Los técnicos del 061 de Melilla denuncian las "deficiencias de planificación, coordinación y medios" que, según aseguran, se produjeron durante el dispositivo sanitario desplegado con motivo de la visita de los Reyes Felipe VI y Doña Letizia a la ciudad, el pasado 14 de octubre.
Una semana después, estos profesionales, respaldados por sindicatos como Comisiones Obreras (CCOO), reclaman una revisión técnica del operativo, explicaciones sobre su organización y medidas para evitar que se repitan situaciones similares.
Los trabajadores señalan que, antes de la jornada, se organizó un dispositivo de Soporte Vital Avanzado (SVA) destinado a atender exclusivamente al Rey. Aunque comprenden la necesidad de garantizar la asistencia sanitaria del monarca, consideran que no se planificaron con las mismas garantías los recursos necesarios para atender a las miles de personas que se congregaron en la Plaza de España. Y es que según exponen, estaba prevista una asistencia de alrededor de 20.000 ciudadanos.
Entre las principales carencias que denuncian figura la ausencia de un Puesto Sanitario Avanzado (PSA) que permitiera centralizar la atención, realizar el triaje y estabilizar a los pacientes. También aseguran que no se habilitaron corredores de seguridad, accesos adecuados para las camillas ni itinerarios claros de evacuación, y que faltaban protocolos específicos para responder a las emergencias que podían producirse en una concentración de estas características.
En definitiva, aseguran que no había una respuesta organizada y suficiente para atender la situación.
No en vano, durante la mañana los técnicos atendieron a cerca de una veintena de personas en la Plaza de España. Entre las incidencias registradas hubo síncopes en pacientes con problemas cardíacos, hiperglucemias, crisis convulsivas, episodios de hipotensión y ansiedad, golpes de calor o caídas; entre otras.
Los profesionales sostienen que el aumento de las asistencias obligó a concentrar las ambulancias del 061 en el dispositivo, hasta el punto de tener que activar una ambulancia adicional que fue retirada del servicio programado de pacientes. Una circunstancia que tal y como lamentan, comprometió la capacidad de respuesta sanitaria para el resto de la población melillense.
A esas dificultades se sumaron, según denuncian, los problemas de comunicación. Los técnicos afirman que tuvieron que abrirse paso entre la multitud e incluso saltar las vallas para atender algunas urgencias. Asimismo, aseguran que sólo uno de los integrantes del equipo disponía de radiotransmisor, por lo que recurrieron a sus teléfonos móviles para coordinarse, pese a las dificultades de cobertura que atribuyen a la saturación del entorno y a los inhibidores.
Cabe resaltar que la jornada del 14 de octubre contó también con la participación de efectivos de Protección Civil, que colaboraron en la atención a las personas que necesitaron asistencia en la Plaza de España.
Revisión del dispositivo
Ante esta situación, los técnicos reclaman una investigación sobre la planificación y ejecución del operativo, así como una revisión de los registros de servicio, los partes de incidencias y los tiempos de respuesta. El objetivo, sostienen, debe ser elaborar un informe técnico que identifique las deficiencias y establezca medidas correctoras con plazos concretos.
También consideran necesario reforzar los medios disponibles para atender grandes concentraciones de personas. Entre sus demandas figuran la incorporación de un Vehículo de Intervención Rápida (VIR) con funciones de mando, un módulo sanitario de despliegue rápido o hospital de campaña, material adecuado para el triaje, protocolos de activación y coordinación ante situaciones críticas, y una identificación profesional que permita distinguir claramente a los técnicos de otros servicios.
Los profesionales piden a la Ciudad Autónoma, la Delegación del Gobierno y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) que aclaren quién planificó el dispositivo y qué medidas se adoptarán para corregir las carencias señaladas.
Asimismo, insisten en que la organización de un acto multitudinario debe contemplar tanto la atención a quienes asisten como el mantenimiento de la respuesta sanitaria ordinaria para el conjunto de la ciudadanía.
En definitiva, los técnicos cuestionan que un dispositivo anunciado y preparado con antelación presentara, según su versión, dificultades de esta naturaleza. Por ello, reclaman que las Administraciones competentes revisen lo ocurrido y doten a los equipos de los recursos materiales y organizativos necesarios para afrontar futuras concentraciones con mayores garantías.
Subrayan que su reclamación se centra en disponer de una planificación, coordinación y medios adecuados para desempeñar su trabajo, tanto en actos multitudinarios como en las emergencias cotidianas.
"La Sanidad de Melilla depende directamente del Gobierno de la Nación, y la mires por donde la mires está agonizando. Los compañeros merecen algo tan básico como poder hacer su trabajo con los medios, la coordinación y las garantías que necesitan. La pregunta final es sencilla: si esto ocurre durante un acto anunciado, multitudinario y planificado con antelación ¿Qué podemos esperar cuando la emergencia sea verdaderamente imprevisible?".









No sé pero un retén a ambos lado de la valla hubiese sido muy útil.
Ya pero es que no hay gente!!
Paso, paso....