El Observatorio de Ceuta y Melilla ve muy vulnerables las ciudades hermanas tras la invasión
Carlos Echevarría, miembro del Observatorio de Ceuta y Melilla, considera que las dos ciudades autónomas continúan en una situación de "enorme vulnerabilidad" aproximadamente un mes y medio después de la entrada masiva de inmigrantes registrada los días 30 y 31 de julio. En una entrevista con El Faro de Melilla, Echevarría ha analizado la situación de ambas ciudades, las advertencias sobre posibles nuevos intentos de entrada durante los días 20 y 23 de septiembre y las informaciones que apuntan a un supuesto acuerdo de cosoberanía con Marruecos para 2030.
La entrevista se produce, además, coincidiendo con el Día de Melilla. Echevarría considera que el contexto permite reflexionar sobre la situación de las dos ciudades y sobre las dificultades que, a su juicio, plantea actualmente la frontera. Aunque reconoce que en este momento es Ceuta la que está afrontando el desafío de forma más directa, sostiene que Melilla también ha registrado entradas irregulares importantes.
Para el miembro del Observatorio, las circunstancias actuales muestran que las vulnerabilidades de Ceuta y Melilla "son las que son" y sostiene que la situación con Marruecos puede contribuir a mantener esa exposición. En este sentido, señala que las dos ciudades se encuentran ante una situación que no considera de rápida solución.
Echevarría afirma que el escenario actual es "muy grave" y considera necesario diferenciar las entradas producidas en las ciudades de lo que habitualmente se entiende como un fenómeno migratorio.
En su opinión, la entrada masiva registrada en Ceuta no debe analizarse únicamente desde la perspectiva de los flujos migratorios o del deseo de determinadas personas de acceder a otro país para trabajar cuando no pueden hacerlo por vías regulares.
"Esto no es un tema migratorio", sostiene. Para Echevarría, se trata de una "operación" y considera que la entrada se produjo de forma masiva y con personas "catapultadas desde Marruecos".
El miembro del Observatorio sitúa esta cuestión dentro del debate existente sobre la posible implicación del Estado marroquí y de las cuestiones legales relacionadas con los menores y los no menores. Sin embargo, considera que, desde el punto de vista de la seguridad, la cuestión principal se encuentra en la situación de la frontera.
A su juicio, las fronteras se están haciendo "cada vez más intratables" y vincula esta percepción con la actitud que atribuye a Marruecos. Echevarría señala que, además de la reclamación territorial, existen otras herramientas y medidas que, según su análisis, están complicando la situación de Ceuta y Melilla.
Aunque el episodio de mayor magnitud al que hace referencia se produjo en Ceuta, Echevarría recuerda que Melilla también ha registrado entradas irregulares.
El miembro del Observatorio subraya que "siempre son importantes las entradas irregulares" y considera que no deben dejarse en un segundo plano los episodios registrados en la ciudad autónoma.
Su análisis parte, por tanto, de una consideración conjunta de Ceuta y Melilla. Ambas ciudades forman parte de una situación fronteriza que, en su opinión, requiere ser observada desde la perspectiva de la seguridad y no únicamente desde la cuestión migratoria.
Echevarría considera además que el escenario no afecta exclusivamente a las dos ciudades. Según explica, se trata también de un desafío para España y para la Unión Europea, por lo que entiende que la frontera sur debe recibir una atención similar a la que se presta a la frontera este.
En este contexto, insiste en que las fronteras de Ceuta y Melilla no presentan, a su juicio, las condiciones que deberían corresponder a las fronteras de la Unión Europea con otro país, otra región y otro continente.
Durante la entrevista también se aborda la existencia de llamamientos o amenazas que apuntan a los días 20 y 23 de septiembre como posibles fechas para un nuevo intento de entrada.
Echevarría considera que estas informaciones deben entenderse como amenazas e "invitaciones a mantenernos en tensión". No descarta que pueda producirse otro intento de entrada si las circunstancias lo permiten y, especialmente, si no existe una previsión suficiente desde el lado español.
El miembro del Observatorio insiste en que las fronteras continúan siendo "extremadamente vulnerables". Esta circunstancia, según su planteamiento, permite que se mantenga la posibilidad de nuevos intentos.
"Se podría producir perfectamente otro intento de entrada", afirma al referirse a la posibilidad planteada para los días 20 y 23 de septiembre.
Echevarría interpreta además estas advertencias como una forma de mantener a Ceuta y Melilla en una situación de tensión permanente. Según sostiene, el objetivo de Marruecos sería que las dos ciudades vivan bajo esa presión y que sean percibidas desde España como un problema.
