El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este jueves en Bruselas la necesidad de seguir cultivando una relación constructiva y de buena vecindad con Marruecos, un día después de que los Reyes cerraran en Melilla su visita a las dos ciudades autónomas. A su llegada a la reunión del Consejo Europeo, Sánchez ha descrito la estancia de Felipe VI y la Reina Letizia en Ceuta como “un paso hacia la normalidad” en una ciudad marcada por la crisis migratoria iniciada a finales de julio.
Preguntado por una eventual reacción de Rabat, el jefe del Ejecutivo ha insistido en que la visita supone “un paso más” para recuperar la normalidad en Ceuta tras la entrada masiva de personas desde el país vecino.
Sánchez ha interpretado el viaje de los monarcas a las dos ciudades autónomas como un reconocimiento de la cercanía de todas las instituciones y de la estructura del Estado a ambos territorios españoles, en referencia a Ceuta y Melilla, que según ha afirmado están “muy próximas al corazón” de todos los españoles.
El presidente ha recordado las medidas aprobadas por el Gobierno para apoyar a Ceuta y ha cifrado en más de 12.000 las personas que han regresado a Marruecos desde el 10 de agosto.
Sin embargo, ha eludido valorar la posible respuesta marroquí a la visita de los Reyes. Se ha limitado a señalar que el Ejecutivo siempre ha trabajado para mantener con el país vecino una relación constructiva y de buena vecindad.
Sobre la presencia de buques de guerra marroquíes en aguas de Ceuta, Sánchez ha reiterado que “fue un hecho puntual” y ha asegurado haber sido “absolutamente transparente desde el principio de la crisis”. Según ha explicado, las Armadas de ambos países mantuvieron una interlocución, algo que, ha precisado, se produce siempre con fluidez, y la situación quedó resuelta.
Los Reyes estuvieron el martes en Ceuta y el miércoles en Melilla, donde Felipe VI se dirigió a representantes de la sociedad civil en el Hotel Melilla Puerto con un mensaje rotundo: “Melilla es España y Melilla es Europa”.
En aquel discurso, el Rey recordó que el viaje a ambas ciudades estaba previsto para este año, antes de la crisis fronteriza de finales de julio, y subrayó que la frontera melillense es también frontera de la Unión Europea, por lo que su protección corresponde al conjunto de los Estados miembro.
Felipe VI se refirió además a Marruecos. Abogó por una relación de buena vecindad sustentada en la confianza, la responsabilidad y la buena fe, y orientada a construir un futuro de beneficio mutuo basado en la paz, la seguridad, la estabilidad y la cooperación.
“Lo creo posible y deseable, merece la pena trabajar y abogar por ello, y a ello nos debemos comprometer todos”, afirmó entonces el monarca.









No se puede ser constructivo con un estado destructivo autoritario genocida dictatorial y bananero. No se puede ser constructivo con un Satrapa que usa a su propia población bebés incluidos como porquería arrojadiza contra nuestras fronteras para desestabilizar a nuestra sociedad e instituciones. No se puede ser constructivo con una dictadura trasnocha disfrazada de monarquia a la que le importa una pimiento la vida y la existencia de sus subditos. Marruecos es un estado fallido desde sus origenes "sultanato de Fez" Y España debería por imperativo moral recuperar sus fronteras previas a 1956 y devolver la dignidad al pueblo Rifeño, esa DIGNIDAD que entre Franco y el cobarde traidor y vendido de Abdelkrim le arrebataron. Viva La República Democrática Saharaui y Viva La República Independiente del Rif....Muerte al Dictador