Caminar por la carretera del aeropuerto no siempre resulta cómodo. Hay tramos estrechos, zonas con poca iluminación y desniveles que obligan a los peatones a compartir espacio con una vía de tráfico intenso. Una situación que la Ciudad considera que llevaba demasiado tiempo pendiente de solución. Ahora, por fin, las obras han comenzado.
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha dado este jueves el pistoletazo de salida a los trabajos para acondicionar los accesos peatonales al aeropuerto. La actuación se desarrollará desde la rotonda situada antes del túnel, en el cruce de las carreteras de Hardú y del Aeropuerto con la calle Periodista José Mingorance Alonso, hasta la entrada al túnel.
El objetivo es que llegar caminando hasta el aeropuerto sea más cómodo, seguro y accesible. “Hay una queja generalizada y con razón”, ha señalado Imbroda durante la puesta de la primera piedra. El presidente ha descrito el estado actual de este recorrido como un espacio con pasos “muy estrechos”, oscuridad y falta de iluminación, además de un desnivel importante respecto a la calzada.
La actuación cuenta con un presupuesto de alrededor de un millón de euros. Según ha explicado el presidente, la adjudicación ha quedado finalmente en unos novecientos mil euros y la empresa encargada de ejecutar los trabajos será Serveo. El plazo previsto es de diez meses, aunque Imbroda ha dejado claro que la intención es que puedan terminarse antes si resulta posible. Serán casi 4.900 metros cuadrados de superficie afectados.
Paseo más cómodo
Uno de los cambios más visibles estará en los itinerarios peatonales. Se eliminarán barreras arquitectónicas y se sustituirá el pavimento actual por otro más adecuado para el tránsito de personas.
También se instalarán elementos de protección en los bordes y nuevas zonas de descanso. La idea es que el recorrido no sea simplemente una acera para llegar de un punto a otro, sino un espacio más cómodo para caminar.
Y habrá luz. El proyecto incluye una nueva red de alumbrado público tanto para la calzada como para los itinerarios peatonales. Es uno de los puntos que más preocupan en la actualidad, especialmente durante la noche.
Imbroda ha reconocido que existe una sensación de inseguridad entre quienes utilizan este recorrido cuando cae el sol. “La gente además por la noche no quiere pasar porque hay inseguridad”, ha explicado.
Con las nuevas instalaciones se pretende acabar con esa sensación y hacer que el camino pueda utilizarse también para pasear o hacer ejercicio con mayor tranquilidad. “Se va a quitar esta umbría que hay aquí”, ha señalado el presidente, que ha defendido que el nuevo espacio pueda convertirse también en una zona para caminar.
Proyecto
El proyecto no se limita a mejorar lo que ya existe. En uno de los márgenes de la carretera se construirá un nuevo itinerario peatonal.
La memoria establece que se ubicará entre el muro del arroyo Mezquita y la alineación de palmeras que ya existe en la zona. De esta forma, se sustituirá el recorrido actual, situado junto al arcén de la carretera.
El nuevo trazado contará con zonas de descanso y elementos de protección. Se busca así separar en la medida de lo posible a peatones y vehículos y ofrecer un recorrido más seguro.
También se actuará sobre las zonas verdes. Está previsto reforzar algunas estructuras de contención de tierras y plantar nuevos árboles y arbustos. El objetivo es mejorar el aspecto de uno de los principales accesos a Melilla. Porque esta carretera es también una carta de presentación de la ciudad para quienes llegan al aeropuerto.
Aunque la parte más visible será la mejora del paseo, los trabajos servirán también para renovar distintas infraestructuras que quedan bajo el suelo. El proyecto incluye nuevas canalizaciones de abastecimiento, saneamiento, alumbrado y riego. También se incorporan actuaciones relacionadas con la fibra óptica.
Además, se aprovecharán las obras para llevar conducciones de agua por la zona del túnel. Imbroda ha explicado que estas tuberías permitirán llevar agua hasta la parte alta del aeropuerto.
El proyecto contempla una canalización para transportar agua osmotizada destinada al riego de los jardines verticales situados en el acceso al túnel desde el aeropuerto. Para ello se instalarán nuevos equipos de bombeo en el tanque soterrado existente en las instalaciones del Vivero Municipal.
También se construirá una nueva canalización de agua regenerada desde los futuros depósitos del Parque Forestal. Su función será abastecer el riego de las zonas verdes.
Es una actuación que busca aprovechar una misma obra para resolver varias necesidades. No solo se renovará el recorrido peatonal. También se pondrán al día redes e instalaciones que afectan a toda la zona.
Asignatura pendiente
La actuación no nació de un día para otro. La Ciudad Autónoma redactó un primer documento en 2021 para intervenir en este tramo. Un año después, en 2022, se terminó un nuevo estudio técnico que ampliaba el proyecto e incorporaba las actuaciones sobre las distintas redes.
El proyecto necesitaba además la aprobación del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, ya que los terrenos afectados pertenecen tanto a la Ciudad Autónoma como al Estado.
Ahora, después del proceso administrativo y de la adjudicación, las máquinas ya han empezado a trabajar. Para Imbroda, se trata de una “vieja aspiración” de la ciudad. Una obra que llevaba tiempo sobre la mesa y que ahora entra en su fase definitiva. “Habremos cumplido una asignatura pendiente que teníamos”, ha afirmado el presidente.
Durante los próximos diez meses, el entorno de la carretera del aeropuerto cambiará poco a poco. Se intentará mantener el paso para los peatones y el tráfico rodado mientras avanzan los trabajos.
La meta, al final, es bastante más sencilla que todo el proyecto técnico que hay detrás. Poder llegar andando al aeropuerto sin tener que sortear obstáculos, caminar a oscuras o pegarse demasiado a la carretera. Un camino que durante años ha sido una cuenta pendiente y que ahora empieza a cambiar.







