Coalición por Melilla (CpM) ha reclamado una estrategia política, económica e institucional “activa y coordinada” para consolidar la relación de Melilla con la Unión Europea. Así lo manifestó el diputado de la formación, Emilio Guerra, en una nota de prensa difundida tras el acto institucional del Día de Europa organizado por el Gobierno local en el Palacio de la Asamblea.
Guerra lamentó que el evento impulsado por el Ejecutivo del Partido Popular se celebrara sin contar con la presencia de los grupos de la oposición, asegurando que no fueron invitados al acto. Según señaló, esta conmemoración se produjo además en “uno de los momentos geopolíticos más delicados de las últimas décadas”, una situación que, a su juicio, exige mayor consenso político y una visión estratégica compartida sobre el futuro de la ciudad.
El diputado cepemista sostuvo que el discurso institucional desarrollado durante el acto no cayó en la “autocomplacencia” ni se limitó únicamente al simbolismo político, aunque advirtió de que Melilla continúa atravesando una situación marcada por la “indefinición estratégica”.
En este sentido, Guerra afirmó que reivindicar la condición europea de la ciudad a través de un manifiesto aprobado únicamente por el Gobierno local no sustituye la necesidad de poner en marcha políticas concretas destinadas a fortalecer esa vinculación con Europa. Por ello, pidió al Ejecutivo presidido por Juan José Imbroda que convierta “el relato en hechos” y que busque acuerdos con el conjunto de las fuerzas políticas.
Desde CpM insistieron en compartir el contenido esencial del manifiesto institucional al considerar que “Melilla es Europa” y que esta cuestión “no admite debate”. Sin embargo, la formación expresó su preocupación porque, mientras el Gobierno local reivindica públicamente esa europeidad, existen otros ámbitos donde, según señalaron, se está cuestionando lo que la ciudad “tiene derecho a ser”.
Por este motivo, Guerra defendió que Melilla necesita “algo más que declaraciones” y subrayó la importancia de impulsar una estrategia inmediata destinada a consolidar los vínculos de la ciudad con la Unión Europea desde el plano institucional y no únicamente desde el discurso político.
El dirigente de CpM planteó además la necesidad de analizar si la ciudad autónoma avanza realmente hacia un modelo económico, social e institucional equiparable al europeo. A este respecto, aseguró que Melilla permanece inmersa en un proceso de “estancamiento estructural” tras años de importantes cambios geopolíticos en su entorno más cercano.
Según explicó, pese a las transformaciones producidas en los últimos años, todavía no existe una hoja de ruta consensuada, clara y ambiciosa que permita afrontar los desafíos que amenazan el futuro de la ciudad. Guerra sostuvo que formar parte de Europa no es suficiente por sí mismo si esa pertenencia no se traduce en beneficios concretos para la ciudadanía.
Entre esos aspectos, mencionó la necesidad de que la relación con la Unión Europea tenga repercusiones directas sobre las empresas, el empleo, el coste de la vida y la seguridad económica de Melilla.
Desde la formación localista también lamentaron que el debate sobre Europa se esté abordando únicamente desde posiciones “identitarias o defensivas”, dejando a un lado, según señalaron, la oportunidad de convertir esa relación en un instrumento para impulsar un auténtico proceso de transformación económica e institucional de la ciudad.
En este contexto, CpM reiteró algunas de las propuestas que la formación viene defendiendo desde hace tiempo. Emilio Guerra insistió en la conveniencia de abrir un gran debate político, institucional y social sobre el modelo de ciudad que necesita Melilla en el futuro.
La formación considera necesario alcanzar un gran acuerdo o pacto que permita abordar de forma conjunta todas las cuestiones fundamentales que afectan a la ciudad. Según defendió el diputado, ese consenso debería servir para definir una estrategia estable y compartida ante los principales retos económicos, sociales e institucionales.
Respecto a la relación con Europa, Guerra sostuvo que Melilla debe exigir al Estado una actuación más decidida en Bruselas para reforzar la posición de la ciudad dentro de la Unión Europea. En este sentido, defendió que la opción “más sólida” para Melilla pasa por conseguir una mayor implicación directa de las instituciones europeas tanto en la protección como en el desarrollo de la ciudad.
Además, CpM planteó la necesidad de reclamar un estatus europeo reforzado para Melilla, acompañado de mecanismos de compensación económica permanente y de una hoja de ruta concreta que pueda evaluarse mediante indicadores verificables.
Entre esos indicadores, la formación citó aspectos relacionados con el comercio, el empleo, el abastecimiento y la conectividad de la ciudad.
Finalmente, Guerra advirtió de que, si no se adoptan medidas concretas en esa dirección, el mensaje de que “Melilla es Europa” corre el riesgo de quedarse únicamente en una consigna política. Por el contrario, aseguró que, si se acompaña de actuaciones reales y compromisos institucionales, esa pertenencia puede convertirse en una herramienta decisiva para garantizar la supervivencia y el desarrollo futuro de la ciudad.