La Policía Local de Melilla investiga a dos conductores por un presunto delito contra la seguridad vial tras el accidente registrado el pasado 18 de octubre en la carretera de Rostrogordo. Según dos testigos, los vehículos circulaban a una velocidad aparentemente elevada y adelantándose entre sí en una especie de carrera momentos antes de que uno de ellos se saliera de la vía y chocara contra el vallado de un recinto militar.
La investigación, a cargo del Grupo de Atestados del cuerpo, ha concluido con la atribución a ambos conductores de la condición de investigados no detenidos. Se les considera presuntos autores del delito tipificado en el artículo 380 del Código Penal, que castiga la conducción “manifiestamente temeraria” cuando pone en peligro concreto la vida o la integridad de otras personas.
Así lo ha informado este viernes la Policía Local, dependiente de la Consejería de Seguridad Ciudadana, a través de un comunicado en el que detalla cómo se desarrollaron los hechos y las gestiones posteriores de los agentes.
Todo comenzó a primera hora de la mañana del día 18, cuando la Sala de Comunicaciones dio aviso de un accidente de tráfico en Rostrogordo, a la altura de unas instalaciones militares. Las primeras informaciones apuntaban a que un turismo se había salido de la calzada y había impactado con violencia contra el cerramiento perimetral del recinto.
Los agentes desplazados al lugar confirmaron que el coche había acabado fuera de la vía. El golpe causó importantes daños tanto en la estructura de hormigón como en el vallado metálico de la instalación.
A la vista de las circunstancias del siniestro, la Policía Local abrió una investigación con un doble objetivo: aclarar cómo se produjo el accidente y comprobar si había otros vehículos implicados.
Las pesquisas iniciales y el testimonio de dos mujeres que presenciaron lo ocurrido resultaron clave. Ambas relataron que, poco antes del choque, dos turismos avanzaban a una velocidad aparentemente elevada y se adelantaban el uno al otro, en una conducción que describieron como una especie de carrera o competición. Según su versión, la sensación de peligro fue tal que decidieron pararse y apartarse del paso de los coches para no verse afectadas.
Los agentes lograron después localizar el segundo turismo. Su conductor admitió que también estaba implicado y reconoció que circulaba detrás del vehículo accidentado por la misma carretera instantes antes del siniestro. El otro conductor, por su parte, declaró que había perdido el control de su coche.
Ambos conductores, que tienen la condición de noveles, se sometieron a las pruebas de alcoholemia y dieron positivo. Una vez aplicado el margen de error correspondiente, los resultados superaron la tasa máxima permitida para su categoría, por lo que los agentes tramitaron las denuncias administrativas oportunas, que se suman además a las diligencias de investigación.
En su valoración, la Policía Local ha tenido especialmente en cuenta las características de la carretera de Rostrogordo, una vía frecuentada habitualmente por peatones, ciclistas y personas que practican deporte al aire libre, y el riesgo que una conducción como la descrita pudo suponer para el resto de usuarios.
Las diligencias permanecen abiertas para terminar de esclarecer lo sucedido. El turismo siniestrado fue retirado por el servicio de grúa y trasladado al depósito municipal.








