Melilla se prepara para convertirse en punto de encuentro del cooperativismo educativo español con la celebración del XXI Congreso Estatal de Cooperativas de Enseñanza, una cita organizada por la Unión Española de Cooperativas de Enseñanza (UECoE), con la Cooperativa de Maestros de Melilla (Comamel), vinculada al Colegio Enrique Soler, como anfitriona. Bajo el lema "Diversidad que educa, inclusión que transforma", el encuentro reunirá a docentes, representantes de cooperativas, especialistas y entidades relacionadas con el ámbito educativo en torno a una cuestión que atraviesa el día a día de los centros: cómo construir espacios de aprendizaje capaces de responder a las distintas realidades, necesidades y circunstancias del alumnado.
Antonio Aguilar Ruiz, presidente de Comamel, afronta la celebración con la convicción de que Melilla puede aportar una experiencia valiosa al debate educativo nacional. La programación combinará reflexión pedagógica, intercambio de experiencias y conocimiento del patrimonio local, con actividades previas desde el martes 20 de octubre y tres jornadas centrales entre el miércoles 21 y el viernes 23. La organización prevé la participación de cerca de 300 personas, entre congresistas, representantes de las entidades colaboradoras y patrocinadores, en una convocatoria que congregará en la ciudad a profesionales procedentes de distintos territorios de España.
La candidatura melillense se decidió hace dos años, durante el XX Congreso Nacional de Cooperativas de Enseñanza, celebrado en Valencia, después de que Comamel llevara tiempo defendiendo la posibilidad de organizar en la ciudad una cita de estas características. La propuesta obtuvo un respaldo mayoritario de las delegaciones territoriales, que llegarán desde comunidades como Galicia, el País Vasco, Murcia, Cataluña, la Comunidad Valenciana, Andalucía y Madrid, entre otras. Para Aguilar Ruiz, recibir a un número tan elevado de profesionales representa tanto una oportunidad de intercambio como un desafío logístico, especialmente por las particularidades del transporte y la necesidad de coordinar alojamientos, desplazamientos, espacios públicos y actividades paralelas.
La elección de Melilla como sede no responde únicamente a la voluntad de descentralizar este tipo de encuentros. Aguilar Ruiz considera que la realidad educativa de la ciudad ofrece un marco especialmente apropiado para abordar la diversidad y la inclusión desde una perspectiva práctica. En un contexto social marcado por la convivencia de diferentes culturas y lenguas, el profesorado melillense acumula experiencias que pueden resultar útiles para otros territorios que también afrontan el reto de incorporar al alumnado con distintas trayectorias culturales y lingüísticas. El presidente de Comamel subraya, no obstante, que la diversidad no se limita a la dimensión cultural o multiétnica: también comprende las distintas necesidades educativas que confluyen en una misma aula y la obligación de proporcionar a cada estudiante herramientas que favorezcan su aprendizaje, su participación y su integración.
"Nosotros podemos exportar la experiencia", sostiene Aguilar Ruiz al explicar la aportación que Melilla puede realizar al congreso. No se trata de trasladar mecánicamente un modelo de una sociedad a otra, sino de compartir recursos, metodologías y aprendizajes que puedan adaptarse a contextos diferentes. En esa línea, el encuentro prestará atención a la educación ambiental, la innovación tecnológica, la educación emocional, el lenguaje, las historias y las vivencias como vías para favorecer la inclusión. La intención es examinar cómo estos instrumentos pueden convertirse en aliados de una enseñanza que reconozca las diferencias sin transformarlas en obstáculos y que permita al alumnado encontrar su lugar dentro de la comunidad educativa.
La propuesta también servirá para mostrar las particularidades del modelo cooperativo de enseñanza. El Enrique Soler es la única cooperativa educativa de Melilla y su funcionamiento se sustenta en la participación de los trabajadores en la gestión de los recursos y de los centros. Para Aguilar Ruiz, esta estructura constituye una parte esencial de la identidad de la cooperativa y una experiencia que merece ser compartida con otras entidades del país. El congreso permitirá, además, acercar esta realidad a representantes de otros centros educativos melillenses, invitados al acto inaugural junto con distintas personalidades de la sociedad local. Aunque la cita se dirige fundamentalmente al ámbito del cooperativismo de enseñanza, su celebración aspira a implicar a la comunidad educativa de la ciudad en un sentido más amplio.
Jornadas
La agenda congresual comenzará el martes 20 de octubre con una actividad de bienvenida concebida para que los asistentes se acerquen a la ciudad a través de sus aromas, sabores y experiencias culturales. Será el preludio de tres jornadas en las que la educación ocupará el centro de la programación, sin desligarse del entorno que la acoge. La inauguración oficial tendrá lugar el miércoles 21 en el Teatro Kursaal, con la participación de representantes de las autoridades locales y una intervención de Antonio Bravo Nieto, cronista oficial de Melilla, dedicada a la historia y la identidad de la ciudad.
