Rocío Gutiérrez denuncia que desde hace 2 meses no tienen ningún tipo de comunicación con su único hijo de 13 años.
Actualmente residiendo fuera de nuestra ciudad, su situación no es en absoluto sencilla. Gutiérrez asegura que mantiene un proceso judicial abierto con el padre del menor, Raúl, quien según su versión, está incumpliendo el convenio de custodia y no le facilita información alguna sobre el estado o la situación del menor. De acuerdo con su relato, el progenitor le ha trasladado en distintas ocasiones "que su hijo no desea verla".
El contacto entre los progenitores se mantiene. Eso sí, asegura que estas comunicaciones suelen producirse para que el padre le pida "grandes cantidades de dinero". Cantidades que, según asegura, no corresponden a ningún concepto relacionado con la manutención del menor.
A Rocío le cuesta contener la emoción mientras cuenta como desde el pasado mes de diciembre no ha podido ni siquiera escuchar un "hola" de parte de su hijo.
Como madre desesperada, Rocío no busca cambiar el mundo. Simplemente busca vivir tranquila y en libertad. Hacer su vida y poder ver a su hijo. No pide más nada que esta situación se resuelva.
Proceso abierto
Rocío mantiene un proceso judicial abierto con el padre de su hijo. De hecho, esta madre solicitó una orden de alejamiento contra el progenitor. Sin embargo, esta no le ha sido concedida, debido a que ella ya no reside en la ciudad autónoma.
Pese a expresar su desesperación por la extensa duración de este proceso y la lentitud en la Justicia, Rocío se muestra confiada. Afirma estar en el lado correcto y confía en que la situación pueda resolverse en los tribunales de forma favorable.
La desesperación es mayor si cabe cuando recuerda como esta situación no surge hace 2 meses, sino que viene repitiéndose desde hace 10 años.
Rocío lamenta no tener una red familiar que le respalde, en contraposición al padre de su hijo, quien cuenta con un entorno familiar en la ciudad autónoma. No obstante, subraya "la existencia de condenas al entorno más cercano de su expareja por amenazas", como atenuante de la situación que dice estar viviendo.
Antecedentes de la situación
Rocío se define a este medio como una persona a la que no le gusta mantener pleitos. Sin embargo, lamenta haber cometido errores en este sentido y haber cedido demasiado en su caso.
Y es que tal y como relata, en un principio ella tenía la custodia del menor, así como el usufructo de la vivienda familiar, situada en el barrio del Real. Sin embargo, recuerda como el padre de su hijo iba hasta la puerta del domicilio “sólo para insultarla”. Recuerda como llevaba un "machaque psicológico" que le obligó a acudir al hospital en varias ocasiones.
Posteriormente, y siempre según su versión, Rocío accedió a establecer un régimen de custodia compartida de mutuo acuerdo, con la esperanza de que ello reduciría la conflictividad, "pero nada más lejos".
Finalmente, terminó cediendo la custodia al padre, también de mutuo acuerdo. Rocío explica que tomó esa decisión con la intención de "evitar mayores tensiones y priorizar la estabilidad y la felicidad de su hijo".
Dinero
Gutiérrez sostiene que, en distintas ocasiones, el padre del menor le ha solicitado dinero por diferentes motivos. Y es que denuncia como en los últimos tiempos esta situación se está acelerando.
Rocío ha enumerado algunos ejemplos, como “desde pedir para pagar a su abogado o incluso para financiar su propia boda”. Unas cantidades que hacen que incluso esta madre llegue a temer que el padre de su hijo “está metido en asuntos turbios”.
Recuerda que mientras ella está sola, el progenitor tiene pareja y una red familiar que puede apoyarle económicamente. Rocío asegura estar dispuesta a contribuir en lo que sea necesario, siempre y cuando ese dinero vaya destinado al bienestar de su hijo.
Y es que, pese a estar viviéndolo en primera persona, Rocío afirma no salir de su asombro por el hecho de tener que pagar por ver a su propio hijo. Esta madre denuncia como, pese a haber una sentencia judicial de custodia, “esta se incumple de forma sistemática”.
Alineación parental
Rocío denuncia que su hijo está siendo influenciado en un caso que califica de "alineación parental".
Según alega, recibe amenazas del progenitor donde se le dice que no volverá a saber nada de su hijo si no envía dinero. Un caso que Rocío denuncia como "violencia vicaria", donde según subraya, “el padre está utilizando a su hijo para hacerle daño a ella”.
Por todo ello, esta madre, quien dice vivir con una angustia insoportable, pide apoyo para poder vivir tranquila y en paz mientras disfruta de su propio hijo.








