La Autoridad Portuaria de Melilla ha realizado un balance positivo de las tres jornadas consecutivas de cruceros que ha recibido la ciudad los días 7, 8 y 9 de octubre, especialmente de la llegada este viernes del Norwegian Escape, el mayor barco que ha atracado hasta ahora en el puerto melillense. El presidente de la entidad, Manuel Ángel Quevedo, ha destacado tanto el resultado de la operativa portuaria como la respuesta de los visitantes, y ha avanzado unas previsiones de crecimiento para los próximos años, con 32 escalas previstas en 2027 y 41 solicitudes para 2028.
En su valoración, realizada antes de que el crucero partiera con destino a Ibiza, Quevedo ha señalado que la experiencia ha sido satisfactoria desde el punto de vista técnico y por la impresión que se llevan los turistas de la ciudad. Entre pasajeros y tripulantes, más de 4.000 personas han desembarcado en Melilla durante estas jornadas, en las que la Autoridad Portuaria ha contado con la colaboración de los cuerpos de seguridad, las administraciones, las empresas y otros agentes implicados.
"Podemos hacer un primer balance muy positivo tanto de lo que han sido estos tres días de cruceros seguidos como, fundamentalmente, de este, que es el mayor barco que ha atracado en la historia del puerto de Melilla", ha afirmado el presidente.
Una operativa para recibir el mayor crucero de la historia del puerto
La llegada del Norwegian Escape ha supuesto un desafío para las instalaciones portuarias por las dimensiones del buque. Con 326 metros de eslora, es el barco de mayor longitud que ha atracado en Melilla, por lo que la Autoridad Portuaria había preparado una serie de actuaciones para garantizar que la maniobra se desarrollara con seguridad y en las mejores condiciones.
Quevedo ha explicado que uno de los principales retos era facilitar el atraque de una embarcación que supera la longitud del muelle disponible, de 300 metros. Para resolver esta dificultad, se han instalado defensas especiales de tipo escudo y volardos de 200 toneladas en la proa, además de otros elementos destinados a adaptar el espacio a las características del crucero.
En total, se han colocado diez defensas especiales para facilitar la operación. Según el presidente de la Autoridad Portuaria, todos estos elementos han respondido correctamente durante la maniobra, que comenzó a las 5.30 horas de este viernes.
El capitán del Norwegian Escape trasladó su satisfacción por las condiciones del atraque y por los elementos instalados en el muelle. Quevedo ha indicado que la operación se prolongó algo más de lo previsto porque el capitán quiso realizar maniobras adicionales para comprobar las posibilidades de futuras escalas con condiciones meteorológicas menos favorables.
"El capitán nos ha expresado su satisfacción con la maniobra y con los elementos que tenía en el muelle, y no ha tenido ninguna dificultad", ha explicado Quevedo, quien ha señalado que estas comprobaciones permitirán conocer mejor la respuesta de las instalaciones ante posibles episodios de mayor viento.
Una inversión de 650.000 euros con una vida útil de hasta 30 años
La adaptación del Muelle Nordeste 3 ha supuesto una inversión de 650.000 euros por parte de la Autoridad Portuaria durante los últimos meses. Quevedo ha destacado que se trata de una actuación destinada a facilitar no solo la llegada del Norwegian Escape, sino también la de otros barcos de grandes dimensiones que puedan incluir Melilla en sus itinerarios.
El presidente ha explicado que los elementos instalados son especiales y no se encuentran habitualmente con facilidad, por lo que ha sido necesario traerlos desde lugares lejanos. La inversión, no obstante, está concebida para tener continuidad en el tiempo y permitir que el puerto pueda responder a las necesidades de futuras escalas.
"Es una inversión que nos va a durar 25 o 30 años, que es una inversión de futuro", ha señalado Quevedo. Según ha indicado, el Muelle Nordeste 3 está ya preparado para recibir barcos de grandes esloras sin mayores dificultades.
La llegada del Norwegian Escape ha permitido comprobar el funcionamiento de las mejoras realizadas en una operación que requería unas condiciones específicas por las dimensiones del buque. La satisfacción expresada por su capitán, según el balance del responsable portuario, constituye una referencia positiva para futuras escalas de cruceros similares.
