La Plaza de España ya luce su nueva imagen. El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, ha inaugurado este martes la remodelación integral de uno de los espacios más emblemáticos del centro de Melilla, tras casi dos años de obras. La actuación ha supuesto una inversión de 3,8 millones de euros y ha permitido renovar tanto la superficie como parte de las infraestructuras subterráneas.
"Llegó el día, por fin, de inaugurar la nueva remodelación de la Plaza de España", ha afirmado Imbroda durante el acto. El presidente ha destacado la importancia de una intervención que, a su juicio, ha sido la más importante de cuantas se han realizado en este espacio a lo largo de su historia.
Los trabajos comenzaron en 2025 y se han prolongado durante más tiempo del previsto inicialmente, ya que contaba con una estimación de 10 meses. La obra partía de un presupuesto inferior al coste final (2.549.656,91 euros), que ha aumentado hasta los 3,8 millones de euros debido, entre otras cuestiones, a la necesidad de intervenir en las conducciones subterráneas. Ahora, con la actuación terminada, la Ciudad va a retirar las vallas para que los melillenses puedan volver a disfrutar de la plaza.
Imbroda ha defendido que la inauguración no se ha adelantado por la visita de los Reyes a Melilla, prevista para este miércoles. "No es que porque venían los Reyes había que inaugurarla. Es que ya estaba hecha", ha asegurado. No obstante, ha reconocido que la coincidencia permitirá que los ciudadanos puedan contemplar el resultado de la reforma en vísperas de una visita histórica.
Lluvias
Más allá de los cambios visibles, uno de los puntos centrales de la intervención ha sido la renovación de las infraestructuras bajo el pavimento. La plaza se encuentra en una zona baja de la ciudad en la que se acumulaba el agua cuando llovía con intensidad. Por eso, la obra ha incluido la instalación de nuevas conducciones para recoger y evacuar las aguas pluviales.
"Se metieron tuberías para todo el tema de la lluvia", ha explicado el presidente, que considera que con esta actuación se ha dado una solución importante a las inundaciones que se producían de vez en cuando.
Los problemas detectados en las canalizaciones antiguas obligaron a modificar parte del proyecto durante su ejecución. La intervención en el subsuelo fue una de las dificultades que condicionaron el calendario de los trabajos, junto con otras cuestiones técnicas que requirieron cambios sobre la marcha.
La renovación ha abarcado una superficie de más de 8.000 metros cuadrados, según los datos facilitados por Imbroda.
Bandera de España
Uno de los elementos más llamativos de la nueva plaza se encuentra en sus pasillos centrales. El pavimento combina dos franjas rojas con una zona amarilla en el centro, una disposición que recuerda a los colores de la bandera española.
"Se hace un guiño especial a la bandera de España", ha señalado Imbroda, que ha destacado también la calidad de los materiales empleados.
La actuación incluye nuevas luminarias, cambios en la vegetación y la recuperación de elementos que ya formaban parte de la plaza. Los escudos de la antigua configuración han sido restaurados y colocados de nuevo en el espacio remodelado.
También se han modificado los pasos de peatones de los alrededores para mejorar la continuidad de los recorridos. El presidente ha puesto como ejemplo el itinerario que conecta la Plaza de España con la calle Carlos Ramírez de Arellano a través del acceso principal al Parque Hernández.
Para Imbroda, esta conexión responde a una idea de continuidad urbanística que pretende dar coherencia a los espacios de la ciudad.
Mejoras
La fuente ornamental es otra de las protagonistas de la reforma. El vaso se ha separado del monumento central para evitar que el agua siga deteriorándolo. Se trata de una medida preventiva que permitirá mantener el elemento histórico al margen de las salpicaduras y de los posibles daños derivados del funcionamiento de la instalación.
"La fuente se ha alejado para que no sufra más", ha explicado el presidente. La actuación sobre el monumento, dedicado a los Héroes de las Campañas de África, se abordará en una intervención independiente. Según ha anunciado, el proyecto para su restauración se encuentra en proceso de adjudicación y cuenta con un presupuesto aproximado de 300.000 euros.
La nueva fuente incorpora distintos movimientos de los chorros de agua, cuyos juegos se están poniendo en marcha. A ello se suma un sistema de iluminación con varios niveles de intensidad, que permitirá adaptar la luz a diferentes momentos y crear ambientes más cálidos.
Otro de los elementos singulares es el casetón circular instalado en la zona. Su diseño reproduce, de forma aproximada, una construcción que existía en ese mismo lugar a principios del siglo XX. Sin embargo, su función va más allá de la estética ya que permite alojar los equipos necesarios para el funcionamiento de la fuente sin tener que situarlos bajo tierra.
Imbroda ha explicado que todavía está pendiente la colocación de una placa para informar a los ciudadanos sobre el origen y la finalidad de esta estructura. El casetón cuenta también con iluminación artística, de modo que se integra en el diseño general de la plaza.
Una plaza para disfrutar
La remodelación incorpora igualmente una plataforma situada bajo el monumento, concebida como un espacio que podrá aprovecharse para la celebración de diferentes actos. De esta manera, la plaza mantiene su función como punto de encuentro y escenario de la vida pública de Melilla.
El presidente ha mostrado su satisfacción con el resultado y ha animado a los ciudadanos a acercarse para conocer la nueva imagen de este lugar. "Debemos estar orgullosos de esta Plaza de España, que ha quedado preciosa, que es fantástica y que va a servir para que Melilla siga siendo, como muchas veces digo yo, en cualquier medio, una de las ciudades más bonitas de España", ha manifestado.
Imbroda ha agradecido el trabajo de los responsables del proyecto, de la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza y de Ferroviaria, la empresa encargada de los trabajos. Según ha indicado, todos han contribuido a que la remodelación llegue a su fin.
La actuación se suma a otras intervenciones previstas en el entorno. "La restauración que tiene que hacer el casino militar, que empezará la obra de inmediato, a ver si acaba el Banco de España. Realmente es una gozada venir por aquí a ver esto ahora".
Con la retirada de las vallas, la Plaza de España recupera su actividad y estrena una imagen renovada después de meses de obras. "Lo único que le digo a los melillenses es que lo disfruten. Esto es de todos", ha concluido Imbroda.








