El diputado de Coalición por Melilla (CpM) en la Asamblea, Emilio Guerra, ha calificado este lunes de "inevitable" el adelanto de las elecciones generales al 29 de noviembre, aunque ha matizado que no llega "en el mejor de los escenarios". Guerra vincula la decisión de Pedro Sánchez al rechazo en el Congreso de sus dos reales decretos-ley de vivienda y al bloqueo de los Presupuestos, y sostiene que lo que importa a Melilla no es quién gane en Madrid, sino cómo afectará la convocatoria a la ciudad.
Según Guerra, aquella votación, en la que Junts se alineó con PP y Vox, rompió en la práctica el bloque de la investidura. A ello se sumaban unas cuentas estatales bloqueadas que hacían "muy difícil" sostener la situación.
Desde una óptica progresista, el diputado cree que el adelanto escenifica el fracaso de la política de vivienda, un problema que "en Melilla preocupa y duele especialmente".
La disolución de las Cortes, explica, provoca la caducidad de las iniciativas en tramitación y deja en suspenso la negociación territorial hasta la formación de un nuevo Gobierno, previsiblemente no antes de febrero o marzo de 2027. Esto afectaría a la financiación, a los convenios con el Estado y a los expedientes pendientes que conciernen a la ciudad.
Guerra reclama además que el modelo de Estado en la frontera no reduzca Melilla a una cuestión de orden público. Aboga por un enfoque estructural centrado en el estatus europeo, el desarrollo económico, la cohesión social y el empleo juvenil, y recuerda que el paro entre los jóvenes alcanzó el 76,5% en la EPA del primer trimestre de 2026.
También alerta de que un sistema de un solo escaño, en una contienda planteada como un duelo entre Feijóo y Sánchez, penaliza a las formaciones locales salvo que concentren el voto. Por ello, plantea estudiar un frente de fuerzas progresistas de la ciudad.
Una agenda propia
"En 2023 Melilla votó en clave de Madrid, y Madrid volvió a olvidarse de Melilla", afirma Guerra, quien precisa que no pretenden que nadie comparta su ideario, sino que todos los candidatos asuman compromisos por escrito.
Su propuesta es una "Agenda Melilla para las Cortes" que se exigiría públicamente a los aspirantes e incluiría el estatus europeo y el Estatuto de Protección Integral, el régimen aduanero y la frontera, la conectividad (OSP y descuento de residente), el Ingesa, la vivienda pública, el empleo juvenil y la financiación. El fin es que la campaña no se reduzca en Melilla a un pulso nacional.
Guerra advierte asimismo del solapamiento con la tramitación del presupuesto de la Ciudad para 2027, que suele producirse entre noviembre y diciembre. A su juicio, el Gobierno del PP intentará que las cuentas pasen inadvertidas en plena campaña.
Por último, sitúa las generales como un "ensayo general" de las autonómicas de mayo de 2027 y anticipa un pulso entre PP y Vox. Tanto CpM como el resto de la oposición, concluye, deberán definir sus estrategias.








