El sindicato ANPE Melilla ha vuelto a exigir al Ministerio de Educación actuaciones urgentes ante los problemas de climatización que sufren los centros educativos de la ciudad. En un comunicado difundido este miércoles, la organización denuncia que alumnado y profesorado pasan horas en aulas donde el calor dificulta la concentración y el desarrollo de las clases, una situación que, según subraya, se prolonga ya hasta pleno mes de octubre.
El sindicato sostiene que las altas temperaturas han dejado de ser un fenómeno aislado del arranque o del final del curso escolar. A su juicio, son unas condiciones que pueden mantenerse durante semanas y que alteran el normal funcionamiento de la actividad docente. Por eso reclama abandonar las soluciones puntuales y poner en marcha un plan integral para todo el curso.
A este problema se suma otro que ANPE califica de "especialmente preocupante". En algunos centros, la instalación eléctrica no tiene capacidad suficiente para que los equipos de aire acondicionado funcionen al mismo tiempo. Según relata la organización, cuando se conectan varios aparatos a la vez se producen sobrecargas y salta la luz. Eso obliga a restringir su uso precisamente en los momentos de más calor.
Para el sindicato, esta circunstancia demuestra que disponer de aparatos de climatización no basta si los edificios no están preparados para soportar su funcionamiento. Por ello, defiende revisar y adecuar a la vez los equipos y las instalaciones eléctricas.
ANPE considera "inaceptable" que estudiantes y docentes permanezcan durante horas en aulas donde las temperaturas entorpecen el aprendizaje. "La climatización no es un elemento accesorio: es una cuestión de bienestar, salud y calidad educativa", recoge el comunicado.
Entre sus demandas concretas, la organización pide al Ministerio una actuación global que evalúe las necesidades de cada centro, establezca prioridades y acometa las obras necesarias. Reclama para ello una dotación presupuestaria suficiente y un calendario de ejecución definido. También exige modernizar los equipos, garantizar su mantenimiento y adaptar las instalaciones eléctricas de los centros que no permiten el uso simultáneo de los aparatos.
El sindicato añade que las nuevas intervenciones deberían incorporar criterios de eficiencia energética y sostenibilidad. El objetivo es preparar los edificios educativos para unas condiciones climáticas que prevé cada vez más exigentes.
ANPE Melilla recuerda que esta reivindicación lleva años sobre la mesa de la Administración y considera que ha llegado el momento de "pasar de los compromisos a las actuaciones". En su opinión, no es razonable que el mismo problema reaparezca cada curso sin una respuesta estructural.
El comunicado concluye que garantizar temperaturas apropiadas en las aulas y unas instalaciones capaces de sostener los sistemas de climatización "no es una opción: es una necesidad urgente" para que alumnado y profesorado desarrollen su actividad en condiciones dignas.