Uno de los momentos destacados de la jornada será la ponencia de César Bona, docente, conferenciante y divulgador educativo reconocido internacionalmente, que abordará el papel del factor humano en un escenario marcado por el avance de la inteligencia artificial. Su intervención conectará con una de las preocupaciones que atraviesan actualmente el debate pedagógico: cómo incorporar las posibilidades de la tecnología sin relegar capacidades como la empatía, la creatividad, el pensamiento crítico y la convivencia. Para Aguilar Ruiz, contar con Bona en Melilla constituye un hito para la organización, tanto por su trayectoria como por la dificultad de encajar su participación en una agenda profesional muy demandada.
La jornada inaugural incluirá también una feria de patrocinadores en la calle peatonal próxima al Teatro Kursaal, una iniciativa con la que el congreso pretende acercar al profesorado y a los asistentes las herramientas, los materiales y los proyectos de empresas vinculadas al sector educativo. Entre las marcas mencionadas por el presidente de Comamel figuran Anaya, Edelvives y Santillana, además de otras firmas relacionadas con los recursos y servicios para los centros escolares. Los espacios expositivos permitirán conocer sus propuestas de primera mano y facilitar el intercambio entre empresas y profesionales. La organización ha planteado, asimismo, un espacio de presentación de proyectos en el que cada patrocinador dispondrá de cinco minutos para explicar sus iniciativas.
Aguilar Ruiz destaca el carácter novedoso de esta feria en el contexto melillense y expresa su confianza en que la experiencia pueda consolidarse y crecer en futuras ediciones. La propuesta busca sacar la actividad educativa de sus espacios habituales y trasladarla a un entorno público, haciendo visibles los recursos, las innovaciones y el trabajo que sostienen la enseñanza. En el marco de la jornada también está prevista la presentación de un cupón de la ONCE dedicado a Melilla y al congreso, cuya puesta a la venta en toda España se ha anunciado para el sábado 24 de octubre.
El jueves 22, la programación se desplazará a Melilla la Vieja, donde se desarrollarán talleres y espacios de debate en distintas dependencias del recinto histórico. Las actividades abordarán cuestiones como el uso de la tecnología en el aprendizaje, la narración de historias, el teatro inclusivo y la educación emocional, además de las posibilidades de la educación ambiental para favorecer la participación de todo el alumnado.
La participación de profesionales melillenses en los talleres constituye, para Aguilar Ruiz, una oportunidad de mostrar la capacidad pedagógica existente en la ciudad y de dar visibilidad al trabajo que se desarrolla en sus centros. La elección de Melilla la Vieja añade, además, una dimensión patrimonial a la experiencia: los contenidos educativos se integrarán en espacios cargados de historia, de modo que el entorno también contribuya a definir el carácter del encuentro. Las actividades permitirán abordar la diversidad desde distintas perspectivas y ofrecer a los congresistas recursos que puedan adaptar a sus propios contextos educativos.
Las tardes estarán reservadas para conocer el patrimonio cultural, religioso y arquitectónico de Melilla, así como su gastronomía y sus distintos paisajes urbanos. Estas actividades completarán el programa profesional con una aproximación a la ciudad que permita a los congresistas comprender mejor el contexto social y cultural en el que se desarrolla la experiencia educativa melillense.
La clausura, prevista para el viernes 23, incluirá un debate sobre las diferencias entre el modelo cooperativo y el modelo mercantil. La cita contará con la participación de Juan Antonio Pedreño, presidente de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social; así como Javier Cendoya, director general del Grupo Edelvives. Al término del congreso se anunciará también la sede de la siguiente edición.
Impacto para la ciudad
La celebración de un congreso de estas dimensiones requiere una coordinación que trasciende la capacidad organizativa de una entidad educativa. La utilización de espacios públicos, la atención a los participantes y la preparación de las distintas actividades han exigido la colaboración de diferentes áreas de la Ciudad Autónoma. Aguilar Ruiz agradece expresamente el apoyo institucional recibido y destaca la implicación de las consejerías de Educación y Cultura, así como la colaboración de la Fundación Melilla Monumental, que ha facilitado el uso de espacios de la ciudad histórica. También pone de relieve la importancia de los bonos turísticos, que contribuyen a abaratar los desplazamientos y favorecen la asistencia de profesionales procedentes de la península.
Para el presidente de Comamel, el encuentro representa una oportunidad de mostrar Melilla más allá de sus particularidades geográficas y de las dificultades logísticas que a veces condicionan su conexión con el resto del país. La llegada de cerca de 300 personas vinculadas al ámbito educativo puede generar actividad en los sectores hotelero, hostelero, comercial y turístico, pero también abre una ventana para dar a conocer las capacidades, los recursos y los proyectos de la ciudad. Aguilar Ruiz reconoce que la incertidumbre meteorológica y las posibles alteraciones del transporte constituyen uno de los principales motivos de preocupación, dada la dependencia de las conexiones aéreas y marítimas para garantizar la llegada de los congresistas.
Más allá de la organización material, Aguilar Ruiz insiste en que la educación merece ocupar un lugar central en las prioridades sociales. "El futuro de nuestra ciudad realmente nace aquí, en todos los colegios de la ciudad", afirma. A su juicio, el congreso permitirá situar temporalmente a Melilla en el centro del debate educativo nacional, facilitar el contacto con profesionales de amplia experiencia y propiciar una mirada externa sobre las fortalezas y las carencias de la realidad educativa local.








