La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha denunciado públicamente las deficientes condiciones de habitabilidad que sufre el personal de tropa de nueva incorporación en el Regimiento de Guerra Electrónica 31 (REW 31), ubicado en el Acuartelamiento "Zarco del Valle" en El Pardo (Madrid).
Según las quejas recibidas por la asociación, la unidad está utilizando naves destinadas originalmente a oficinas y dependencias administrativas como improvisadas zonas de alojamiento para los militares que llegan desde los centros de formación.
La situación de precariedad se manifiesta en la distribución del personal en "camaretas" de seis ocupantes, espacios que, según los testimonios recabados por la asociación, no cumplen con los requisitos técnicos mínimos de ventilación, habitabilidad ni privacidad exigibles en las Fuerzas Armadas.
ATME considera alarmante que se pretenda mantener este escenario, que tachan de incompatible con la dignidad del personal, especialmente ante la previsión de que más de 100 nuevos efectivos se incorporen en un corto plazo de tiempo. Para la asociación, este incremento de personal sin las infraestructuras adecuadas plantea un escenario insostenible que compromete tanto el bienestar de la tropa como la operatividad de la unidad.
Ante esta falta de alojamientos dignos, ATME ha solicitado al Ministerio de Defensa información detallada sobre la superficie útil disponible por individuo y si se está respetando el volumen de aire y espacio vital mínimo por persona.
Asimismo, la asociación ha mostrado su preocupación por los medios puestos a disposición de cada usuario para garantizar su vida cotidiana y custodia de equipo y la idoneidad de los servicios higiénicos, exigiendo conocer la ratio de usuarios por cada ducha y sanitario disponible.
Finalmente, la organización reclama conocer si estas dependencias administrativas cuentan con los informes favorables de los Servicios de Ingeniería y de Sanidad Militar para su uso residencial permanente.
En definitiva, ATME insta al Ministerio a presentar un plan de contingencia urgente y el cronograma de ejecución de nuevos proyectos de infraestructura que garanticen que los soldados de nueva incorporación disfruten de unas condiciones de vida a la altura del compromiso y servicio que prestan a la institución.







