Vecinos del barrio de Ataque Seco han denunciado a El Faro los cortes totales del suministro de agua que, según aseguran, se producen cada noche en este punto de la ciudad autónoma, entre aproximadamente las 00:00 hasta las 06:00 horas.
Los vecinos han señalado que no se trata de "una avería puntual", sino de un problema que se mantiene desde hace tiempo y que está afectando de manera continuada a los residentes de la zona.
Desde el área de Medio Ambiente y Naturaleza, el consejero, Daniel Ventura, ha confirmado a El Faro que, con el proyecto de la futura planta desaladora presentado este miércoles, "no habrían cortes de agua nocturnos", recordando además que esta problemática siempre ha afectado a Melilla.
Según han denunciado los vecinos, entre los residentes hay personas mayores y vecinos con problemas de salud y movilidad que necesitan disponer de agua para sus necesidades básicas de higiene. Asimismo, han explicado que algunas personas con problemas de incontinencia tienen que levantarse varias veces durante la noche y se encuentran con que no pueden utilizar las cisternas ni los lavabos con normalidad.
"Es una situación indigna e insalubre".
Los vecinos consideran que esta situación genera importantes dificultades en el día a día y reclaman una solución definitiva por parte del Gobierno de la Ciudad Autónoma.
En este sentido, han recordado que el acceso al agua corriente constituye una necesidad básica y piden al Ejecutivo local que intervenga para poner fin a los cortes nocturnos que, según aseguran, vienen sufriendo de forma habitual.
Medio Ambiente
Medio Ambiente ha asegurado que la futura desaladora supondría el fin de los cortes nocturnos. Asimismo, Daniel Ventura ha recordado que dichos cortes de suministro han sido una constante en Melilla "desde tiempos inmemoriales" y que no afectan únicamente a Ataque Seco, sino al conjunto de la ciudad autónoma.
Por lo pronto, la futura desaladora prevé duplicar la producción actual y alcanzar una capacidad de 30.000 metros cúbicos de agua al día. El proyecto tiene como objetivo "dar tranquilidad durante décadas" a los melillenses en materia de suministro de agua.
Mientras tanto, la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza continúa con los trabajos de mejora del cuarto módulo de la actual desaladora. Ventura ha reconocido a este medio que ni desde la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ni del Gobierno central siguen sin haberse manifestado al respecto.
Tres de los módulos de la planta tienen 19 años, mientras que el cuarto, que era totalmente nuevo, sufrió una explosión y actualmente se encuentra inservible.








