Sus Majestades los Reyes de España han trasladado un mensaje de confianza y cercanía a la ciudadanía melillense en una recepción ante representantes de la sociedad civil local en el Hotel Melilla Puerto.
El Rey Felipe VI ha trasladado este miércoles 14 de octubre un mensaje a los melillenses cargado de cercanía, reconocimiento y compromiso con el futuro de la ciudad. Además, ha dejado una afirmación obvia, pero contundente: "Melilla es España y Melilla es Europa".
Representantes institucionales, empresariales, sociales, sindicales, culturales, académicos, religiosos y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se han dado cita en este encuentro con los Reyes de España, enmarcado en una jornada histórica para Melilla.
Junto a Su Majestad Doña Letizia, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; Felipe VI ha expresado la ilusión que tenía por viajar a Melilla.
Felipe VI ha recordado que la visita a Melilla y Ceuta estaba prevista para este mismo año, antes de crisis fronteriza de finales de julio, hablando de la importancia de que la Corona esté presente en todos los territorios del país, compartiendo tiempo con sus ciudadanos y conociendo de primera mano sus inquietudes y necesidades.
"Por eso nos emociona hacerlo hoy aquí en Melilla y ayer en Ceuta: pasear por sus calles y plazas, compartir estas horas, conversar con sus autoridades y vecinos; escucharos y sentirnos próximos a vuestros problemas, animándoos también ante el futuro".
El Rey ha agradecido la gran acogida que les han brindado los melillenses. También ha mostrado su agradecimiento para con el presidente Imbroda por la entrega simbólica de las llaves de la ciudad, que según dijo, conservarán como testimonio y recuerdo de la acogida y lealtad mostrada por la ciudadanía; pero también como recuerdo de su compromiso con Melilla.
"Sabemos que son días de inquietud, y por eso os lo agradecemos doblemente".
A continuación, el Rey ha querido reconocer el "compromiso y dedicación" de los servidores públicos de todas las Administraciones, cuya labor ha considerado "fundamental" tanto para hacer posible la visita como para velar a diario por el bien común de "tan bellísima" ciudad.
"Por su seguridad, por sus servicios públicos, por su comercio y desarrollo económico, y por la tolerancia y respeto entre credos, razas y culturas".
Su Majestad el Rey ha hecho referencia a su visita de ayer a la ciudad de Ceuta, declarando como aún siguen "impresionados" por todo lo vivido en la la jornada del pasado martes a una ciudad hermana "tan cercana" a Melilla, como el propio monarca señaló. No obstante, también se han mostrado "esperanzados y agradecidos" por el temple de la ciudadanía ceutí.
En este sentido, ha recordado sus palabras de ayer en las que trasladó a los caballas la importancia de preservar el clima de civismo y convivencia. Especialmente, dijo, en momentos tan complejos como los actuales.
Felipe VI ha regresado a Melilla para insistir en que la convivencia representa un "reto diario" que nuestra ciudad ha gestionado durante siglos con "sabiduría e inteligencia ciudadana".
"La convivencia os ha hecho como sois: una ciudad rica en diversidad, en cultura, con un patrimonio singular e inconfundible. Pienso en el faro, en la ciudadela medieval —Melilla la Vieja—, en los ejemplos de arquitectura modernista, en los templos de las cuatro culturas. Sois una ciudad fascinante que merece la pena venir a conocer y a vivir".
Por ello, ha subrayado como todas las instituciones, empezando por la propia Jefatura de Estado, deben trabajar siempre con la misma conciencia del bien común. "Eso piden y en eso confían los ciudadanos", aseveró.
"Las discrepancias, lógicas —e incluso necesarias en una democracia avanzada, como la nuestra—, deben ir siempre de la mano de la unidad institucional y la búsqueda del entendimiento, que es garantía de estabilidad y la mejor fórmula para un trabajo eficaz".
Un mensaje de presente y futuro
Uno de los momentos centrales del discurso ha llegado con un mensaje de presente y de futuro que, aunque una obviedad, Su Majestad ha considerado muy importante reafirmarla: "Melilla es España y Melilla es Europa".
El Rey ha insistido en que la ciudad constituye una frontera de la Unión Europea y que su protección debe entenderse como una responsabilidad compartida por el conjunto de los Estados miembro.
"Su frontera es frontera de la Unión; una frontera única, que no distingue flancos ni puntos cardinales, pues se basa en un acervo compartido de derechos, libertades y responsabilidades ciudadanas. Cualquier amenaza a la frontera de un estado miembro lo es, por tanto, al conjunto de la UE".
Felipe VI ha recordado que los ciudadanos españoles y europeos son "miembros orgullosos" de un proyecto basado en el imperio de la ley y la dignidad de las personas. Un marco común que, según ha señalado, es resultado de un largo y difícil recorrido histórico y que exige una defensa firme de sus principios.
"Que nadie confunda esas convicciones con debilidad. Estamos preparados para defender nuestros valores y nuestras libertades".
Confianza en el futuro de Melilla
El futuro de Melilla ha centrado también una parte importante del discurso. El Rey ha animado a los melillenses a mantener el optimismo y a no dejar que las dificultades del presente impidan imaginar nuevas oportunidades para la ciudad.
"Hoy parece que el presente se impone y lo llena todo, convirtiendo en quimera cualquier otro horizonte".
Felipe VI ha señalado que el porvenir se construye mediante la participación ciudadana, la actividad económica, la apertura de comercios, mercados y centros educativos, así como a través del cuidado mutuo y la implicación en la vida pública.
Por ello, ha instado a los ciudadanos a no dejar de creer nunca en el futuro de Melilla, afirmando que detrás de ese futuro está toda España —los ciudadanos, las instituciones, los poderes públicos— y está una Unión que reúne 27 estados democráticos.
"El compromiso firme con el crecimiento social, económico y cultural de vuestra ciudad —de nuestra ciudad— es vuestra mejor garantía".
Merecéis el abrazo de todos los españoles
Felipe VI ha asegurado que tanto él como la Reina Letizia se llevan una impresión muy positiva de estos dos días de visita por ambas ciudades autónomas, reconociendo que Melilla y Ceuta merecen sentir con mayor frecuencia el abrazo y la cercanía de sus Reyes y del conjunto de los españoles. "No a pesar de vivir aquí, sino precisamente por eso", dijo.
En este sentido, la visita ha servido, además, para reivindicar la posición estratégica de Melilla como "punto de encuentro" entre África y Europa. Felipe VI ha destacado que, al igual que Ceuta, la ciudad representa un lugar donde comienza España y la Unión Europea.
En relación con el país vecino, el Rey ha defendido la necesidad de mantener una relación de buena vecindad entre ambos países, basada en la confianza, la responsabilidad y la buena fe. Además, ha señalado que España y Marruecos deben trabajar para construir y preservar un futuro de beneficio mutuo, sustentado en la paz, la seguridad, la estabilidad y la cooperación.
"Eso exige confianza y responsabilidad, basadas en la buena fe. Lo creo posible y deseable, merece la pena trabajar y abogar por ello, y a ello nos debemos comprometer todos".
El Rey ha concluido un discurso marcado por el reconocimiento a la ciudad y a su futuro, asegurando que no olvidarán esta visita y expresando su deseo de regresar a Melilla. "Nos vamos con ganas de volver", sentenció.
El discurso ha concluido con vivas a Melilla y a España y un estruendoso aplauso de todos los presentes.







