La II Carrera por Montaña Nocturna FMEM – Melilla Ciudad del Deporte, celebrada durante la noche del sábado 3 de octubre en los Pinares de Rostrogordo, cerró su segunda edición dejando el listón muy alto y confirmando el enorme potencial de este formato que combina montaña, deporte y competición nocturna. El protagonismo deportivo correspondió, en primer lugar y por igual, a los vencedores y vencedoras de las dos distancias competitivas.
En la prueba reina de 20 kilómetros, las victorias absolutas fueron para José Miguel Redondo Corrales, del Sons of Running Team, que completó el recorrido en 1:36:21, y para Hana Hadi, vencedora femenina con un tiempo de 2:05:19. Las segundas posiciones correspondieron a Dagem Agnaoui, con 1:41:48, y Rosa Garrido Flores, del HTrainer, con 2:17:21. El tercer puesto fue para Said El Agy El Moatassim, de Corredores Africanus, con 1:42:15, y Cristina Chamizo Romero, con 2:37:03.
En los 10 kilómetros, los triunfos fueron para Jaime Molina Osuna, que detuvo el cronómetro en 48:31, y Laila Abdel-lah Abdeselam, vencedora con 1:05:15. Las segundas plazas fueron para Khalid El Karoumi, con 54:06, y Gloria González Mateo, del H Trainer, con 1:08:46, mientras que las terceras posiciones correspondieron a Unai Muñoz Moreno, con 57:05, y Marta Jiménez González, del RAMIX 32, con 1:10:29.
Rostrogordo se inundó de luces
Más allá de los resultados, una de las imágenes que quedarán de esta segunda edición fue la espectacular transformación de los Pinares de Rostrogordo en un auténtico mar de luces. Las hileras de frontales avanzando por senderos y veredas dibujaron durante horas una estampa difícil de olvidar y convirtieron la montaña melillense en la gran protagonista de la noche. Y si algo caracterizó a esta edición fue su enorme dureza. El trazado se mostró exigente, técnico y con pocos momentos para la recuperación. A la propia dificultad del terreno se sumaron las condiciones ambientales de la noche.
La elevada humedad presente durante buena parte de la prueba aumentó considerablemente la sensación de esfuerzo y añadió todavía más dureza a un recorrido que terminó llevando al límite a muchos de los participantes. La imagen en la línea de meta reflejaba perfectamente lo vivido: corredores y corredoras llegando exhaustos, pero felices, satisfechos y orgullosos de haber superado el desafío.
Las impresiones recogidas al finalizar la prueba fueron especialmente positivas. Los participantes destacaron la dificultad y atractivo del recorrido, la organización y, de manera muy especial, la calidad y abundancia del balizaje, uno de los aspectos más valorados durante la noche. La Federación de Montañismo y Escalada de Melilla quiere destacar igualmente el enorme trabajo realizado para garantizar que un recorrido nocturno de estas características pudiera desarrollarse con seguridad.
Las balizas y señalizaciones instaladas a lo largo del trazado, junto al trabajo de los controladores distribuidos estratégicamente por el recorrido, permitieron mantener en todo momento el seguimiento de la carrera. Estos controladores permanecieron pendientes del paso de los corredores y corredoras, de su seguridad y del correcto desarrollo de la competición, supervisando además que el recorrido permaneciera perfectamente trazado y señalizado durante toda la noche.
Su trabajo fue especialmente importante en una carrera nocturna en la que la oscuridad, la dificultad del terreno y la humedad exigían extremar las medidas de control y seguridad. El resultado fue un recorrido que los propios participantes destacaron precisamente por la claridad de su balizaje y por la sensación de encontrarse permanentemente atendidos durante la prueba.
Importante respaldo institucional
En el momento de la salida, la Federación de Montañismo y Escalada de Melilla estuvo acompañada por el director general de Política Deportiva de la Ciudad Autónoma de Melilla, Ángel Guerrero Molino, que compartió con deportistas y organización uno de los momentos más especiales de la jornada. Posteriormente, la entrega de trofeos contó con la presencia del consejero de Educación, Juventud y Deporte, Miguel Ángel Fernández Bonnemaisón, que acompañó a la federación en el cierre de la competición y participó en el reconocimiento a las personas que ocuparon los diferentes podios.
La Federación tuvo asimismo el privilegio de contar durante la ceremonia con la presencia del coronel Ignacio García del Castillo, jefe del Tercio Gran Capitán, 1.º de La Legión, cuya vinculación y cercanía con el mundo de la montaña son especialmente apreciadas por la FMEM. Y su presencia dejó uno de los momentos más singulares de la noche. Porque Ignacio García del Castillo no estuvo únicamente en la prueba como representante institucional. Horas antes había tomado la salida como un corredor más en la exigente distancia de 20 kilómetros.
El coronel completó el recorrido en 1:59:26 y consiguió además subir al podio al finalizar segundo en Veterano B masculino, por lo que terminó recibiendo también su propio trofeo después de haber experimentado desde dentro la dureza de la carrera. Una circunstancia especialmente significativa en una jornada en la que instituciones, organización y participantes compartieron literalmente la misma montaña.








