiten correr con facilidad el contraataque y finalizar cerca del aro. Su capacidad para jugar por encima del aro constituye una amenaza importante en situaciones de transición y en acciones cercanas a la canasta.
En el apartado defensivo, el nuevo jugador colegial también puede convertirse en un elemento importante. Su físico le permite aportar intimidación y presencia en las proximidades del aro, además de ofrecer capacidad para luchar por el rebote. Se trata, por tanto, de un jugador que puede tener incidencia tanto en ataque como en defensa y que todavía cuenta con un importante margen de crecimiento.
Una formación ligada a Unicaja
Natural de Puente Genil, Córdoba, Miracle Bamadu comenzó su formación deportiva en el club de su localidad. Su progresión durante los primeros años llamó la atención de una de las grandes canteras del baloncesto español y, con apenas 12 años, se incorporó a la cantera de Unicaja.
Durante su etapa en Málaga, el jugador experimentó un importante crecimiento deportivo y tuvo la oportunidad de participar en competiciones de máximo nivel dentro del baloncesto de formación.
Uno de los momentos destacados de su etapa de cantera llegó con su participación en la Minicopa Endesa, una competición que reúne a algunas de las principales canteras del baloncesto nacional. Su rendimiento también le permitió recibir la llamada de la selección española sub-15, una muestra del potencial que se veía en el joven jugador.
Además, Bamadu consiguió proclamarse campeón de España infantil con la selección andaluza, sumando así una experiencia importante a una trayectoria formativa que le permitió adquirir conocimientos y competir ante algunos de los mejores jugadores de su generación.
Tras completar buena parte de su formación en Málaga, el jugador inició en el verano de 2024 una nueva etapa en el Jaén Paraíso Interior FS Baloncesto. Allí tuvo la oportunidad de disputar sus primeros encuentros en Tercera FEB y de continuar con su proceso de adaptación al baloncesto sénior.
Durante aquella temporada participó en 24 encuentros, acumulando una media de 20 minutos por partido. Sus registros fueron de 8,5 puntos y 4,4 rebotes por encuentro, cifras que reflejan su capacidad para contribuir en diferentes facetas del juego.
En cuanto a sus porcentajes, Bamadu firmó un 50 % en lanzamientos de dos puntos, un 24 % en triples y un 47 % en tiros libres. Estos números le permitieron continuar ganando experiencia y asentándose en una competición en la que el componente físico tiene una gran importancia.
Una nueva etapa en Melilla
Durante la pasada temporada, el nuevo jugador del Enrique Soler terminó su campaña en el Jaén Paraíso Interior-SKA Logistik CB Andújar, conjunto al que se incorporó en el tramo final del mercado, a finales de febrero de 2026.
En esta segunda experiencia dentro de la estructura jienense disputó un total de cuatro encuentros, antes de poner rumbo a Melilla para afrontar un nuevo desafío en su prometedora trayectoria.
Su llegada al Enrique Soler supone ahora una oportunidad para continuar creciendo bajo las órdenes de Dani Terrón. El cuerpo técnico contará con un jugador joven, con unas condiciones físicas destacadas y con capacidad para desarrollar diferentes funciones dentro del juego.
La incorporación de Bamadu se produce además en el marco de una plantilla diseñada para afrontar con garantías una temporada 2026/27 que se presenta exigente. El conjunto colegial quiere competir al máximo nivel y seguir dando pasos adelante, apoyándose en jugadores jóvenes que puedan evolucionar dentro del proyecto.
Para el propio Bamadu, su llegada a Melilla supone también un nuevo reto después de haber pasado por algunas de las estructuras de formación más importantes del baloncesto nacional. Su paso por Unicaja, sus experiencias con las selecciones de formación y sus primeras temporadas en categoría sénior han servido para construir una base sobre la que ahora buscará continuar creciendo.
El club confía en que su intensidad, capacidad física y espíritu de trabajo le permitan convertirse progresivamente en un jugador importante dentro de la rotación del equipo. Su margen de mejora, unido a las condiciones que ya ha demostrado, hacen de él una apuesta de futuro para la entidad melillense.
Con la incorporación de Miracle Bamadu, el Melilla Ciudad del Deporte Enrique Soler completa su plantilla para la temporada 2026/27, cerrando un grupo que combina juventud, talento, ambición y capacidad de trabajo.
Desde el club se ha dado la bienvenida al nuevo jugador y se le han trasladado los mejores deseos para esta nueva etapa, con la confianza de que su trabajo, entrega y potencial contribuyan a alcanzar los objetivos marcados para el nuevo curso.
La llegada de Bamadu pone así el punto final a la configuración de una plantilla que afrontará la próxima temporada con ilusión y con el firme propósito de seguir creciendo. El ala-pívot nigeriano tendrá ahora por delante el reto de adaptarse a su nuevo equipo, conocer a sus compañeros y ponerse a las órdenes de Dani Terrón para comenzar a preparar una campaña en la que el Enrique Soler espera ser uno de los protagonistas.








