El comandante general de Melilla, Luis Cortés, descubrió este viernes, junto a los coroneles de La Legión y el Grupo de Regulares, la placa del conjunto escultórico que homenajea al Socorro a Melilla, instalado en las inmediaciones de la Plaza de España, frente a la Delegación del Gobierno, en un acto presidido por el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda. El monumento recuerda la llegada de las tropas que acudieron en auxilio de la ciudad el 24 de julio de 1921, tras el Desastre de Annual, y nace de la conmemoración del centenario de aquel episodio.
La consejera de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor, Fadela Mohatar, abrió el acto destacando que se trataba de un día “muy importante” para toda Melilla, una ciudad “cargada de historia”.
Mohatar explicó que el Ejecutivo local busca reforzar esa identidad a través de la escultura, con piezas que en las últimas semanas se han ido instalando en calles y plazas, y avanzó que todavía queda “alguna sorpresa más”. También subrayó la “especialísima implicación” del presidente con este conjunto, en el que se ha trabajado durante algo más de un año, y recordó que el Socorro aportó certidumbre y esperanza a miles de familias melillenses en un momento convulso.
Por su parte, el general Luis Cortés agradeció al presidente haberle concedido “ese honor con mayúsculas” de descubrir la placa. El comandante general resaltó la presencia de un heredero del Regimiento de la Corona 71, unidad que tuvo “muchísima importancia” en aquellos hechos, y recordó el protagonismo de la Legión, con la marcha del Socorro, y de Regulares. “Esto sin duda es historia, historia viva de Melilla”, afirmó.
El autor de la obra, el escultor Jesús García Ligero, agradeció a la Ciudad la oportunidad de realizar un trabajo de estas dimensiones, poco habitual en la trayectoria de un artista, así como a las empresas participantes.
García Ligero reconoció que el tema no era fácil de abordar. Tras descartar muchas opciones, se decantó por una propuesta “mucho más simbólica, mucho más tranquila” y en sintonía con la ciudad. Para ello tomó como referencia las columnas del triunfo, de modo que la columna central representa a Melilla.
Para identificar a la ciudad recurrió a su modernismo, reconocible dentro y fuera de España, que incorporó a la columna. En la base situó tres figuras protectoras que representan al Regimiento de la Corona, de guarnición en Almería, a Regulares y a la Legión. Delante se encuentra el escudo de España, que simboliza al resto de cuerpos que acudieron en socorro de la ciudad.
El escultor precisó que las figuras no están encadenadas, sino que sujetan cadenas que delimitan el perímetro de la ciudad. Cada eslabón simboliza a uno de los soldados que, unidos entre los distintos cuerpos, llegaron para socorrer y proteger Melilla.
Imbroda felicitó al autor por un trabajo que calificó de “impecable” y destacó el significado de la columna elevándose hacia lo alto como imagen de Melilla tras la llegada de las tropas. También agradeció la presencia de los descendientes del Regimiento de la Corona, de Regulares y de la Legión, y recordó que, con motivo del centenario en 2021, su grupo del PP quería que se convocara un concurso de ideas para levantar este homenaje.
Además, rememoró que varias generaciones de melillenses crecieron escuchando cómo, aquel 24 de julio de 1921, la población civil esperaba en el muelle la llegada de los refuerzos. La ciudad había quedado abierta y sumida en una desmoralización total tras el Desastre de Annual. “Aquello fue horroroso”, resumió. Añadió que no se sabe con certeza si el líder rifeño Abd-El-Krim pretendía entrar en Melilla, algo que él mismo negó años después desde Egipto.
Según relató, primero llegó el Regimiento de la Corona desde Almería y después la Legión, que supuso “una inyección de moral enorme”. Los legionarios desembarcaron formados y desfilando al son de La Madelón, ya que el cuerpo aún no tenía himno, y se dirigieron hacia el barrio Del Real, donde se encontraban las primeras posiciones de vanguardia.
Imbroda subrayó que muchos de aquellos soldados murieron “en el empeño por salvarnos” y que el monumento busca que la ciudad agradezca “tanto sacrificio, tanto esfuerzo y tanto heroísmo”. Por ese motivo, tenía especial interés en que fuera el comandante general quien lo inaugurara.
El jefe del Ejecutivo local recordó la frase del presidente de la Academia de Ciencia Moral y Política según la cual “Melilla no es de España, Melilla es España”, y añadió que los hombres representados en el monumento la defendieron con mucho sacrificio y mucha sangre.
El presidente cerró su intervención dando las gracias en nombre de los melillenses que acudieron aquel día al muelle y que ya no están, y expresó su deseo de que, al pasar junto al conjunto, los ciudadanos reflexionen sobre lo ocurrido. “Honor a los héroes”, concluyó antes de que el acto terminara a los sones del himno de España.