Más de 4.000 pasajeros y tripulantes conocen Melilla
Junto a la operativa portuaria, Quevedo ha destacado la respuesta de los visitantes que han desembarcado en la ciudad durante estos tres días. En total, más de 4.000 pasajeros y tripulantes han pasado por Melilla, una cifra que el presidente considera relevante para valorar el alcance de estas escalas.
Las impresiones recogidas por la Autoridad Portuaria han sido, según ha explicado, muy favorables. El responsable ha señalado que los comentarios de los turistas al regresar al muelle reflejan su sorpresa por los atractivos de la ciudad y por una oferta patrimonial que muchos no esperaban encontrar.
Entre los lugares y elementos que más han llamado la atención de los visitantes, Quevedo ha mencionado el centro modernista, los recintos fortificados, el Parque Hernández y la Plaza de Toros. Estos espacios forman parte de la imagen que los cruceristas se llevan de Melilla durante las horas que permanecen en ella.
"Todas las encuestas y los comentarios que tenemos cuando vuelven a pie de muelle son realmente muy favorables por el recibimiento y por la sorpresa que causa nuestra ciudad", ha afirmado.
El presidente también ha destacado la amabilidad de los melillenses y las facilidades que encuentran los turistas para desenvolverse durante su estancia, incluso cuando tienen dificultades para comunicarse en el idioma. Según ha explicado, algunos visitantes han comparado la escala en Melilla con otras paradas de sus viajes y han trasladado su satisfacción por la experiencia.
Algunos cruceristas preguntan cómo volver para pasar unos días
Uno de los aspectos que Quevedo ha resaltado de las conversaciones con los visitantes es el interés que algunos han mostrado por regresar a Melilla en otra ocasión, esta vez con más tiempo para conocer la ciudad.
El presidente ha explicado que algunos pasajeros han preguntado si Melilla dispone de aeropuerto porque les gustaría volver con sus familias y pasar varios días de vacaciones. Estas consultas reflejan, según su valoración, el interés que puede despertar la ciudad entre quienes la conocen por primera vez durante una escala de crucero.
"Hay personas que preguntan si tenemos aeropuerto porque quieren venir a pasar unos días con sus familias, con más tranquilidad", ha relatado.
Quevedo ha relacionado estas impresiones con el impacto que pueden tener las escalas más allá de la propia jornada de llegada. La visita de los cruceristas permite dar a conocer el patrimonio, los espacios urbanos y las características de Melilla, y puede despertar el deseo de organizar futuros viajes con estancias más largas.
El presidente ha insistido en que las valoraciones recibidas han sido especialmente positivas y ha atribuido parte de ese resultado a la atención ofrecida por los distintos servicios y a la disposición de los melillenses durante la estancia de los pasajeros.
La Autoridad Portuaria prevé 32 escalas en 2027
Las previsiones de actividad para los próximos años constituyen otro de los puntos destacados del balance. Quevedo ha anunciado que Melilla tiene previstas 32 escalas de cruceros para 2027, una cifra que superaría en más del doble el número correspondiente al mejor año registrado hasta ahora.
La programación prevista permitiría alcanzar más de 35.000 pasajeros durante ese ejercicio. El presidente ha explicado que, de cumplirse las previsiones, la ciudad recibiría un crucero aproximadamente cada once días de media.
Estas cifras supondrían un aumento respecto a los datos estimados para 2026, año en el que la Autoridad Portuaria calcula que pasarán por Melilla alrededor de 16.000 pasajeros.
Quevedo ha vinculado parte de esta evolución a la llegada de barcos de mayor capacidad, entre ellos los de la compañía Norwegian. En este sentido, ha recordado que el Norwegian Dawn visitó la ciudad en abril y que ahora ha sido el turno del Norwegian Escape, que ha marcado un nuevo récord por sus dimensiones.
La experiencia con estos buques puede contribuir a que otras navieras se interesen por incluir Melilla en sus rutas. Según ha señalado el presidente, ese interés ya se está produciendo, en un contexto en el que las previsiones para los próximos ejercicios apuntan a un aumento de las escalas.
Para 2028 ya se han solicitado 41 escalas
Las perspectivas de crecimiento se extienden también a 2028. Quevedo ha avanzado que la Autoridad Portuaria ya ha recibido solicitudes para 41 escalas de cruceros durante ese año, nueve más que las previstas para 2027.
