Carmen Enrique y Rafael Reche en el acto de clausura del XXVIII Encuentro Interprovincial del Aula Permanente de Formación Abierta (APFA)
El XXVIII Encuentro Interprovincial del Aula Permanente de Formación Abierta (APFA) celebrado en Melilla a lo largo del fin de semana ha llegado a su fin con una valoración muy positiva de las tres jornadas de encuentro. Así lo confirma Carmen Enrique, docente y coordinadora del programa en la ciudad autónoma.
La cita académica ha transcurrido los días 10, 11 y 12 de abril con un amplio programa basado en actividades culturales y lúdicas, con el foco puesto en compartir vivencias para mejorar el proyecto formativo. La implicación de las distintas instituciones locales ha sido notable en el encuentro.
Han participado más de 160 personas procedentes de las distintas sedes de aulas permanentes de la Universidad de Granada. En la mañana del domingo, los principales representantes de la institución académica han guiado el cierre de la reunión anual en el Teatro Kursaal - Fernando Arrabal.
Después, el Grupo de Teatro APFA Granada ha representado la obra teatral ‘Hoy Molière’ abierta al público general. Después, los invitados tendrán un almuerzo de despedida en el Club Marítimo para partir de Melilla en las horas de la tarde. En esta clausura, se ha anunciado que el próximo encuentro será en la ciudad de Baza en abril de 2027.
En este sentido, la coordinadora del APFA en Melilla ha señalado el esfuerzo que implica organizar este tipo de eventos, que son, a su vez, de lo más gratificantes. La fecha de esta edición estuvo condicionada por la carrera de La Africana, que se celebra el próximo fin de semana, por cuestiones de disponibilidad hotelera y transporte.
Enrique cree que el encuentro ha sido un “éxito total”, sobre todo, a nivel de asistencia. “Han venido todos los que se habían inscrito, y hubo una respuesta buenísima por parte de las autoridades locales”. Considera que el equilibrio entre las actividades ha sido perfecto; la programación se ha desarrollado con total normalidad a pesar de la lluvia.
En la cena de gala, el número total de asistentes fue de 166 personas. El sentido del encuentro es “intercambiar experiencias y reflexiones”, así como reforzar “esa idea de intercambio y de comunidad”. En las sesiones internas, han repasado en profundidad los programas y asignaturas de cada sede para hacer aportaciones o tomar ideas para el futuro.
Cada año, la reunión se convoca en una sede diferente, y los alumnos tienen la oportunidad de estrechar lazos más allá de su propio centro. El papel de las asociaciones de estudiantes es central en este aspecto para enriquecer la experiencia de aulas permanentes. En Melilla, Apfamel se encarga de llevar a cabo esa “expresión universitaria” en su sede.
Carmen Enrique ha recordado las palabras que pronunció el diputado delegado de Asuntos Universitarios Jesús Romero Imbroda en el acto de inauguración. Como neurólogo, confirmó “la repercusión tan buena que tiene el mantener la actividad mental para que ese deterioro cognitivo propio de la edad se retrase”.
Además de mantener la mente activa, la parte social es fundamental en ciertos momentos de la vida en los que las relaciones tienden a estancarse. Como seres sociales, este tipo de encuentros facilitan que los asistentes se integren e interactúen con otras personas que están en las mismas circunstancias que ellos.
La coordinadora ha resaltado que “es una edad en la que ya hay gente que ha perdido el ámbito social”. Muchos han perdido a sus parejas o se han distanciado de manera natural de la red de amistades que tenían en etapas anteriores. Por lo tanto, el impacto de este programa es absolutamente positivo en sus vidas.
El numeroso grupo ha disfrutado de una grata estancia en Melilla. Rafael Reche, secretario de la asociación de estudiantes de la sede en Granada, Aluma, ha resaltado que el tiempo “se les ha pasado volando” a pesar de las inclemencias meteorológicas. En estos días, han tenido la oportunidad de descubrir tanto la parte vieja como la modernista.
“Es un encanto venir aquí, sobre todo por el cariño con el que nos reciben y por lo que han organizado tan bien organizado, en el mínimo detalle. Hemos disfrutado de esa hospitalidad, hemos disfrutado de una ciudad maravillosa”, ha añadido. Lo cierto es que muchos asistentes no han podido acudir por las limitaciones de plazas en hoteles y vuelos.
Reche tiene en mente regresar a la ciudad con su equipo de piragüismo, el primero sénior de España del ámbito universitario de mayores, para probar la embarcación del dragón en aguas melillenses. El Club Marítimo dispone de tres de estas embarcaciones chinas, “que están teniendo furor en toda Asia y en Europa”, explica.
Invitan al alumnado de Melilla a participar en esta divertida actividad. Apfamel y Aluma tienen una relación muy cercana y siempre están participando en los eventos que convoca cada asociación. En Granada, organizan también viajes interuniversitarios a destinos europeos, y los alumnos de la ciudad autónoma son los primeros en apuntarse.
El balance es, sin lugar a dudas, muy positivo. Carmen Enrique ha manifestado que la cesión del Kursaal para estas jornadas ha redondeado aún más el encuentro. La cita universitaria volverá a Melilla en unos años, cuando vuelva a pasar por todas las sedes de la UGR con aulas permanentes.
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