La formación política Somos Melilla ha condenado "con firmeza" la cadena de actos vandálicos que sufre la ciudad en los últimos días.
Precisamente, en la madrugada del sábado al domingo el fuego ha alcanzado a uno de sus símbolos: el Monumento a los Pescadores junto a las murallas de Melilla la Vieja. Por ello, el partido exige al Gobierno de la Ciudad más videovigilancia, más patrullas en los puntos conflictivos y que las sanciones se apliquen con rigor, porque, en palabras de Indalecio González, miembro de la Ejecutiva de la formación, “la impunidad no puede extenderse de esta forma alarmante”.

La formación ha lamentado el daño irreparable a la barca monumental, recordando que se restauró hace apenas un año, con la remodelación de la plaza y ahora necesitará una reparación integral. Somos Melilla pide que la investigación llegue hasta el final y que se depuren responsabilidades.
“Ver arder la barca que homenajea a generaciones de pescadores melillenses duele a cualquiera que quiera a esta ciudad. Es patrimonio de todos y lo pagamos entre todos”.
Una semana de fuego y pedradas
Desde Somos Melilla insisten en que el incendio de la barca no es un hecho aislado. En la madrugada del 11 de octubre ardieron un coche y varios contenedores en Reina Regente. Desde una azotea lanzaron piedras contra los bomberos, que tuvieron que retirarse, y fueron los propios vecinos quienes acabaron apagando el fuego.
“Cuando se prende fuego para tender una emboscada a los bomberos, ya no hablamos de gamberrismo o vandalismo. Hablamos de poner vidas en peligro, y eso exige una respuesta inmediata”.
Barrios secuestrados
Somos Melilla subraya que los responsables de estos actos son una minoría y que no se puede "abandonar a su suerte" a barrios enteros, habitados por personas humildes y trabajadoras, porque unos pocos delincuentes siembren el caos. Recuerdan como los primeros perjudicados son los propios vecinos, alegando que estos ven arder sus coches y sus contenedores, se quedan sin servicios de emergencia cuando los bomberos tienen que retirarse y cargan con un estigma que no merecen.
“Son unos pocos, y no representan a nadie. La inmensa mayoría de los vecinos de Reina Regente o de la Cañada se levanta cada día para ir a trabajar y sacar adelante a su familia. Esos vecinos tienen derecho a vivir tranquilos, y no se les puede dejar solos frente a quienes quieren convertir sus calles en un campo de guerra”.
Desde Somos Melilla insisten en que las fuerzas del orden tienen que controlar la ciudad y en que no hay excusa para no hacerlo.
“Hablamos de una ciudad de apenas doce kilómetros cuadrados. No puede haber en Melilla ni una sola calle donde la ley no llegue”.
Cámaras
Más allá de la condena, Somos Melilla reclama hechos. La formación recuerda que 2024 se cerró con 400 contenedores incendiados. En febrero de 2025, el consejero de Seguridad Ciudadana, José Ronda, anunció en el Pleno un contrato “importante” de cámaras para vigilar los puntos negros de la ciudad. Desde entonces, denuncian como el problema "no ha dejado de crecer": sólo en el primer semestre de 2025, la Ciudad tuvo que reponer 138 contenedores, a unos 1.700 euros cada uno.
“El presidente pide dureza, pero dureza es tener cámaras funcionando, patrullas en la calle, expedientes sancionadores ejemplares y los delincuentes sufriendo el peso de la ley. Los melillenses necesitan resultados”.
El partido pide que se despliegue la videovigilancia en los puntos conflictivos y en los espacios patrimoniales, y que el Gobierno explique públicamente qué ha pasado con el contrato de cámaras anunciado hace más de año y medio. Reclama también que se refuercen las patrullas preventivas nocturnas en los barrios más castigados, sobre todo en los distritos IV y V. Además, exige que las sanciones se apliquen con todo el rigor y que los responsables reparen los daños que causan. Por último, se suma a la petición de convocar de forma urgente la Junta Local de Seguridad, para fijar protocolos que protejan a bomberos y policías durante sus intervenciones.
“Nuestros bomberos y policías salen cada noche a proteger a los vecinos. No pueden hacerlo esquivando piedras. Tienen todo nuestro apoyo”.