En este punto, atribuye a Marruecos una estrategia relacionada con sus reivindicaciones territoriales. Echevarría considera que esta estrategia busca que las ciudades sean vistas como un problema desde el punto de vista español y sostiene que existe una diferencia entre esa percepción y la consideración de Marruecos como un "buen vecino".
Otro de los asuntos abordados durante la entrevista es la existencia de informaciones que apuntan a un supuesto acuerdo de cosoberanía entre España y Marruecos para 2030.
Echevarría rechaza estas informaciones y las califica de "contaminación" y "desinformación". Según explica, desde el Observatorio de Ceuta y Melilla llevan años encontrándose con este tipo de especulaciones y considera que no existe una base que permita sostenerlas.
El miembro del Observatorio cuestiona además que quienes difunden estas informaciones expliquen de dónde procede la supuesta información sobre un acuerdo de estas características.
En relación con la cosoberanía, Echevarría considera que no sería una solución beneficiosa para los habitantes de Ceuta y Melilla ni para España. "La cosoberanía es una invitación al abandono", afirma.
A su juicio, plantear esta posibilidad supondría una cesión y no una fórmula que pudiera considerarse favorable para las ciudades. Su posición se enmarca, además, en el debate que relaciona estas informaciones con las relaciones entre España y Marruecos.
Echevarría considera que, más allá de las especulaciones sobre un eventual acuerdo en 2030, existen mecanismos institucionales que impedirían que una decisión de ese alcance pudiera ser adoptada únicamente por una autoridad política.
El miembro del Observatorio destaca que España es un país democrático y recuerda la existencia de un poder legislativo y de un Parlamento. Por ello, sostiene que una eventual negociación sobre una cuestión de estas características tendría que pasar por las instituciones y por la soberanía popular representada en el Parlamento.
En este sentido, afirma que una autoridad política no podría decidir por sí sola una cuestión de este alcance, independientemente de que se planteara para 2030 o para otro momento.
Echevarría también introduce en este punto la cuestión del Sáhara y señala que España no ha reconocido la "marroquinidad" del territorio. A partir de ahí, sostiene que las cuestiones relacionadas con las relaciones con Marruecos deben abordarse a través de los mecanismos institucionales correspondientes.
Para el miembro del Observatorio, el Parlamento constituye por tanto una herramienta para evitar que puedan materializarse decisiones de este tipo sin contar con las correspondientes mayorías.
Echevarría insiste finalmente en que las informaciones sobre una posible cosoberanía deben ser consideradas, en su opinión, como un bulo y rechaza que se les otorgue credibilidad sin conocer su origen.
"Yo por mí no daría pábulo a esos bulos", señala durante la entrevista. Al mismo tiempo, considera que, si estas informaciones entran en el debate público, deben ser abordadas teniendo en cuenta los mecanismos institucionales existentes.
Su análisis sobre la situación de Ceuta y Melilla parte así de una preocupación por la vulnerabilidad que, según sostiene, mantienen ambas ciudades. Echevarría vincula esta situación a la presión sobre las fronteras, a las entradas irregulares y a las advertencias sobre posibles nuevos intentos.
Al mismo tiempo, defiende diferenciar estas cuestiones del debate estrictamente migratorio y reclama que el escenario sea contemplado desde la perspectiva de la seguridad y de las relaciones con Marruecos.
Respecto a las advertencias sobre los días 20 y 23 de septiembre, considera que constituyen una forma de mantener la tensión y señala que la vulnerabilidad de las fronteras permite que pueda producirse otro intento de entrada si concurren las circunstancias necesarias.
En cuanto a las informaciones sobre una posible cosoberanía en 2030, las rechaza y considera que carecen de una base que permita sostenerlas. Frente a esas especulaciones, sitúa el papel del Parlamento y de las instituciones democráticas como los mecanismos a través de los cuales deberían abordarse, en su caso, cuestiones relacionadas con la soberanía y las relaciones entre España y Marruecos.
Melilla será los próximos 6 y 7 de noviembre de 2026 el escenario de las…
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, anunció este jueves que Ceuta y Melilla…
El presidente de Somos Melilla y diputado de la Asamblea, Amín Azmani, ha reclamado este…
La Asociación Melilla para la Unesco ha felicitado al Melilla Ciudad del Deporte Torreblanca y…
La quinta edición de Iwa Fest se acercará a sus jornadas centrales después de una…
Alfonso Martínez Úbeda ha tomado posesión como nuevo Hermano Mayor de la Venerable y muy…