El presidente ha destacado que la evolución de la actividad no se mide únicamente por el número de barcos, sino también por la cantidad de pasajeros que pueden llegar a la ciudad. En este sentido, ha recordado que la previsión para 2026 ronda los 16.000 visitantes, mientras que para 2027 se espera superar los 35.000.
Las 41 solicitudes para 2028 abren la posibilidad de mantener esa tendencia ascendente, aunque las cifras dependerán de la programación que finalmente se confirme. Quevedo ha señalado que el aumento de las escalas y la llegada de barcos de mayor tamaño son factores que pueden contribuir a ampliar la presencia de Melilla en los itinerarios de las navieras.
"Esperamos atraer a otras navieras para que prevean escalas en nuestra ciudad, como ya está sucediendo", ha manifestado.
Reconocimiento a las fuerzas de seguridad y a las empresas participantes
Quevedo ha dedicado una parte de su intervención a agradecer el trabajo de los organismos, empresas y profesionales que han participado en la organización de las tres jornadas de cruceros.
En primer lugar, ha reconocido la colaboración de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con una mención expresa al Cuerpo Nacional de Policía y a la Guardia Civil. También ha agradecido la labor de la Policía Local y de los agentes de movilidad, que han contribuido a garantizar las condiciones de seguridad y a atender las necesidades de los visitantes.
El presidente ha destacado igualmente la participación de la empresa ITM, encargada de la operativa de este tipo de cruceros, y del consignatario Carmelo Martínez Rodríguez. Ambos han intervenido en la organización y en la atención a los pasajeros durante su estancia en Melilla.
Quevedo ha explicado que, debido al elevado número de personas que desembarcan, pueden producirse pequeñas incidencias, indisposiciones o situaciones que requieren asistencia. Sin embargo, ha señalado que estos casos han sido mínimos y que los que se han registrado se han resuelto satisfactoriamente.
La colaboración de las consejerías y los agentes locales
El agradecimiento de la Autoridad Portuaria se ha extendido a las distintas áreas de la Ciudad Autónoma que han participado en la preparación y desarrollo de las escalas. Quevedo ha mencionado expresamente a Turismo, Medio Ambiente, Cultura, Seguridad Ciudadana y la Fundación Melilla Ciudad Monumental.
A su juicio, la coordinación entre estos departamentos ha permitido que cada uno contribuyera desde su ámbito al desarrollo de las jornadas. También ha reconocido la participación de Zona Centro, la COA y otros colaboradores externos que han intervenido en la atención a los cruceristas.
El presidente ha destacado que el trabajo realizado no ha consistido únicamente en cumplir con las obligaciones profesionales, sino que también ha contado con la disposición y el interés de quienes han participado en la organización.
"Todos trabajando conjuntamente en una sola dirección hemos puesto cada uno nuestra parte para que estos tres días de crucero, especialmente hoy viernes, hayan sido un éxito", ha afirmado.
Quevedo atribuye el resultado al conjunto de la ciudad
Como conclusión, el presidente de la Autoridad Portuaria ha insistido en que el balance positivo debe entenderse como un logro colectivo, resultado de la colaboración entre las instituciones, los servicios públicos, las empresas y los ciudadanos.
Para Quevedo, la satisfacción de los más de 4.000 pasajeros y tripulantes que han desembarcado en Melilla durante estas jornadas constituye una señal favorable para la imagen de la ciudad. El objetivo, ha explicado, era que los visitantes conocieran su realidad como ciudad española y europea situada en el continente africano y que se marcharan con una impresión positiva.
"Es un éxito de nuestra ciudad, no de nadie en concreto, de toda la ciudad", ha reiterado.
En el momento de realizar el balance, todavía quedaban aproximadamente tres horas para que el Norwegian Escape zarpara rumbo a Ibiza. Quevedo ha expresado su deseo de que el resto de la estancia transcurriera sin incidencias y ha vuelto a agradecer la implicación de todos los participantes.
La escala del mayor crucero que ha recibido el puerto melillense cierra así tres jornadas consecutivas de actividad con una valoración favorable de la operativa, la acogida de los visitantes y la coordinación entre los agentes implicados. La Autoridad Portuaria mira ahora a los próximos años con 32 escalas previstas para 2027 y 41 solicitudes para 2028, en una evolución que, según las previsiones trasladadas por su presidente, podría aumentar la llegada de cruceristas a Melilla.








