Agentes del Grupo Operativo de Tráfico (GOT) de la Policía Local de Melilla detuvieron el pasado 15 de octubre a una mujer como presunta autora de un delito de falsedad documental, después de que se presentara en dependencias policiales para interesarse por un turismo con matrícula de los Países Bajos que había sido inmovilizado dos días antes por diversas irregularidades en sus placas y en su situación administrativa.
Los hechos comenzaron el 13 de octubre, cuando una patrulla de la Policía Local, durante sus labores habituales de servicio, reparó en un turismo estacionado y sin nadie en su interior. Lo que llamó la atención de los agentes fueron sus placas de matrícula, de fondo amarillo, cuando por la situación administrativa del vehículo tendrían que haber sido de fondo blanco.
A partir de esa anomalía, los policías consultaron los archivos informáticos y encontraron varias irregularidades más. Según la información facilitada por la Consejería de Seguridad Ciudadana, el coche tenía la inspección técnica periódica caducada desde diciembre de 2025, no contaba con seguro obligatorio en vigor y constaba como exportado desde el 3 de octubre de 2026.
Ante estas circunstancias, los agentes inmovilizaron el turismo y lo trasladaron con la grúa municipal al depósito de vehículos.
Dos días después, el 15 de octubre, el personal de la Sección de Sanciones de la Policía Local avisó de que una mujer había acudido a las dependencias policiales preguntando por el vehículo retirado. Una agente se puso en contacto con sus compañeros, que se desplazaron hasta allí para hacer las comprobaciones necesarias.
Tras entrevistarse con ella y analizar las circunstancias del caso, los agentes la detuvieron al entender que había indicios suficientes de su presunta participación en un delito de falsedad documental. La Policía Local no ha precisado qué documento se habría falsificado ni cuál era la relación de la detenida con el turismo.
La mujer fue informada de los hechos que se le atribuyen y de los derechos que le asisten, y fue trasladada a dependencias policiales para continuar con las diligencias. Según el cuerpo municipal, el vehículo también quedó intervenido y a disposición judicial.
La Policía Local enmarca esta actuación en las tareas de vigilancia y control que lleva a cabo para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente y la seguridad en las vías públicas de la ciudad.
No es la primera vez en los últimos meses que la documentación de un vehículo extranjero termina en una investigación por falsedad documental en Melilla. A finales de agosto, la Guardia Civil investigó a un conductor de nacionalidad española por un presunto delito de falsificación de documento público oficial durante un control en el paso fronterizo de Beni-Enzar, según informó este periódico.
En aquel caso, el conductor circulaba en un Skoda Octavia con placas provisionales francesas y entregó a los agentes dos copias del certificado de matriculación con fechas de caducidad distintas. Tras recurrir a los canales de cooperación policial internacional, los guardias civiles confirmaron que el permiso temporal legítimo había expirado y que la documentación aportada había sido manipulada. El turismo también quedó intervenido e inmovilizado a disposición de la autoridad judicial.








