El rey Mohamed VI tiene previsto desplazarse a Nador y Beni Enzar, junto a la frontera con Melilla, según ha publicado El Español a partir de informaciones de medios oficiales marroquíes y de fuentes en Rabat. La visita, que todavía no se ha anunciado oficialmente, podría producirse esta misma semana y coincidir con la estancia de los Reyes Felipe VI y Letizia en las dos ciudades autónomas, programada para el martes y el miércoles.
Desde Rabat, aseguran a El Español que el monarca inaugurará el nuevo puerto deportivo y pesquero de Beni Enzar. El viaje se vincula también con el puerto Nador West Med, uno de los proyectos estratégicos de Marruecos.
Según el mismo medio, la presencia de Mohamed VI a pocos kilómetros de donde estarán los Reyes se interpretaría como una afirmación de la reclamación marroquí sobre Ceuta y Melilla. La decisión final podría depender del estado de salud del monarca o de la recomendación de sus asesores de no elevar la tensión con la Unión Europea.
El pasado viernes, Mohamed VI afirmó ante el Parlamento marroquí que la cooperación migratoria con España “ha alcanzado sus límites” y rechazó negociar bajo “chantaje alguno”, tras la crisis migratoria del verano.
En Beni Enzar, el exsenador y exalcalde Yahya Yahya ha convocado movilizaciones para el 13 y el 14 de octubre en protesta por la visita de los Reyes, mientras Rabat guarda silencio ante estas convocatorias.
El desarrollo del norte de Marruecos ha permitido a Rabat mantener cerrado el paso comercial, lo que ha afectado económicamente a la población de ambos lados de la frontera. El nuevo puerto de Beni Enzar, además, está llamado a recibir cruceros y competirá directamente con los negocios melillenses.
La prensa cercana al Palacio ha reaccionado con dureza al viaje real. El diario Le360 lo califica de “provocación” y sostiene que el contexto en que se produce lo convierte en “un auténtico error diplomático”. A su juicio, choca con la distensión iniciada en 2022 con la hoja de ruta firmada por Mohamed VI y Pedro Sánchez, que compromete a respetar la soberanía mutua.
El politólogo Abdelghani Ayadi considera que el viaje lanza un mensaje sobre la soberanía española, aunque no tiene por qué abrir una nueva crisis. Contempla tres escenarios: una respuesta política o mediática sin escalada, una protesta diplomática que cierre el episodio o que Rabat aproveche la visita para relanzar su reivindicación territorial.
El precedente más cercano data de 2007, cuando la visita de Juan Carlos I y Doña Sofía a Ceuta y Melilla llevó a Rabat a retirar a su embajador en Madrid durante más de dos meses. Marruecos no reconoce la soberanía española sobre ambas ciudades, a las que sigue considerando territorios ocupados.








