El Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Melilla ha expresado su profunda preocupación ante la decisión del Ministerio del Interior de retirar unidades de intervención policial desplegadas en las ciudades autónomas para reubicarlas en la Península de cara al periodo preelectoral.
Jesús Muñoz, representante de la organización sindical en la ciudad, advierte de que trasladar efectivos operativos desde la frontera norteafricana para vigilar movilizaciones e intervenir ante la convocatoria de huelga general no resuelve las carencias de personal, sino que simplemente desplaza el riesgo de un lugar a otro de la geografía nacional, dejando vacíos de seguridad cuya responsabilidad recaerá directamente en la Administración policial.
Esta postura sindical se produce tras confirmarse oficialmente por parte de la Delegación del Gobierno en Melilla la salida de una de las dos unidades extraordinarias de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional que fueron enviadas este verano tras los sucesos fronterizos de finales de julio. La medida supone la partida de unos 50 agentes antidisturbios en los próximos días.
Desde la institución oficial se aclara que la ciudad mantendrá una unidad de la UIP de apoyo, que se suma a las dos unidades permanentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y a los dos pelotones del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil.
El repliegue en Melilla forma parte de un plan global del Ministerio del Interior que contempla la retirada de un total de 210 efectivos entre ambas ciudades autónomas. La reducción de personal alcanza una dimensión superior en Ceuta, donde se retiran 160 agentes (tres pelotones del GRS y dos unidades de la UIP) que permanecían en comisión de servicios.
La reubicación responde al temor del Ejecutivo a la multiplicación de protestas y altercados en territorio peninsular antes de las elecciones generales del 29 de noviembre, tras los violentos episodios registrados recientemente en A Coruña y Avilés.
En su análisis de la coyuntura local, Jesús Muñoz remarca las profundas diferencias operativas existentes entre ambas ciudades autónomas. El portavoz del SUP explica que Melilla logró gestionar y contener el intento de entrada masiva de finales de julio apoyándose en la estructura propia de la Jefatura Superior —que cuenta con una plantilla catalogada de unos 600 efectivos— y en la labor coordinada de unos 400 agentes de la Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local y seguridad privada.
En este sentido, Melilla únicamente necesitó el respaldo puntual de un grupo adicional de la UIP durante aproximadamente un mes, el cual retornó una vez constatada la normalización fronteriza tras desestimarse varios avisos de intentos masivos en agosto.
Por el contrario, Muñoz señala que Ceuta afronta una realidad no resuelta tras el acceso masivo de miles de personas, con un volumen superior a los 10.000 inmigrantes aún sin identificar en las calles. A juicio del representante sindical, retirar unidades operativas de UIP, UPR, Policía Científica y Extranjería en un escenario donde persisten las intervenciones diarias en asentamientos e instalaciones críticas perpetúa la inseguridad ciudadana.
Ante este escenario, Jesús Muñoz enfatiza que la solución no consiste en mover policías de manera itinerante en función de las urgencias del momento, sino en afrontar el déficit estructural de personal que padece el cuerpo. Desde el SUP se apela a la necesidad urgente de incrementar la oferta de empleo público en la escala básica para reforzar la seguridad ciudadana, las brigadas operativas y la vigilancia de las fronteras terrestres y marítimas.
Muñoz concluye que esta ampliación neta de la plantilla resulta imprescindible para garantizar la protección de los derechos ciudadanos y la seguridad en todo el país, un desafío estructural que considera que deberá asumir el Gobierno que resulte de las urnas el próximo 29 de noviembre.








