La emoción de verlos por primera vez, los nervios de tenerlos delante y la alegría de conseguir estrecharles la mano. Los melillenses que han acudido este miércoles a la Plaza de España para recibir a Felipe VI y Letizia han vivido el encuentro de diferentes maneras, pero muchos coinciden en que ha sido una experiencia difícil de olvidar.
"Ha sido algo que me va a marcar toda la vida. Un sueño cumplido". Así ha resumido una melillense el momento en el que ha conseguido entregar a los Reyes unos retratos que había preparado para la ocasión. La joven ha contado que ambos se han interesado por los dibujos y le han preguntado si los había hecho ella. Una experiencia que ha descrito como "súper bonita" y que, asegura, recordará siempre.
También ha habido emoción entre quienes han podido saludar personalmente a los monarcas. "Nos han dado una sonrisa perfecta y un cariño muy grande", ha explicado una de las asistentes tras estrecharles la mano. Otros han destacado la amabilidad de Felipe VI y Letizia y la cercanía que han mostrado durante el recorrido por la plaza.
Para algunos, el encuentro ha supuesto cumplir una ilusión que llevaban tiempo esperando. "Es un honor verlos aquí en Melilla. Nos ha encantado verlos. La espera mereció la pena", ha contado uno de los ciudadanos que ha podido saludarlos. Las horas bajo el sol no han restado importancia al momento. Al contrario, quienes han conseguido acercarse han asegurado que el esfuerzo había merecido la pena.
Los más pequeños también han vivido la jornada con nervios y entusiasmo. Maya había preparado una carta para el Rey en la que le agradecía su visita. "Estoy muy feliz porque es la primera vez que te veo en vivo", había escrito.
Otros niños han acudido con cámaras Polaroid para conseguir una fotografía que guardar como recuerdo. Uno de ellos, de nueve años, ha conseguido sacar una imagen y ha explicado que la guardará en un álbum. Para ellos, ver al monarca fuera de la televisión ha sido toda una sorpresa. "¡Es altísimo!", han comentado los pequeños al describir su impresión al tenerlo delante.
No todos han podido acercarse tanto como esperaban. Una melillense ha reconocido que, por encontrarse más atrás entre la multitud, apenas ha podido ver pasar al Rey. "Una pena porque me hubiese gustado haber estado más cerca", ha explicado. Aun así, los vítores y las banderas han mantenido el ambiente festivo en la plaza.
La emoción también ha estado acompañada de una petición que se ha repetido entre los asistentes: que Felipe VI y Letizia vuelvan a Melilla con más frecuencia.
Entre quienes han podido hablar brevemente con ellos, los que se han llevado una fotografía y quienes se han quedado con las ganas de saludarlos, la jornada ha dejado una mezcla de sentimientos. Pero hay una idea que se repite en muchas de las conversaciones. La alegría de haberlos conocido y la esperanza de que no pasen tantos años hasta el próximo encuentro.








