CSIF Educación Melilla ha realizado un balance del curso académico en el que destaca que este año ha sido “productivo a nivel laboral” para los docentes de la ciudad, aunque advierte de que todavía quedan numerosos problemas pendientes que afectan tanto al profesorado como al funcionamiento de los centros educativos.
El sindicato señala que los acuerdos alcanzados en los últimos meses han supuesto “mejoras concretas y reales” para los docentes melillenses, especialmente gracias al acuerdo firmado por CSIF en el seno de la Mesa General de Negociación de las Administraciones Públicas. Según la organización sindical, este acuerdo representa una mejora de las condiciones laborales en distintos ámbitos y demuestra que “cuando hay voluntad de diálogo y compromiso constructivo pueden alcanzarse soluciones que dignifican a los trabajadores y fortalecen los servicios públicos”.
CSIF destaca además que, como primera fuerza sindical de la Función Pública, tiene capacidad para alcanzar este tipo de acuerdos, algo que diferencia a la organización de otros sindicatos sectoriales que no participan en esos ámbitos de negociación. En este sentido, recalca que los avances logrados “no son logros compartidos”, sino resultados obtenidos por las organizaciones sindicales con representación en las mesas de negociación.
No obstante, el sindicato asegura que aún existe “mucho margen de mejora” y considera prioritario dar solución a problemas como la sobrecarga de los centros educativos, el desgaste del profesorado y el deterioro del clima en las aulas.
En materia salarial, CSIF reconoce que el fin de la congelación salarial y la senda de recuperación del poder adquisitivo de los empleados públicos constituyen un avance necesario. Sin embargo, denuncia que los salarios de los docentes melillenses siguen situándose por debajo de la media nacional, una situación que califica de “inadmisible”.
El sindicato reclama una actualización tanto del complemento específico como de la indemnización por residencia, señalando que esta última lleva décadas sin revisarse. “No somos docentes de tercera regional”, reivindica CSIF en su comunicado.
Uno de los aspectos que más preocupa a la organización sindical es el deterioro de la convivencia en los centros educativos. Según los datos de una encuesta realizada por CSIF Educación Melilla, más del 80 % del profesorado asegura haber sufrido violencia mientras ejercía su profesión y un 90 % afirma haber presenciado agresiones verbales o físicas durante este curso escolar.
El sindicato sostiene que el profesorado percibe un empeoramiento claro de la autoridad docente y un aumento de los conflictos en las aulas. Además, denuncia que, pese a las concentraciones celebradas en diferentes centros educativos de la ciudad, todavía no se han adoptado medidas concretas para afrontar esta situación.
Entre las reivindicaciones planteadas por CSIF figuran la contratación de seguridad privada, la elaboración de un protocolo claro y homogéneo ante las agresiones y un mayor apoyo institucional al profesorado agredido.
La organización también critica el protocolo remitido por el Ministerio de Educación para responder a la situación, al considerar que está diseñado para trabajadores de la Administración General del Estado y resulta “ineficaz” para el personal docente.
CSIF advierte de que cuando una mayoría del profesorado afirma sentirse “poco o nada apoyado” ante conflictos graves, no se trata de una percepción subjetiva, sino de “un fallo institucional”.
Otro de los problemas señalados por el sindicato son las ratios elevadas en las aulas, una cuestión que considera estrechamente vinculada al clima escolar. Aunque algunas aulas de Educación Infantil se encuentran dentro de los límites legales, CSIF asegura que muchas continúan masificadas en Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, especialmente en centros de alta demanda.
Según la organización, esta situación dificulta la atención individualizada del alumnado y aumenta la conflictividad. También denuncia que el Centro de Educación Especial presenta ratios “sobrepasadas con creces”.
CSIF insiste en que avanzar hacia ratios asumibles “no es una aspiración, sino una necesidad”, aunque advierte de que sin planificación ni nuevas construcciones escolares únicamente se aplican “parches”.
A ello suma la insuficiencia de plantillas y la falta de profesionales en Orientación, atención a la diversidad y apoyos específicos. Asimismo, denuncia que la escasez de cupo de sustituciones provoca que muchos alumnos permanezcan sin docente durante las ausencias del profesorado.
Finalmente, el sindicato considera “alarmante” la situación educativa en Melilla y cita el informe del sistema educativo 2009-2025 elaborado por CSIF, que sitúa a la ciudad en una posición crítica respecto a la media nacional debido a factores como la baja inversión educativa, el abandono escolar y la elevada tasa de paro juvenil.